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Sorpresas parte 1: Elegancia y Alegría en la casa Batlló (Esposo de placer)


Yuuri tenía la sensación de haberse sumergido en un espacio submarino. Grutas blancas y un respiradero serpenteante que lo llevaba a un espacio más amplio mientras acariciaba el espinazo de madera de algún gigantesco animal marino, o tal vez de un dragón. Estaba absolutamente maravillado con que a tan pocos pasos del hotel en el que se quedaban existiera ese lugar mágico. 

Víctor lo llevaba de la mano mientras subían la escalera de la casa Batlló, aquel precioso edificio que sólo un genio como Gaudí pudo concebir. Atravesaron el patio de luces azuladas y llegaron al gran salón, amplio y majestuoso, que miraba hacía el Passeig de Gràcia a través de espléndidos ventanales con marcos de madera y cristales multicolores. 

Yuuri maravillado giró sobre su eje y luego levantó la vista para ver el mar en el techo ondulante que acababa en un terrible remolino.

—Este lugar es hermoso —dijo Yuuri con los ojos brillantes de emoción, por estar en ese edificio que le evocaba el mar—, es increíble que estemos solos, sé que es muy temprano aún, pero…

—Lo que sucede es que el lugar está alquilado el día de hoy —le interrumpió Víctor con una sonrisa.

—¿Alquilado? —preguntó confuso. 

—Sí. Supongo que en unos quince minutos llegarán las personas que esperamos.

—¿A quienes estamos esperando? —Yuuri lo miró nervioso. 

Víctor sonrió y lo abrazó.

—Lo que sucede es que pensé que sería una buena oportunidad para fotografiarnos juntos. Y como esté lugar es tan especial creí que sería una excelente idea. Así tendremos fotografías bonitas para recordar este viaje. 

—¿Entonces viene un fotógrafo? 

—Así es, viene Emil Nekola, uno de los mejores fotógrafos del momento, las revistas se pelean por sus fotografías —sonrió—. También viene Sara Crispino, una maravillosa estilista, y Georgi Popovich, un gran diseñador que traerá algunas de sus creaciones para que las luzcamos. 

—¿Tanta producción para unas simples fotografías? —preguntó con el entrecejo levemente fruncido. 

—No son unas simples fotografías, es nuestra primera sesión fotográfica en nuestro primer viaje juntos —respondió risueño, para luego darle un beso suave en los labios. 

Como lo pronosticó, quince minutos después Emil, Sara y Georgi hicieron su aparición, junto algunos asistentes. Víctor los saludó y presentó a Yuuri, no obstante, Yuuri no entendía nada de lo que decían porque a petición de Víctor hablaban en castellano, pese a que todos sabían inglés y en ese idioma Yuuri sí era capaz de comprender. 

—Es un chico muy lindo —dijo Sara sonriendo mientras miraba el rostro de Yuuri.

—Sí, no quiero que lo maquilles en exceso, él es hermoso, sólo resalta sus cualidades —respondió Víctor. 

—Creo que no tendré mucho trabajo con ustedes dos, ambos lucen geniales sin siquiera proponérselo —dijo Sara riendo. 

—Es cierto, sobras —dijo Georgi con una sonrisa burlona—, en cambio yo he traído trajes espectaculares para vestirlos. 

—Supongo que recordaste mi pedido especial —le dijo Víctor mirándolo a los ojos. 

—Por supuesto, seguro te encantará —respondió con una sonrisa cómplice. 

—Entonces apresúrense para que pueda hacer mi trabajo. Mientras tanto observaré las locaciones, en la revista están muy felices con que pudieras arrendar este lugar —dijo Emil dirigiéndose a Víctor—, y quieren que lo aproveche como es debido —sonrió y se retiró con los ojos brillantes. 

Sara y Georgi se acomodaron en estancias más pequeñas, Sara llevó a Yuuri para trabajar en él y Víctor siguió a Georgi. 

💜

—¿Cuántos trajes trajiste? —preguntó Víctor al ver a varias personas subiendo cargadas con ropa. 

