[Nueve, Víctor] Sempiterno


Víctor habitaba el futuro.

Y era un futuro que odiaba, por eso decidía recordar el pasado. 

Ese pasado en el que Yuuri, su único amor, aún no se había convertido en el fantasma que susurraba en su oído lo mucho que aún lo amaba. 

Yuuri o Zvezda, como decidió llamarlo en medio del calor de su primera vez, por el hecho inconfesado de que esa noche, en sus brazos, Víctor creyó alcanzar una estrella en el momento exacto en el que el gozo del orgasmo le arrebató su consciencia. 

Y Yuuri siempre fue su estrella, la luminosa estrella que guió su vida. 

Pero incluso la estrella más brillante desencadena una supernova, que poco a poco, deja de brillar y se extingue. 

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