Capítulo 36: Cacería II


—¿Qué son esas cosas? -gritó Leroy mientras Vicder despegaba de la calle con el Levitador-.

 Sobrevolaron el mosaico de cultivos que rodeaba la ciudad de Rieux más bajo y mucho más rápido de lo que indicaba el reglamento. Vicder negó con la cabeza, todavía jadeando, tratando de mantenerse concentrada en el camino.

—Eran lunares. Han mencionado a su reina.

JJ golpeó el panel de control de la cápsula con la palma de la mano buena al tiempo que maldecía.

—Sé que se supone que a los lunares les falta algún tornillo, sin ánimo de ofender, pero esos hombres estaban psicóticos. ¡Prácticamente me ha roído el brazo! ¡Y esta es mi cazadora favorita! y viste a la gente de las  calle, ¡Dios, eran pedazos de carne por too el lugar! 

Vicder miró a JJ, pero el capitán tenía el hombro herido girado hacia el otro lado. Lo que sí percibía, sin embargo, era un verdugón en su propia frente, donde JJ le había propinado un cabezazo para sacarla de su delirio. Se llevó los fríos dedos metálicos a la frente, que empezaba a palpitarle, y vio una cadena de texto en su campo de visión que antes había estado demasiado aterrorizada y distraída para ver.

«¿¿¿DÓNDE DIABLOS  ESTÁS???»

—A Chris le está entrando el pánico. -Vicder  viró bruscamente para esquivar un tractor abandonado-.

—¡Me había olvidado de la policía! ¿Mi nave está bien?

—Espera -con el estómago revuelto a causa del viraje, Vicder se agarró más fuerte del volante y emitió una nueva com. 

«EN CAMINO. ¿SIGUE AHÍ LA POLICÍA?» 

La respuesta de Chris fue casi instantánea. 

«NO, HAN COLOCADO UN DISPOSITIVO DE LOCALIZACIÓN EN LAPARTE INFERIOR DE LA NAVE Y SE HAN IDO. ALGO ACERCA DE UNOS DISTURBIOS EN RIEUX. ESTOY MIRANDO LAS TELERREDES… PETITE, ¿LO ESTÁS VIENDO?»

Vicder tragó saliva, pero no contestó.

—La policía se ha ido. Han dejado un localizador.

—Bueno, era predecible. 

JJ se quejo, cuando por accidente Vicder perdio el control golpeando el tejado de un molino de viento con el tren de aterrizaje. 

—Lo siento, no estoy acostumbrada a manejar.

Vicder vio la Rampion a solo unos kilómetros, una gran mancha gris en medio de los cultivos, casi imperceptible en la noche. 

«IKO, ABRE LA PLATAFORMA DE ACOPLAMIENTO.»

Para cuando la cápsula descendió hacia la Rampion, la plataforma de acoplamiento estaba completamente abierta. JJ entrecerró los ojos y se agarró al asiento cuando Vicder se lanzó hacia ella demasiado rápido, aunque desactivó  los propulsores justo a tiempo y enseguida se detuvieron de forma repentina e inestable. El módulo se estremeció y se apagó

.—¡Chris! ¿Dónde está el localizador?

—¡Por todos los astros, Vicder! ¿Dónde te habías metido? ¿Qué está pasando ahí fuera?

—No tenemos tiempo. ¡El localizador!

—Está debajo del tren de aterrizaje de estribor.

—Ya lo cojo yo -dijo Leroy-.

—¡Ni lo pienses! Estas herido no vas a poder saltar, -anunció, al tiempo que se dirigía hacia las puertas abiertas de par en par—. Chris, sella la plataforma en cuanto haya salido, luego abre la escotilla principal. ¡JJ, instala esa célula de energía! -Saltó de la plataforma, y Leroy oyó el chapoteo en el barro cuando su compañera aterrizó. Un momento después, empezaron a deslizarse las puertas de interconexión.

Vicder aguanto un quejido cuando callo en el barro, tendría que revisarse la herida de su costado. Antes de ir por el localizador apoyó una rodilla en el suelo.  Tiró de la pernerade su pantalón hacia arriba para abrir el compartimento de su pierna biónica y sacó dos pequeños chips alojados en la maraña de cables. El chip de comunicación directa brillaba con una iridiscencia extraña, y el chip de identidad de Yukoseguía cubierto de sangre reseca. 