—Muchos, no pude evitarlo. Si bien me diste estimaciones de tallas y medidas no tenía las exactas. Traje mucha ropa, aunque también puedo ajustar algunas.

—Está bien, confió en que encontrarás los trajes adecuados.

—Serán tres para cada uno.

—Sí, uno para cada locación; salón principal de la planta noble, desván y terraza. 

—Y tres temas. 

—Sí, dos de ellos los impuso la revista —dijo Víctor levantando los hombros. 

—Elegancia y alegría —confirmó Georgi—, y el que escogiste tú es seducción. Tengo el traje perfecto para tu chico —sonrió—, pero comenzaremos con elegancia.

—Perfecto. 

💙

Yuuri se encontraba sentado mientras Sara sonreía escogiendo entre sus productos. 

—Eres tan lindo que no te maquillaré demasiado —le dijo, ahora sí utilizando el inglés. 

—Gracias —respondió Yuuri sonrojándose. 

Sara le quitó las gafas y peinó con sus dedos el cabello de Yuuri acomodandolo hacia atrás. 

—Será sin gafas y con el cabello hacia atrás, así se verá tu rostro —Sara sonrió— . Comenzaré limpiando tu piel — indicó tomando una crema limpiadora facial. 

💚

Blanco sobre blanco. Así era el traje que Georgi escogió para vestir a Víctor. Un pantalón recto que marcaba sus piernas. Una chaqueta de dos botones abierta que le quedaba perfecta de los hombros, un chaleco blanco ajustado y una camisa de un muy claro celeste que combinaba con sus ojos y dejaba el primer botón abierto. 

—Te ves perfecto —dijo Georgi—, ahora vamos con Sara ya quiero vestir a tu lindo japonés. 

Víctor salió tras Georgi, cuando llegaron con Sara y Yuuri, los ojos azules y los castaños se encontraron y se admiraron. El trabajo de la chica era perfecto, sólo lo necesario para resaltar la belleza natural de Yuuri. Su rostro despejado y sin las gafas le otorgaba una imagen un poco más adulta, el tenue delineado en sus ojos le confería a ellos mayor profundidad y sus labios humectados y un poco más rosados se le hacían absolutamente apetecibles. 

Yuuri mientras tanto se había perdido en la imagen de Víctor, quien parecía un príncipe de cuento. Ambos estaban absortos en sus pensamientos, hasta que el sonido de una cámara los sacó de su ensoñación. Emil los había fotografiado. 

—Se veían tan bien que no lo pude evitar. Espero que me den más expresiones como esa —dijo simplemente. 

Y Yuuri se fue con Georgi, y Sara se ocupó de Víctor. 

💛

Negro sobre negro, el contraste perfecto. Yuuri se sentía extraño en ese costoso traje. Pantalón negro que se ajustaba a sus caderas y caía recto, chaqueta negra con solapas de satén, abierta y sin chaleco, camisa negra entallada y sin corbata, con los dos botones superiores abiertos. 

—Te ves maravilloso —dijo Georgi mirándolo con ojos brillantes.

Yuuri se sonrojó y se miró al espejo de cuerpo entero que Georgi ponía frente a él. Una pequeña sonrisa se formó en sus labios, realmente lucía bien. 

🧡

—Seduce con elegancia, seduce con alegría y seduce con pasión —dijo Emil—, eso es lo que quiero fotografiar —miró al ruso. Ambos se encontraban en el salón principal de la planta noble, aquel que miraba al Passeig de Gràcia. 

—Estoy de acuerdo —dijo el ruso sonriendo—. Emil, Yuuri es tímido y tal vez le cueste un poco al principio, ten paciencia con él. 

—No te preocupes, tengo todo el día para ustedes dos —puso una sonrisa gentil en sus labios. 

—Observen a esta preciosidad —dijo Georgie entrando con un Yuuri absolutamente sonrojado. 

—¡Me encanta! —exclamó Emil acercándose a Yuuri y mirándolo desde distintos ángulos—, lo siento Víctor, pero me lo quiero quedar —dijo el fotógrafo abrazando al japonés, quien lo miró algo asustado ante tal efusividad. 

—Lo asustas —reclamó Víctor

—Te acusaré a mi hermano —dijo Sara entrando y mirando con seriedad al checo.

