AdC 19: «Eventos inesperados»

Mischa sabía perfectamente que toda la semana había estado muy esquivo con Yuuri. Lo sabía y no podía evitar sentirse lleno de culpa, una culpa que no lo dejaba trabajar tranquilo. No le había brindado razones, tan sólo se había disculpado por mensaje por no poder ir a apoyarlo en esos días.

AdC 18: «Reflexiones del corazón»

Una mañana de primavera, como una de tantas, Mischa se levantó algo cansado pero muy feliz. Era más fácil para él despertar en esa época del año. Los pájaros se escuchaban fuera de la ventana desde temprano, adornando el comienzo del día con sus cánticos, el sol salía para levantarle el ánimo y el aireSigue leyendo «AdC 18: «Reflexiones del corazón»»

AdC 17: «Amor en el aire»

Se sentó al borde de la cama para poder conversar con él. Mischa tomó la leche, mordió unas galletitas y preguntó:

―Hiroko, ¿a ustedes les cae bien Dema?

―Bueno, es un chico muy correcto, gentil, parece ser muy responsable y parece tratar bien a Yuuri. ¿A tí te cae bien?― preguntó la señora con curiosidad. Su perceptiva mente maternal se había dado cuenta de inmediato por qué le preguntaba eso.

―Bueno, no lo conozco mucho en realidad. Sólo lo veo cuando viene a llevarse a Yuuri a algún lado.

AdC 16: «Primavera en Rusia»

Poco a poco, casi sin darse cuenta, Yuuri Katsuki se había convertido en su mejor amigo.
Salían juntos a comprar, incluso se iban al cine y Mischa ya se había acostumbrado al acercamiento físico y natural de Yuuri.
Un abrazo, una palmada en la espalda e incluso unas cosquillas eran parte del estilo de Yuuri Katsuki para decirle que lo estimaba y, para Mischa, eso estaba muy bien

AdC 13: «Chris»

Fue tambaleando lentamente hasta su cuarto, quitándose de a poco lo que llevaba puesto, hasta que se quedó sólo con su ropa interior negra.
Sabía que todo era una actuación, una fachada ante los demás que le funcionaba muy bien. Era un profesional en ocultar lo que sentía.
Sin preocupaciones, era posible imaginarse una vida feliz.

Era más fácil para él perderse entre la multitud y las nimiedades del espectáculo y las amistades falsas, que tratar de analizar lo que sentía.

No quería analizar.

Sencillamente no quería sentir nada.

Y se negaba a sentir algo, porque tan pronto regresaba a la realidad, a puerta cerrada y sin nadie alrededor, se volvía a encontrar con la tristeza y, con menos frecuencia, también con las lágrimas.

AdC 11: «Mari»

Mischa tuvo que anotar en una libreta todo lo que tendría que reponer de la familia Plisetsky cuando cobrara su primer sueldo. Durante la semana había teñido la ropa interior de la señora de rosado, cuando, sin quererlo, lavó ropa blanca y una prenda roja se coló en la canasta. Le hizo un enorme huecoSigue leyendo «AdC 11: «Mari»»

AdC 6: «Mischa»

Yuuri no se movió de la casa durante ese día. Pospuso entregas, canceló reuniones y ayudó a su madre a  preparar el almuerzo. Habían pasado dos horas desde que había regresado como flecha a su casa. No quería aceptarlo pero se moría por ir donde aquel desconocido y saber más de él. ―Anda, hijo ―leSigue leyendo «AdC 6: «Mischa»»

AdC 4: «A orillas del Moscova»

Victor no quería regresar rápidamente a casa. No había por qué. En casa nadie lo esperaba, no pensaba tocar ningún documento más y su cama fría no le iba a hacer gran compañía. La decepción aún llenaba su corazón y su mente se esforzaba por no caer presa del alcohol ni el pesimismo.

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