Esos policías la habían localizado a través del chip de Yuko, y no le habría sorprendido que los acólitos de Minako la hubiesen encontrado de la misma forma.

—Qué estúpida soy… -murmuró, aflojando el chip-. 

El corazón le palpitó de repente, pero hizo todo lo que pudo por ignorarlo mientras daba un rápido beso al chip de identidad y lo arrojaba al campo. Destelló a la luz de la luna antes de desaparecer en la oscuridad.

Una vez despidiéndose del último recuerdo que tenia de su hermana se precipitó hacia lacápsula de la Nave yse arrastro hacia abajo para hallar el rastreador. De un  momento a otro La  nave entera se quedó a oscuras. Maldijo para sí.

—¡Leroy! —Grito angustiada-

—¡Lo siento, ya lo arreglo! -grito su compañero de Vuelta-

No tenían mucho tiempo, encendió la linterna de su mano y siguió avanzando tratando de encontrar el artefacto.

—¡Lo tengo! -Grito orgullosa- y aplasto la pequeña silueta en la mano. Tomando su camino de regreso.

Apenas pudo entrar a la nave sintió como el motor emitía un zumbido, que fue cobrando volumen, y pronto ronroneó como un gato satisfecho. Las luces rojas volvieron a encenderse con un parpadeo, y se vieron reemplazadas por unas blancas brillantes igual de rápido.

—¿Chris?

La respuesta fue casi inmediata.

—¿Qué acaba de pasar? ¿Por qué nadie me explica qué está pasando? Exhalando, Vicder se tumbó bocarriba respirando aliviada hasta que escuho que gritaban:

—¡Listos para el despegue! 

Las palabras no habían acabado de pronunciarse cuando las cámaras de combustión llamearon y la nave despegó del suelo con una sacudida. Vicder chilló y trato de clavar las uñas en el frio suelo, mientras la Rampion se quedaba suspendida momentáneamente antes de salir disparada hacia el cielo, lejos de la destrucción que estaba teniendo lugar en la hermosa ciudad natal de Yuri Plisetsky.

Cuando volvieron a entrar en órbita, Vicder se levanto y encontró a JJ en la cabina de mando, desplomado sobre su asiento son unos de sus brazos apretando el que estaba herido

—Deberíamos limpiarnos las heridas -dijo la ciborg, al verle la mancha oscura de sangre en el hombro-. 

Leroy asintió sin volverse hacia ella.

—Sí, definitivamente no quiero coger lo que fuera que tuviera ese tipo.

Con la pierna derecha temblando bajo su propio peso, Vicder se abrió camino torpemente hasta la enfermería, agradeciendo haber tenido la previsión de retirar las cajas, y encontró un surtido de set de costuras, vendas y pomadas.

—Buen despegue el de antes -dijo cuando se reunió con JJ en la cabina de mando-, capitán.

Este emitió un gruñido y se enfurruñó cuando Vicder le cortó la camisa pegajosa con su cuchillo ensamblado.

—¿Cómo te encuentras? -preguntó mientras le examinaba las marcas de mordedura del brazo.

—Como si me hubiese mordido un perro salvaje.

—¿Te sientes mareado? ¿Estás grogui? Has perdido mucha sangre, tenemos que ver com…

—Estoy bien, no te preocupes -respondió, con mala cara- Bastante cabreado por mi cazadora.

—Podría haber sido mucho peor. -Vicder arrancó un trozo largo de esparadrapo- Podría haberte utilizado como escudo humano, como a esa agente.

Le entró hipo con la última palabra. Estaba empezando a dolerle la cabeza, lo notaba desde los ojos resecos, casi áridos, mientras envolvía el brazo de JJ con una venda y se lo sujetaba con el esparadrapo.

—¿Qué ha ocurrido?

Ella sacudió la cabeza y bajó la vista hasta el corte profundo que tenía en la mano.

—No lo sé -dijo, mientras se lo cubría también con el esparadrapo.

—Vicder…

—No quería hacerlo…

Se arremango la blusa para examinar la herida de su costado, por dicha no era profunda pero si debería desinfectarlo y realizar unos puntos

Leroy se dejó en un asiento con el set de costura en la mano. 

—Ven déjame ayudarte con eso

Vicder muy aturdida por sus pensamientos se dejo hacer sin protestar. Todo lo que tenia en mente era al recordar la mirada vacía, sin vida, de la mujer cuando se interpuso entre ella y aquel hombre, le dio nauseas y un pequeño pinchazo la trajo a la realidad

—Lo siento -Se disculpo JJ- es un sedante para que no te duela tanto. 

