Un salvador silencio

Durante el tiempo que compartió con Víctor, Yuuri jamás lo había visto llorar. Tal vez pudo ver un brillo especial en sus ojos y hasta juró que los vio humedecerse; pero ese momento y como nunca antes, contempló las largas gotas diamantinas que bajaban por sus suaves mejillas y la expresión de horror que llevabaSigue leyendo “Un salvador silencio”

Una sola consigna

El hombre que hablaba a los trabajadores de la mansión sobre la revolución y las condiciones que caracterizarían a la nueva sociedad contaba con toda la atención de los trabajadores de la casa. Entre otras cosas les dijo que ellos eran la base de la revolución, los calificó como los soldados del pueblo y lesSigue leyendo “Una sola consigna”

Una noche de terror

La voz de Miroslav llamando a las puertas de los dormitorios despertó a los residentes de la mansión, quienes siguiendo estrictamente sus órdenes no encendieron ninguna lámpara. Iluminados por la débil luz de algunas velas se pusieron la ropa de abrigo y decidieron salir en silencio hacia las caballerizas. Era imprescindible huir.

Una mala noticia

Tras las lecciones de la mañana Víctor salió al patio posterior de la casa y se puso a jugar con Makkachin. Desde el accidente en el lago, su padre le había prohibido ir demasiado lejos de la casa así que los dos amigos tenían que conformarse con dar vueltas por el patio, la lavandería ySigue leyendo “Una mala noticia”

Un gatito llorón

Hacía mucho tiempo que no los veían. Tal vez unos cinco o seis años desde que se despidieron en la puerta de la mansión y antes que comenzara la guerra. Eran sus parientes más cercanos y aunque la edad del conde Nikolai Plisetsky distaba mucho de la edad que tenía Angélica siempre fue considerado comoSigue leyendo “Un gatito llorón”

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