De Promesas y Esperanzas (Esposo de Placer)


Cuando Yuuri despertó, se sintió algo decepcionado al ver que estaba solo en aquella cómoda cama. El calor del cuerpo de Víctor ya se había desvanecido de las sábanas, aunque su aroma permanecía en el ambiente. Yuuri se encogió en medio de la cama y se cubrió con las sábanas, aspirando aquel aroma —soy un idiota— pensó, —¿cómo pude pensar que él aún estaría aquí? Aunque me haya tratado bien, yo sólo fui su puta— suspiró. 

Lo que pasó después, realmente Yuuri no se lo esperaba. 

La puerta del baño se abrió y un hermoso Alfa salió llevando tan sólo una toalla amarrada a su cintura, con el cabello aún húmedo y su aroma atenuado por el perfume del jabón. 

—Me alegra que ya hayas despertado, Yuuri —dijo con su sedosa y masculina voz. 

—Víctor —pronunció casi en un susurro—, aún estás aquí.

—Por supuesto, no me iría sin despedirme —sonrió—, pediré que nos traigan el desayuno.

—Sí, gracias —Yuuri salió de la cama con cuidado y caminó algo avergonzado hasta el baño mientras Víctor se movía con gracia recogiendo su ropa. 

Treinta minutos después ambos tomaban desayuno sentados en los cómodos sillones en los que la noche anterior bebieron vino. 

—¿Quieres que te lleve a algún lugar saliendo de aquí? —preguntó Víctor para después sorber un poco de su café cargado. 

—No es necesario, muchas gracias. Gracias, por todo… has sido muy amable conmigo —Yuuri bajo su mirada, sus ojos se movían entre la taza de café con leche que tenía en las manos y los pastelillos que había sobre la mesa. Víctor sonrió. 

—La verdad, también me quedé para preguntarte algo —dijo Víctor levantando la barbilla de Yuuri con sus largos dedos blancos —. ¿Quieres que nos volvamos a ver, Yuuri? 

Yuuri abrió los ojos sorprendido, pestañeó varias veces, tratando de convencerse de que había escuchado bien. No podía creer que ese hermoso Alfa quisiera verlo nuevamente. Yuuri no sabía cómo responder a esa pregunta, pero su Omega saltando y danzando en su interior le rogaba porque aceptara, sin poder evitarlo, su aroma a flores, a ciruelo blanco, se intensificó, haciendo que Víctor se acercara a su cuello, aspirando. 

—Hueles delicioso, Yuuri. 

Yuuri sintió que su cuerpo temblaba y sus vellos se erizaban al sentir el aliento del Alfa sobre su piel.

—Sí —dijo finalmente y totalmente ruborizado—, quiero que nos volvamos a ver. 

—¡Perfecto! —exclamó Víctor sonriéndole—. Entonces, pronto tendrás noticias mías, Yuuri. 

El pequeño puesto de comida que tenía la familia Katsuki siempre les había dado lo necesario para sobrevivir. Eran una familia sin grandes recursos económicos, sin embargo, les bastaba para cubrir sus necesidades y eran felices dentro de lo poco que tenían; se amaban, se respetaban y se cuidaban. Yuuri se sentía bendecido por los padres que tenía. 

Toda esa vida sencilla y tranquila se vio trastocada cuando Mari, su hermana cuatro años mayor, enfermó. Hipertensión pulmonar fue el extraño diagnóstico que impedía a Mari seguir siendo la mujer independiente que siempre fue. Los medicamentos eran tan costosos que no pudo seguir el tratamiento adecuadamente y terminó siendo hospitalizada con oxigenoterapia, a punto de requerir trasplante de corazón y pulmón.

Hiroko y Toshiya habian gastado todo su dinero en los medicamentos requeridos para que Mari se estabilizara y no fuera necesaria la cirugía, pero eso provocó que estuvieran a punto de perder su fuente de ingresos. Llevaban meses sin poder pagar el arriendo de su pequeño local de comidas, meses sin poder pagar las cuentas de su casa, la que ya se encontraba sin suministro eléctrico y con amenaza de corte del agua potable. 

Yuuri no podía seguir con los brazos cruzados. Y siguiendo el consejo de Phichit, quien no veía más alternativa para su amigo, se presentó al club Eros y vendió lo único que poseía, su propio cuerpo, su primera experiencia sexual. Y aunque Yuuri sabía que no había sido la mejor manera de conocer a Víctor, realmente le agradeció que hubiese querido pagar por él, ya que ese dinero lo utilizó para salvar la fuente de ingresos de sus padres, para evitar quedarse sin agua y para restablecer el suministro eléctrico. 

Yuuri sabía que ese alivio no duraría eternamente, la enfermedad de Mari era incurable y debía medicarse de por vida, además, había muchas cosas que Mari no podría hacer: embarazarse era un riesgo, hacer deporte era un riesgo, fumar era un riesgo, subirse a un avión era un riesgo, contraer una gripe era un riesgo. La vida y los proyectos que aquella independiente Beta había trazado para su vida se vieron realmente trastornados. La hipertensión pulmonar es presión arterial alta en las arterias de los pulmones, lo que genera un sobre esfuerzo del lado derecho del corazón. Los medicamentos son para evitar que el daño en sus órganos aumente y evitar así llegar a la necesidad de trasplante. 

Dos semanas después de haber conocido a Víctor, y sintiéndose un poco estúpido por haber creído que ese hermoso Alfa lo buscaría, Yuuri recibió a una emocionada Hiroko llegar del hospital con una sonrisa. 

—Hijo, he conocido a un ángel —dijo Hiroko abrazando a su hijo y aumentando su desconcierto. 

—¿Qué quieres decir con eso, madre? —preguntó confuso. 

—Un Alfa, un Alfa muy amable. Fue hasta el cuarto de Mari y habló con nosotras. Nos dijo que suele colaborar económicamente con el tratamiento de algunas personas y que al enterarse del caso de Mari decidió hacerse cargo de todos los gastos. 

—¿Qué? 

—Lo que escuchas hijo, él… Víctor, su nombre es Víctor Nikiforov, se comprometió a hacerse cargo del tratamiento de Mari. 

—Víctor Nikiforov —dijo sintiendo que el corazón se le atoraba en la garganta mientras que su Omega revoloteaba diciendo que lo hacía por él, que no era una simple coincidencia, que realmente Víctor lo buscaría. 

Un comentario en “De Promesas y Esperanzas (Esposo de Placer)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: