Tabú 70

Solía hacer un ejercicio inútil y masoquista casi todas las noches para tranquilizar al peor traidor que conocí en mi vida: mi maldito corazón. Compraba un celular nuevo cada semana y llamaba a Víctor. Me quedaba callado al escuchar su voz y cuando él decía mi nombre colgaba de inmediato. Luego pensaba que Anya estabaSigue leyendo «Tabú 70»

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