AdC 40: “Recuerdos”

“Rusia es demasiado grande y Moscú es demasiado pequeño”, esas habían sido sus palabras. Su primera idea era que Victor Nikiforov se encontraba fuera de la ciudad, pero eso no correspondía con lo que le había dicho Celestino un par de semanas atrás. Si el chico estaba afuera de Moscú, ¿como es que Celestino lo había visto allí? Y si estaba allí, ¿por qué ninguno de sus contactos había podido brindarle alguna información sobre él?

AdC 39: “Tan cerca”

A esas horas de la noche, las calles de Moscú estaban desiertas y humedecidas por la lluvia que había caído un par de horas antes. El cielo, gris y carente de estrellas, parecía querer imitar el ánimo caído que Gregórovitch tenía desde que el otoño había empezado a azotar. Su trabajo, al parecer, era loSigue leyendo “AdC 39: “Tan cerca””

AdC 38: “Apostar por el amor”

Cuando Mischa despertó, Makkachin era la única que lo acompañaba sobre la cama. Traía puesto un sombrero de chef y su cola se movía para todos lados emocionada.Mischa no pudo evitar brindarle su mejor sonrisa. Makkachin se echó buscando cariño, llorando como bebé, y lo obtuvo segundos después a través de las caricias del novioSigue leyendo “AdC 38: “Apostar por el amor””

AdC 37: “¿Cuánto tiempo vamos a esperar?”

Yuuri miraba a la ventana mientras la luna brillaba muy arriba en el cielo. No se le había ocurrido otra palabra para describir su actitud frente a Mischa como “tonta”.
Sí, había reaccionado como tonto, no lo negaba.

AdC 36: “¿Final feliz?”

Al regresar a la habitación, pudo apreciar la espalda alba y descubierta de Mischa, quien dormía plácidamente de lado con el cabello desordenado. Yuuri no pudo evitar sonreír ante la estampa de la figura grácil de su amado. Había sido una noche larga y maravillosa, cargada de tanto amor y pasión por parte de los dos. Cerró los ojos recordando los besos, las caricias y los choques de su cuerpo y el de Mischa, derritiéndose de amor sin poder evitarlo.

AdC 35: “Celos y amor van de la mano”

―¡Termina tu trabajo de una maldita vez si no quieres ser tú el que vaya a desaparecer!

Celestino no pudo evitar que la rabia contenida explotara y colgó agresivo el teléfono. No tenía tiempo para más drama. Tenía una cita con Mila y mucha hambre encima.

AdC 33: “Llegadas y partidas”

Luego de todo lo acontecido, Mischa
tenía muchas preguntas por hacerse.¿Quién era Mila? ¿Sería acaso su novia? ¿Quizás incluso prometida o esposa? ¿Por qué habían brindado en su sueño? ¿Por qué habían celebrado?

AdC 32: “De vuelta en Kiritsy”

lisetsky salió con sentimientos encontrados de esa oficina. Se sintió feliz por haber sido reconocido por su jefe pero triste por dejar un trabajo que verdaderamente le gustaba. Había aprendido a querer el campo, a tocarlo, a conocerlo íntimamente y algo en su acercamiento a la naturaleza lo relajaba.

AdC 30: “Lo que nace en Moscú”

Mischa no pudo evitar que el rubio se le tirara encima y lo abrazara con fuerza, sintiéndose inmovilizado el gesto. A pesar de eso, era extraño para Mischa sentirse de alguna forma protegido entre esos brazos. No sabía por qué no le resultaba incómodo, tan sólo confuso, como si estuviera esperando por él desde hacía mucho tiempo.

AdC 29: “Llegando a Moscú”

Por cuarta vez en la semana, Chris Nikiforov se despertaba sudando y muy agitado en medio de la noche fresca de Moscú. Sus cabellos, algo ondulados y húmedos sobre la almohada, le producían un calor que no lo dejaba siquiera pensar. Su mente parecía no poder discriminar entre el día y la noche al momentoSigue leyendo “AdC 29: “Llegando a Moscú””

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