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Conversaciones amistosas (Esposo de placer)


—Y si lo intentas —dijo Chris mientras sus dedos acariciaban con gentileza las hebras plateadas de Víctor, quien descansaba su cabeza sobre el regazo del omega. 

Víctor abrió sus ojos y dirigió su mirada azulina a los ojos verde limón de Chris, sonrió.

—Si quieres abandonarme también, sólo dilo —río. 

—Sabes que no lo deseo —respondió Chris—, me gusta estar contigo, tener sexo contigo y la intimidad que tenemos. Pero a veces hay que escoger y creo que tal vez tu bienestar y el de ese chico requiere de otro tipo de relación. 

—Lo haces sonar sencillo. 

—Sé que no lo es, pero a veces no hay manera de evitarlo. —Christophe sonrió y su voz adquirió el tono más  suave—. Confieso que Masumi me gusta muchísimo, lo quiero de manera especial, pero no renunciaría al estilo de vida que me has mostrado por él.  Tengo la suerte de que él opina lo mismo y podamos llevar una relación abierta. Puedo seguir contigo y con quién quiera, él también. Pero no todos son así. Sé que no fue tu intención forzar a Yuuri y que él mismo escogió aceptar tus términos, pero ya ha quedado claro que el chico es diferente a nosotros. Su amigo tiene razón: sí se obliga a sí mismo a continuar en este tipo de relación para no perderte, terminará lastimado. 

—Lo que menos quiero es eso, Chris. —Víctor era sincero, no le había gustado darse cuenta de que no había sido consciente de lo que sucedía con Yuuri. A veces le costaba empatizar a ese nivel, necesitaba que le dijeran las cosas de manera clara. 

—Yuuri ha intentado cambiar para aceptar esto, pero si tiene esos problemas graves de inseguridad y autoestima que lo hacen vivir angustiado y con constantes crisis de ansiedad no podrá hacerlo —dijo Chis imprimiendo certeza en sus palabras—. Es obvio que un chico que está constantemente comparándose con otros y se juzga a sí mismo con dureza no puede solucionar sus problemas de autoestima sabiendo que la persona que ama se acuesta con otros cuando él no está mirando. Yo nunca pensé mucho en eso, incluso cuando estaba enamorado de ti como un bobo, pero yo no tengo esos problemas de confianza o autoestima y simplemente me dediqué a disfrutar de cada momento y ya. Pero él es demasiado consciente del tema, por eso buscó fotografías mías y del gatito gruñón. Realmente creo que lo hizo para comprobarse a sí mismo que estás con “mejores” omegas que él. Un extraño comportamiento de autosabotaje que a veces tienen las personas con esos problemas de autoestima. 

—Si hubieses estudiado psicología podrías haber tenido mucho éxito. 

—Habría sido el mejor. 

Ambos rieron. 

—Víctor, si él no puede cambiar, tal vez puedas hacerlo tú. 

—No soy idiota, Chris. Sé que lo que siento por Yuuri es diferente a cualquier otra cosa que haya sentido antes. Probablemente sea eso que las personas llaman amor…

—¿Pero?

—No quiero prometer algo si no estoy seguro de que seré capaz de cumplirlo —respondió, su voz sonaba frustrada—. Si le dijera a Yuuri que comencemos con una relación exclusiva y no soy capaz de sostenerla, lo lastimaré aún más. Creerá que es su culpa, pensará que no fue suficiente para mí. Y sabes que no se trata de eso, es simplemente una manera diferente de entender las relaciones, no creo que el sexo sea algo que no puedas compartir con un amigo o con una persona que te parezca atractiva. Sentir deseo sexual por ti, por ejemplo, no modifica mis sentimientos por Yuuri. Realmente no creo equivocarme en eso. 

—Lo que dices es verdad y sabes que lo comparto completamente. Me consta que estar con Masumi no cambia lo maravilloso de nuestra relación, o que acostarme una noche con un alfa, beta u omega que me parezca guapo no cambia que Masumi sea a quien quiero de manera especial. Sexo y amor no son la misma cosa y pueden disfrutarse juntos o por separado. Pero Víctor, la pregunta no es si tu manera de pensar es correcta o equivocada, la pregunta es qué estás dispuesto a hacer para que ese niño sea feliz. 

—Quiero que sea feliz. 

—Lógicamente el deseo sexual que puedas experimentar por otras personas no desaparecerá, por eso, la pregunta nuevamente es ¿puedes renunciar a esos deseos por él? 

—Al parecer es inevitable que deba renunciar a algo. 

—Esta vez sí, Víctor, debes renunciar a tu estilo de vida o a Yuuri, o lo lastimarás aún más. 

—Nunca he sido bueno renunciando, sabes que puedo ser muy caprichoso y terriblemente egoísta. 

—Cabeza hueca —dijo Chris dándole un golpe en la cabeza.

—Auch

—Incluso si le prometes fidelidad puede que él se siga preguntando si algún día lo abandonarás por otra persona. Que dejes este estilo de vida por él puede ayudarlo mucho, pero si sus problemas de ansiedad y autoestima son tan severos necesita de una ayuda extra para superarlos completamente. 

—¿Terapia?

—Probablemente. 

—Tienes razón en eso, tienes razón en todo lo que me has dicho, eres más inteligente de lo que aparentas. 

—¿Qué insinúas, alfa idiota?

—Nada, nada. Pero si le preguntara a cualquiera una característica por la cual te definiría te aseguro que sensualidad sería la primera. 

—Todo en mí grita sensualidad, mon chéri. 

Chris guiñó un ojo y ambos se rieron. Víctor cerró los ojos y disfrutó de las caricias de Chris mientras el omega jugaba con su cabello. 

—Chris —dijo de pronto, emocionado—, tuve una idea genial. 

—¿Qué idea?

—Se – cre – to

—No seas infantil, Nikiforov.

—¿Te molestaría si pido que retrasen la publicación de tus fotografías hasta el número siguiente?

—¿Por qué harías eso?

—Bueno… ya sabes que cuando tenía 20 años hice algunas fotos y me fue bastante bien. Muchas veces me han pedido que modele nuevamente y, tal vez, justo ahora, me dieron ganas de hacerlo. 

—Si ese es el caso, no me molestaría. Creo que es una muy buena idea —respondió Christophe con una sonrisa cómplice. 

—No iré a Barcelona —dijo Yuuri mientras su mirada se perdía en el mar. Estaba sentado en la playa junto a Phichit. 

—¿Estás hablando en serio? —preguntó el moreno sorprendido. 

—Víctor está entretenido con ese omega suizo, no le importará.

—¡Basta, Yuuri Katsuki! —grito el moreno. 

—Phichit…

—¡Phichit nada! Si me dijeras “no voy a Barcelona porque ya me harte de esto y prefiero seguir mi vida lejos de Víctor” te apoyaría. Pero ya deja de ser tan, tan…

—¿Tan qué?

—Tan ciego. 

—Sólo digo la verdad.

—¿La verdad? La única verdad que yo veo es que eres un chico hermoso, dulce e inteligente. No tienes nada que envidiarle a ningún otro omega, tu único problema es que eres incapaz de quererte a ti mismo. 

—¿Acaso crees que es fácil ver que Víctor se rodea de omegas hermosos?

—¿Y por qué demonios crees que se fijó en ti si está rodeado de ellos? 

Yuuri bajó la vista, conteniendo las lágrimas. 

—Sé que no eres perfecto —dijo Phichit—, pero si aceptaras tus imperfecciones podrías ver aquello que te niegas ver, y que sin embargo nos atrae de ti. 

—Phichit…

—Creo que debes ver a Víctor y hablar seriamente con él. Dile exactamente lo que sientes y piensas, dile lo que necesitas de él y después toma la decisión que quieras. Pero no huyas, no huyas de él ni de ti mismo. Empieza a ponerle nombre a tus necesidades y deseos, empieza a exigir lo que quieres de las personas para que estas sigan en tu vida.

—Tengo miedo de perderlo, Phichit. 

—Lo entiendo, y está bien que lo sientas porque estás enamorado de él. Pero el miedo no debe paralizarse o las crisis de ansiedad se harán más recurrentes, y debes cuidarte a ti mismo primero si en verdad quieres amar a alguien más sin salir herido.

—Lo que necesito, lo que deseo —dijo Yuuri recostandose en la arena y cerrando los ojos—. Yo necesito que Víctor me ame, yo deseo que sea sólo mío —dijo mientras las lágrimas comenzaban a correr por sus mejillas. 

—Es a él a quien debes decírselo. 

—Phichit, tú… ¿Tú realmente piensas que yo puedo seducirlo? —preguntó mientras su rostro se cubría de carmín.

—Claro que sí, ¿recuerdas cómo te veías cuando fuiste a Eros? Eras la mezcla perfecta entre erotismo e inocencia, y realmente creo que Víctor puede caer rendido a cualquiera de esas dos facetas. Pero primero tienes que creértelo tú. 

—Iré… iré a Barcelona y lo intentaré. Intentaré seducir a Víctor, tanto que sólo piense en mí. Si después de eso no consigo que él acepte ser sólo para mí, yo daré por terminada esta relación. 

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Un comentario en “Conversaciones amistosas (Esposo de placer)

  1. Woooooooowwwww!!!!!
    Primero, me encanta la relación que tiene victor con cris. Como ellos hicieron una amistad con derechos. Porque nones solo sexo lo de ellos, sino que va más allá.
    Ojalá yuuri pueda sacar sus encantos y seducir a victor. Yuuri debe cambiar, debe sentirse hermoso y sensual que deje a todo el mundo con la boca abierta. Que todos vean lo bello que es haciendo que victor sienta por primera vez, un poco de celos pero de manera sana.
    Gracias por autora

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