No Me Abandones.


XXI. ABRIR LOS OJOS.

Asustado vio cómo su esposa perdía más y más sangre lentamente, muy confundido y sin dudarlo la tomo en brazos.

—Ellos fueron —pronunció con pánico en su mirada mientras Víctor la tomaba entre sus brazos—, ellos me hicieron esto.

Fue lo último que dijo débilmente antes de caer desmayada.

Víctor no entendía la extraña situación, miró a Yuuri y Yurio regresarle la mirada incrédulos de las palabras de Violet, pero también muy asustados de lo que ocurría. No tuvo demasiado tiempo para pensar porque al instante llegó la ambulancia donde Violet sería trasladada al hospital más cercano. Durante el camino su mente trabajaba a mil por hora intentando procesar lo sucedido, en medio de su shock el equipo de paramédicos trabajaban arduamente en reanimar a su esposa, su teléfono no paraba de sonar identificando las llamadas con el nombre de Yakov, pero no quería hablar con él, necesitaba tiempo para salir del shock y superar la situación, estaba consciente y a la vez aterrado del panorama que en su mente imaginaba; su esposa podría morir desangrada, podría perder a su hijo en ese mismo momento y por si fuera poco estaba presente la acusación de Violet. Recordó con pesar la mirada de Yuuri de completa confusión, su cabello despeinado, y una fea marca de un reciente golpe en una de sus mejillas, el rostro pálido, casi fantasmal de Yurio y dudo sobre si aquello en verdad era posible.

Dentro del recinto la confusión continuaba los últimos eventos habían provocado que la gente comenzara a arremolinarse alrededor de los jóvenes, pero tres oficiales se encargaron de dispersarlos y pedir orden, así mismo dos de ellos, quienes había...

Dentro del recinto la confusión continuaba los últimos eventos habían provocado que la gente comenzara a arremolinarse alrededor de los jóvenes, pero tres oficiales se encargaron de dispersarlos y pedir orden, así mismo dos de ellos, quienes habían escoltado a Víctor a la ambulancia se colocaron a ambos lados de Yuuri.

—Señor Katsuki tiene que acompañarnos—dijo uno de ellos y después de mirar a Yuri lo sujeto del brazo—Usted también.

Yuuri los miro asustado al principio, pero al ver como tomaban bruscamente al rubio sintió la ira invadirlo.

—¡Él es menor de edad, suéltenlo! —exclamó interponiéndose de inmediato y tomando del brazo al oficial para separarlo de Yuri.

—Lo lamentamos señor Katsuki, pero ustedes son los sospechosos por el ataque a la esposa del señor Nikiforov, hasta que el asunto se aclare ya sea previa averiguación o por medio del afectado se decidirá su situación —recalcó en tono severo, pero Yuuri no se permitió amedrentar.

—Yuri no tuvo nada que ver, él tan solo es uno de los patinadores a competir y es menor de edad—dijo furioso alejando al hombre de Yuri y buscando por todos los medios con los que contaba librarlo de tan fea situación, no le importaba que pudieran hacerle o de que pudieran culparlo si con ello dejaban en paz a Yuri —Si deben averiguar a alguien yo me iré con ustedes.

—Maldita sea, esa mujer fue quien si ataco a Yuuri —reclamo el muchacho molesto por el trato que les estaban dando y nervioso ante la posibilidad de que se llevaran al oriental con ellos —Además, tienen las cámaras de vigilancia ahí pueden revisar todo.

El par de oficiales lo pensaron con más calma tampoco podían dejarse llevar por los aparentes hechos y actuar de manera impulsiva pudiendo dañar su propia reputación. Decidieron dejar ir al más joven, tan solo por ser menor de edad y de ser falsas las acusaciones podría ser problemático para ellos.

—El muchacho no será investigado, pero usted debe de acompañarnos, no podemos permitirle abandonar el edificio.

Yuuri suspiró en alivio, no importaba lo que sucediera mientras no tocaran al rubio, pero antes debía asegurarse de que estaría bien.

—De acuerdo, pero antes permítanme unos minutos con él por favor.

Los oficiales accedieron y Yuuri atrajo hacia si al menor abrazándolo, este temblaba no sabía si por rabia o miedo.

— Sé que es mucho lo que te pido, pero por favor escúchame. Debes tranquilizarte —pidió abrazándolo con fuerza, pero manteniéndose firme, no podía permitir que percibiera el miedo que tenía que todo se saliera de control—Busca a Yakov y explícale lo sucedido a detalle, quédate con él en todo momento.