Ambos se miraron fijamente sin apartar la mirada, sus ojos pinchaban sin que las lagrimas salieran… Jean bajo la cabeza para terminar su trabajo.

—Listo, ya quedo – murmuro JJ pero su compañera no daba respuesta- Linda.. suéltalo, necesitas soltarlo, ¿Qué fue lo que paso?

— Me entro el pánico -sollozo Vicder-  y lo siguiente que he sabido es que ella estaba ahí, delante de mí. Ni siquiera lo he pensado, no lo he intentado, ha ocurrido sin más.

Se levantó del asiento con brusquedad y salió al muelle de carga, necesitaba espacio. Para respirar, para moverse, para pensar

— ¡Esto es justo de lo que estaba hablando! Tener este don. ¡Me está convirtiendo en un monstruo! Igual que esos hombres. Igual que Minako -Se frotó las sienes, conteniendo su siguiente confesión. Quizá no solo fuese ser lunar. Quizá lo llevaba en la sangre. Quizá era igual que su tía… igual que su madre, que tampoco había sido mejor-.

—O quizá -dijo Leroy- ha sido un accidente, y todavía estás aprendiendo.

—¡Un accidente! -Se volvió molesta- ¡He matado a una mujer! 

JJ la sostuvo con ambas manos, mirándola molesto.

—No. La ha matado ese hombre lobo chupasangre y aullador. Vicder, estabas asustada. No sabías lo que hacías.

—Él venía a por mí, y yo… yo la he usado sin más.

—¿Y crees que a los demás nos habría dejado en paz una vez te hubiera tenido a ti?

Vicder apretaba la mandíbula con fuerza, todavía tenía el estómago revuelto.

—Entiendo que sientas que ha sido culpa tuya, pero intentemos achacar parte de la culpa a quien la tiene realmente. 

Vicder miraba a JJ quien estaba con el entrecejo fruncido; sin embargo, estaba viendo a una nueva parte de aquel hombre, con aquellos ojos azules e inquietantes y tono serio.

—Tienen a Nikolai Plisetsky. -se estremeció- Y eso también es culpa mía. Es a mí a quien buscan.

—Y ahora, ¿sobre qué estás divagando?

—Él sabía que ese era el motivo por el que yo había venido a Rieux, aunque ha dicho que ya lo habían encontrado.  ¡Pero solo fueron a por él porque estaban tratando de encontrarme a mí!

 Leroy la sacudió suavemente 

—Vicder, estás desvariando. Nikolai Plisetsky dio cobijo a la princesa Svetlana.  Si lo encontraron fue por eso. No tiene nada que ver contigo. 

Vicder tragó saliva, agachando la cabeza, le temblaba todo el cuerpo.

—Podría seguir con vida. Tenemos que intentar encontrarle.

—Ya que ninguno de ustedes me cuenta nada -intervino Chris con tirantez-, tendré que adivinarlo. Por casualidad, ¿Los han atacado unos hombres que luchaban como animales salvajes hambrientos? 

JJy Vicder intercambiaron miradas. 

Vicder se dio cuenta de que en el muelle de carga la temperatura había ascendido de forma extraordinaria durante su diatriba.

—Has acertado -dijo Leroy.

—Están hablando de ello en las noticias -contestó Chris-. No es solo en Francia. Está ocurriendo por todo el mundo, en todos los países de la Unión. ¡La Tierra está siendo atacada!

Chris les mostro varias imágenes en pantallas bastante espeluznantes de como las bestias atacaban sin ninguno tipo de remordimiento a las personas.

Vicder soltó otro sollozo cuando vio en una pared marcada con sangre 

Leroy le dio la vuelta apretándola en su pecho para que no lo viera, pero fue muy tarde, así que solo trataba de frotarle la espalda como consuelo y murmurarle palabras de aliento, mientras sentía como los sollozos de su compañera la iban desmoronando

Publicado por dmoonbrillentq

Dmoonbrillentq me encanta leer y ver anime, es una forma de poder desprenderme de toda la realidad y adentrarme a miles de aventuras que disfruto montones, por lo que cada historia y experiencias me encantaría poder compartirlo con ustedes. A nivel más personal amo la música y el baile <3 y ayudar a las demás personas, por lo que si necesitas en algún momento poder conversar con alguien aquí estaré

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