—No, Sarita linda por favor no —suplicó Emil alejándose de Yuuri mientras miraba a su cuñada, ella se carcajeó ante la expresión del fotógrafo.

—Está bien, pero me debes un pastel de fresas —concluyó la morena con una amplia sonrisa. 

Víctor se acercó a Yuuri, ambos se miraron.

—Realmente luces hermoso —dijo Víctor.

—Tú pareces un príncipe de cuentos —respondió Yuuri algo avergonzado. 

—Empecemos con las fotografías —interrumpió Emil. 

🤎

Yuuri estaba nervioso, intentaba seguir la indicaciones de Emil pero los movimientos le salían mecánicos, para nada fluidos ni agraciados. Poco a poco empezaba a angustiarse ante la situación.

—Cariño —le dijo Víctor hablando en japonés, para que sólo fuera una conversación entre ellos—, no te pongas nervioso.

—Pero lo estoy haciendo mal, Emil se molestará si sigo así. 

—No te preocupes por Emil, esta sesión es nuestra, es él quien tiene que adaptarse a nosotros no nosotros a él. 

—Pero…

—Olvídate de todos, lyubimaya liliya. Piensa que estamos solos tú y yo. 

—Aún no me has dicho qué significa eso —dijo Yuuri bajando la mirada.

—¿Quieres saber? —preguntó Víctor levantando el mentón de Yuuri con sus largos dedos, haciendo que sus miradas se encontraran.

—Sí —respondió para después morder su labio inferior. Su corazón latía fuerte al tener al ruso tan cerca. Ambos estaban de pie iluminados por la luz que entraba por los ventanales azulados del salón.

Una sonrisa se formó en los labios del ruso, ladeo un poco su rostro y dejó que su aliento llegara al oído de Yuuri.

—Amado lirio —dijo despacio.

Yuuri sentía su corazón latir con fuerza, haciendo temblar su pecho y su cuerpo entero. El omega estaba tan absorto en el aura de Víctor que no había notado que Emil sonreía fotografiando cada expresión de su rostro mientras él caía en la seducción del ruso.

El japonés giró su rostro y su nariz acarició la nariz del alfa. Se miraron nuevamente y el omega cerró los ojos para luego rozar sus labios con los de Víctor.

—Moriré de una hemorragia nasal —confesó Sara a Georgi mientras se cubría el rostro sonrojado.

🖤

La segunda parte de la sesión fotográfica fue en la terraza. Un lugar absolutamente mágico, por las vistas a la ciudad y también por la creatividad que Gaudí empleó en ella, en sus colores, siluetas y texturas. A Yuuri le pareció que las tejas de colores pronto se transformarían en un gran dragón que saltaría por los tejados de los edificios colindantes. Rio ante su ocurrencia.  

Yuuri y Víctor ahora traían atuendos livianos y claros. En Víctor resaltaban los tonos celestes, lo que armonizaba muy bien con su pálida piel y combinaba con sus ojos. Para Yuuri, Georgi escogió tonos damascos y rosas, los que hacían que su piel blanca luciera con más color. 

Como el tema era alegría, Víctor no se contuvo y jugó con Yuuri, lo tomó en brazos, le hizo cosquillas, lo besó mientras lo levantaba y giraba con él. Rio y lo hizo reír. Yuuri se encontraba ya más relajado y Víctor se encargó de que realmente disfrutara esos momentos bajo el sol de Barcelona. 

🤍

La hora de almorzar llegó, fueron todos juntos a un restaurante cercano. El resto de la sesión continuaría por la tarde. 

Yuuri se puso de pie para ir al baño. Tras él, un bonito omega de cabello cobrizo que era asistente de Emil se puso de pie y lo siguió. Era un omega al que Víctor ya había conocido, aunque el alfa había decidido ignorar aquello. 

Cuando Yuuri lavaba sus manos el omega le habló.

—Las fotos están quedando muy bien —dijo sonriendo—, realmente ambos lucen bien juntos. 

—Gracias —dijo Yuuri devolviéndole la sonrisa al omega. 

—Es una lástima que a pesar de eso ese alfa no sea tuyo —dijo para luego suspirar. 

—¿Acaso tú… ?

—Sí, fue hace mucho tiempo. Pero sé que Víctor no está hecho para la monogamia. Lo conocí por Christophe Giacometti, él ha sido su única pareja estable, llevan muchos años juntos; los dos son iguales por eso se llevan tan bien —dijo con voz confidente—.  Años atrás solían dar fiestas muy especiales… aunque después se tranquilizaron un poco, al menos Víctor. La verdad es que Chris es incluso peor que él — rio. 

—¿Por qué vienes a decirme todas estas cosas?

—¿Solidaridad omega? Te veías tan ilusionado en la sesión fotográfica que me pareció correcto volver a recordarte que eres sólo uno más en la larga lista de amantes de Víctor, nadie especial, lo digo para que no vayas a pensar cosas equivocadas y luego el sufrimiento sea doble —sonrió con falsa inocencia. 

—¿No será que quieres meterte en su cama nuevamente? 

—¿Tendría algo de malo? Tú también puedes visitar la cama de otra persona si quieres, ¿o me equivoco?

—No, no te equivocas —dijo Yuuri bajando la vista. 

—Hasta el mismo Emil se ve interesado en ti, ¿por qué no lo intentas? No estarías traicionando a nadie. 

—Es cierto, Víctor me ha dado esa libertad —dijo Yuuri mirando los ojos color miel del omega frente a él—, pero no lo haré. A pesar de todo, mi decisión ha sido no involucrarme con nadie mientras esté con él.

—Eres muy tonto. 

—¿Por qué no dejaré solo a Víctor mientras estemos en Barcelona y así evitaré que puedas lanzarte a sus brazos? —preguntó con ironía. El omega no respondió—. No sé si esté equivocado, pero yo he decidido que para mí amor y sexo van juntos. No como imposición sino como decisión; es mi manera de ser y sentir. Así que te lo repito, aunque hubiese otra persona interesada en mí no me involucraría con ella, no por Víctor porque no lo estaría traicionando a él, sino por mí, porque si lo hiciera me traicionaría a mí mismo y a lo que he decidido ser. 

—Realmente eres un imbécil, pensar que hace pocos días Emil fotografiaba a Chris… —el omega rio y salió del baño. No obstante la sonrisa no le duró mucho al encontrarse con el alfa de cabellos plateados apoyado junto a la puerta del baño—. Víctor. 

—Lárgate y no te aparezcas nunca más frente a mí o Yuuri —dijo mirándolo con frialdad.

—No puedo hacer eso, es mi trabajo y…

—Te aseguro que no quieres contradecirme —interrumpió Víctor amenazante. 

El omega cerró la boca y decidió marcharse del lugar. 

💜

Yuuri mojaba su rostro con algo de rabia cuando Víctor llegó junto a él y lo envolvió en sus brazos. 

—Yuuri, no pienses en lo que ese omega te dijo.

—Para ti es fácil decirlo, pero yo ya no puedo más, yo… 

—Cariño, ¿te has divertido hoy? 

—Víctor, tenemos que hablar seriamente.

—Lo sé, cariño —Víctor giró a Yuuri entre sus brazos, lo abrazó fuerte y lo besó con pasión—. Hablaremos liliya, pero sigamos divirtiendonos hoy, ¿está bien? 

Yuuri miró a Víctor y recordó su propósito. Él había ido a Barcelona a seducirlo y lo que dijera ese omega del que quizá Víctor no recordaba ni el nombre no debía importarle. Este viaje iba a decidir el futuro de su relación y nada ni nadie debía intervenir en ello. 

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Un comentario en “Sorpresas parte 1: Elegancia y Alegría en la casa Batlló (Esposo de placer)

  1. Maldita omega entrometida!!! Me gusto como yuuuri se planto ante esa omega.
    Yuuri sin dudas es alguien a quien depositaria toda la confianza, es fiel a su amor.
    Ame la sección de fotografías, sin dudas victor tiene buenas ideas para divertirse.
    Quieroooo masas de wsta bella historia ❤❤❤❤❤❤❤

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