—No, Yuuri, esto no puede quedarse así, después de lo que paso y de lo que esa perra te hizo no puedes dejar que ahora te culpen por su estado, llamare a Víctor. Esto ya es mucho, él no puede ser tan idiota, tiene que ayudarnos a aclarar todo esto, es el único que puede hacerlo—dijo a su vez rompiendo el abrazo y tomándolo por los hombros con las manos temblorosas.

—No, él ya tiene suficiente con lo de Violet. Solo confiemos en él ¿sí? —pidió a su vez sujetando sus muñecas y mirándolo a los ojos, necesitaba usar todo lo que tenía para convencerlo de no actuar impulsivamente—Tan solo cálmate, esto se va arreglar yo estoy seguro de que aclarara las cosas en cuanto tenga oportunidad y seguramente mañana o pasado estarás compitiendo.

—Pe-pero, no puedo permitir que te lleven. No hiciste nada Yuuri, aceptar irte con ellos es como aceptar tu culpa.

—No, nada de eso, si coopero todo saldrá bien confía en mí y no te preocupes, todo estará bien, solo busca a Yakov y quédate con él. Por favor, prométeme que lo harás.

—Yuuri, no, no puedo permitirlo, no te vayas —Yuuri lo abrazo con fuerza de nuevo y aprovecho para aspirar su aroma en un vano intento de tranquilizarse así mismo, debía hacerlo por Yuri.

—Hazlo por mi gatito, confía en mi todo estará bien —dijo por último acariciando una de sus mejillas a manera de despedida para después irse al lado de los oficiales.

Sin saber que hacer se quedó completamente solo, temblando descontroladamente de pies a cabeza. En aquel momento sintió un intenso odio hacia aquella mujer como jamás creyó llegar a odiar a alguien, pero lo dejo pasar, lo más importante en aquel momento era ayudar a su novio no podía quedarse con los brazos cruzados por lo que sin saber que hacer corrió hasta los vestidores donde busco sus cosas. Dentro del vestidor había más patinadores quienes fueron notificados de la cancelación de la competencia varonil. Víctor era realmente respaldado por la marca que representaba y después del incidente la presión había sido demasiada para al menos aplazar las competencias.

Confundidos y algo decepcionados uno a uno comenzaron a ordenar sus cosas para retirarse. Estaba sacando su maleta del casillero cuando sintió una mano en el hombro y al voltear se encontró con el amigo de Yuuri, Pichit Chulanont.

—¿Dónde está Yuuri? —pregunto realmente preocupado.

—Yuuri… —Aún se encontraba en shock por lo que la mención del nombre de su novio y el rostro de preocupación en el moreno le provocaron unas incontrolables ganas de llorar.

—Escuche unos rumores bastante feos de él, dime donde esta, necesito hablar con él —pidió con un inusual sentido de urgencia en su voz, el tono de voz usado y la pregunta en si fueron suficientes para sacarlo de su ensimismamiento, inconscientemente soltó la maleta al suelo y sintió la sangre hervirle.

—Rumores… —Su ira renació— ¿quiénes fueron los bastardos que los esparcieron?

—Al parecer los oficiales del recinto, presenciaron parte de una pelea bastante fea entre la esposa de Víctor y Yuuri, ahora dicen que ella se encuentra grave en el hospital y él fue el principal culpable.

—¡No es cierto! —grito intentando desahogar la impotencia que sentía—No les creas nada, no fue así, esa zorra llego a ofenderlo, él ni siquiera se defendió, él jamás responde a ninguna de las ofensas de esa mujer —aseguro tomándolo de los hombros con fuerza—Yuuri no es así.

—Lo sé, lo conozco bien, mi amigo no sería capaz de algo tan bajo —aseguro sujetándolo con un tono de voz bajo intentando no llamar la atención.

—Necesito encontrar a Yakov.

—Te acompañare, Celestino también está enterado del asunto, se encuentra hablando con la seguridad del recinto para ver que puede hacer por Yuuri.

—Gracias.

Pichit tomo sus cosas y levanto la maleta de Yuri para entregársela y salir a buscar al ruso. En el transcurso del camino se mensajeaba con Celestino averiguando si había conseguido algo que pudiera ser de utilidad, pero al parecer necesitaban de ayuda legal para poder proceder a inspeccionar videos o interrogar a empleados. Esto último prefirió no mencionarlo a Yuri limitándose a acompañarlo con su antiguo entrenador. Lo encontraron a las afueras del recinto fumando un cigarrillo, lucía preocupado.

Apenas ingresaron a la mujer a urgencias y Víctor no volvió a saber de ella más que para notificarle que se le practicaría una cesaría de emergencia y proporcionarle la lista de responsivas a firmar

Apenas ingresaron a la mujer a urgencias y Víctor no volvió a saber de ella más que para notificarle que se le practicaría una cesaría de emergencia y proporcionarle la lista de responsivas a firmar. Él médico a cargo del caso le explico la gravedad de la situación determinando que se trataba de un desprendimiento de placenta y dejando en claro que en caso de complicaciones probablemente solo podrían salvar a uno de los dos.

— De antemano debo informarle de los riesgos del procedimiento y su vez hacerle una pregunta necesaria, en caso de presentarse la situación ¿a quién de los dos preferiría salvar? —preguntó el médico de manera clara esperando una rápida respuesta. Víctor por su parte apenas y podía pronunciar palabra alguna, impactado se llevó una mano al rostro preguntándose como podía suceder tanto en tan poco tiempo y se sintió incapaz de tomar una decisión así.

—No…, yo no puedo responder eso.

—Es necesario.

—Yo…, no puedo, los amo a ambos.

—Lo entiendo, pero la situación es crítica y no contamos con tiempo.

—Por favor haga lo posible por salvarlos a ambos, sin embargo, estoy seguro de que mi esposa preferiría la vida de nuestro hijo ante todo —pidió con cierta culpa por lo que acababa de pedir.

Él medico lo dejo para prepararse para la cirugía, las horas se le hicieron eternas mientras esperaba en aquella solitaria sala, no quería pensar en nada, se rehusaba a hacerlo, sin embargo no podía evitarlo y aun así la sola idea de Yuuri atacando a Violet no le parecía factible. Lo conocía a la perfección y él para nada era así, además en más de una ocasión había presenciado la mala actitud que esta tenía con el japonés, quien por cortesía prefería ignorarla.

—Yuuri.

Apenas salió el nombre de sus labios y recordó la última imagen de él, su cabello despeinado y la fea marca en su mejilla, su mente comenzó a atar cabos. Se cuestiono si acaso él había sido capaz de caer tan bajo aprovechándose de su ausencia y Violet en un vago intento de defenderse lo había golpeado. Sintió la ira invadirlo y tomo su celular sumamente enojado para marcar al número de su abogado.

—Buenas noches, soy Víctor y necesito que me ayudar a interponer una denuncia en contra de Yuuri Katsuki.

El japonés fue llevado a una estación de policía, donde por respeto hacia su persona se le alejo de todo contacto que pudiera tener con la prensa, se encontraba asustado y nervioso por Yuri, temía que desobedeciera su petición y cometiera una locura

El japonés fue llevado a una estación de policía, donde por respeto hacia su persona se le alejo de todo contacto que pudiera tener con la prensa, se encontraba asustado y nervioso por Yuri, temía que desobedeciera su petición y cometiera una locura.

—Por favor, solo compórtate, Yuri—pedía mentalmente mientras esperaba por noticias.

Fue encerrado en una pequeña sala que servía a su vez como interrogatorio, sus manos fueron esposadas y no llegó nadie que le diera noticias de su estado por un largo tiempo. El lugar era muy frio tanto que a las pocas horas se encontraba completamente entumecido, como consecuencia su espalda comenzaba a dolerle aunque no sabía a ciencia cierta si por la fría temperatura, la caída sufrida, o una combinación de ambos. Las cosas no podrían ir de mal en peor. El tiempo a solas lo llevó a pensar todo de manera más calmada y a entender lo que había sucedido; recordó los eventos pasados y como al final aquella mujer comenzó a gritar de dolor, rezó para sus adentros porque estuvieran bien tanto ella como él bebe, después de todo Víctor no merecía algo así y rogo porque Yuri actuara con sensatez, a los pocos minutos un alto hombre de rubios cabellos, ojos aceituna y ropa casual ingresó a la sala.

—Buenas noches señor Katsuki, me llamo Enar Vinter, el señor Celestino Cialdini me ha llamado para representarlo como su abogado, esto debido a los últimos eventos, ¿sabe exactamente de lo que se le acusa? —preguntó de manera educada.

—Eso creo —El hombre tomo asiento enfrente de él y comenzó a explicarle de manera paciente.

—El señor Nikiforov ha impuesto una demanda contra usted por agresión física y verbal a su esposa, la señora Violet Nikiforov.

Aquellas palabras lo fulminaron, si bien ya no sentía nada por el ruso, le guardaba cierto aprecio y gratitud por el tiempo que se mantuvo a su lado, incluso después de su cirugía de modo que enterarse que ahora era él quien directamente lo acusaba de algo tan grave le dejaba un mal sabor, pero de inmediato lo reconsidero y entendió su postura. Después de todo Violet era su esposa, estaba embarazada y su estado al parecer era de peligro.

—En este caso contamos con una gran desventaja, ya que hay testigos que aseguran haber escuchado gritos minutos antes de que llegaran los oficiales, sin embargo, las cámaras de vigilancia del lugar podrían ayudarnos, el inconveniente es que si estas muestran imágenes ambiguas se podrían malinterpretar y tendríamos el efecto contrario llegando a perjudicarnos, necesitamos preparar una defensa, pero no se preocupe yo me encargare de eso en cuanto me cuente lo sucedido. Ahora dígame ¿tiene alguna duda?

—¿Sabe cómo se encuentra la señora Nikiforov? —pregunto apenas poniendo atención a lo que el hombre frente a él acababa de decir.

—No lo sé a ciencia cierta, pero al parecer su estado es grave, por el momento no se cuenta con información suficiente. De cualquier modo, es mejor que nos concentremos en preparar nuestra defensa antes de que se tenga permiso sobre los vídeos de vigilancia, cuénteme sobre su relación con la pareja Nikiforov.

Las siguientes horas fueron sumamente cansadas para Yuuri quien le dio una descripción sumamente detallada de su relación tanto con Víctor como con Violet, así mismo relato con lujo de detalle los últimos eventos que desencadenaron la actual confusión.

—Su relato es complicado, usted dice que la mujer vino hacia su persona agrediéndole por la relación que guarda con su esposo —repitió casi para sí mismo resumiendo los hechos con la intención de encontrarle una lógica que les diera ventaja. Se levanto de su asiento y comenzó a caminar de un lado a otro mientras su mente trabajaba, Yuuri lo miraba con atención.

—Si, suena extraña esa afirmación, pero así fue —afirmó Yuuri esperando que Enar no lo juzgara tan a la ligera. El joven se detuvo un momento a pensar y se enfoco en un punto imaginario en la pared.

—Tampoco ayuda el hecho de no contar con testigos que presenciaran el comienzo de todo, podríamos manejar una historia en donde ustedes se encontraban conversando y ella malinterpreto un comentario hacia el señor Nikiforov, debido a su estado en donde los cambios hormonales son frecuentes comenzó a agredirlo y el simple hecho provoco su estado crítico, al menos eso nos ayudara. ¿Está de acuerdo?

—Supongo que sí. De alguna forma es lo más apegado a la realidad.

—Bien, dígame ¿tiene alguna duda? —repitió la pregunta una vez más, notaba a Yuuri asustado y algo confundido en cuanto a el procedimiento que le indicaba por lo que era de importancia que en ese punto comprendiera el alcance de la situación y su próxima jugada a la perfección.

—¿Podría llamar a alguien?

—Por supuesto —respondió y de inmediato comenzó a buscar en el bolsillo de su chaqueta su teléfono— Tiene permitido realizar una llamada en el teléfono de este sitio, pero entiendo que necesita de mayor privacidad así que le prestaré mi celular, en teoría no debería, pero yo fui admirador de usted, así como mi novia, en verdad fue una desgracia lo que le sucedió y no sé si suene sincero, pero de verdad confió en su palabra.

—Se lo agradezco Enar.

—Ni lo mencione —dijo y espero a que el oriental le indicara el número a marcar para comunicarlo. No tuvieron que esperar mucho porque al instante una ansiosa voz respondió.

—Yuuri ¿eres tú? —escuchar su voz le brindó la calma que tanto necesitaba en esos momentos, aun cuando el muchacho sonaba alterado. Sintió formarse lágrimas en sus ojos, pero aguanto, no quiso que su voz sonará rota a pesar de que lo estaba por dentro.

—¡Yuri!

—¿Dónde estás?, nos dijeron que te llevaron a la estación de policía del centro, no nos dan más detalles, lo último que nos dijeron es que el mal nacido interpuso una denuncia en tu contra ¿estás bien?

—Si, todo está bien, Celestino consiguió un abogado que atenderá mi caso, ¿encontraste a Yakov?

—Estoy con él, también con Pichit y Celestino, la competencia varonil se suspendió, se ha reprogramado para hasta dentro de un mes, en unos minutos llegará también Mila.

Escuchar que se encontraba rodeado de tantas personas conocidas lo tranquilizo ya que al menos ellos sabrían como guiarlo, además estaba seguro de que encontrarse con Mila lo ayudaría a calmar un poco los nervios.

—Me alegra, no sabes cuánto. Temía mucho por ti.

—No debes preocuparte por mí, ahora él que importa eres tú.

—Todo saldrá bien, te lo prometo, ahora por favor comunícame con Yakov.

A los segundos escucho la severa voz del hombre, el cual parecía bastante molesto con él, internamente se debatía sobre a quién darle la razón.

—Yuuri, ¿cómo te encuentras?

—Estoy bien, no sé cuándo podrá aclararse mi situación, así que necesito un favor.

—¿Es cierto que agrediste a Violet?

—Mis declaraciones no importan, la verdad saldrá al final, escúchame necesito solo un favor —Sin permitirle responder continuo— Necesito que te quedes al lado de Yuri, por favor cuídalo, es muy impulsivo y no sé qué pudiera hacer, no lo hagas por mí, hazlo por él.

—Lo hare, sin importar que ya no sea mi alumno aún me interesa su bienestar.

—Te lo agradezco, en este momento lo único que me importa es que no haga ninguna locura.

—Él necesita verte, dame la dirección de la estación.

—No sé si sea adecuado.

—Lo es. Acudiremos mañana temprano.

Yuuri le solicito la dirección a su abogado para proporcionársela al mayor indicándole que lo mejor sería que fueran a descansar, después de todo por el momento no dejarían que nadie lo viera, al final pidió hablar de nuevo con Yuri.

—Esto no puede quedarse así, iré a hablar con el anciano, es una injusticia que tengas que pagar por culpa de esa zorra loca.

—No, por favor, Yuri solo tranquilízate dentro de poco todo terminara, estarás compitiendo y estoy seguro de que ganaras, todo estará bien, te lo aseguro—pidió desesperado intentando evitar que hiciera una locura.

—Yuuri no me puedo quedar de brazos cruzados.

—Solo hazlo por mí, prometí cuidarte y eso hare, no me perdonaría que algo te ocurriera.

Escucho como el rubio hacia una rabieta de frustración, pero no insistió más.

—Yuuri, te amo.

—Yo a ti, te amo más que a nada. Por favor regresa al hotel y descansa —pidió y sin más colgó, le devolvió el celular a su abogado y al instante froto sus ojos como pudo sintiendo que en cualquier momento soltaría a llorar.

—Señor Katsuki, debo retirarme. En unos momentos le llevaran a una pequeña celda donde pasará la noche, yo regresare al amanecer y le traeré nuevas noticias, por favor intente descansar.

—Se lo agradezco Enar.

El hombre salió y al instante un oficial le indico que lo siguiera guiándolo a un largo pasillo, fue encerrado en una pequeña celda al lado de un hombre que lucía en estado de ebriedad. Para ese momento la noticia de su detención y el escandalo de lo sucedido se había esparcido como pólvora por todo el mundo.

–Yuuri Katsuki ¿hee?

El muchacho apenas volteo y sintió quedarse sin aire al recibir un fuerte puñetazo en el estómago.

—Eres una basura, todo hombre que es capaz de caer en algo tan bajo como agredir a una mujer no es más que basura —dijo y le propino un puñetazo en el rostro.

—Eres una basura, todo hombre que es capaz de caer en algo tan bajo como agredir a una mujer no es más que basura —dijo y le propino un puñetazo en el rostro

Apenas colgó y sintió una enorme presión en el pecho, internamente rogó porque Yuuri estuviera bien. Cuando termino la competencia femenil y después de recibir su calificación Mila corrió al lado de su amigo, lo abrazo fuertemente al enterarse de lo sucedido y solo en brazos de ella se permitió llorar por toda la impotencia que sentía en ese momento.

—Mila, no pude hacer nada, se lo llevaron sin que pudiera hacer nada.

—Tranquilízate Yuri, todo se arreglará —le rompía el corazón verlo en ese estado, temblaba de ira y su voz sonaba angustiada—¿Qué noticias han tenido?

—Celestino consiguió un abogado que ayudara en su caso, menciono que van a solicitar las grabaciones de seguridad.

—¿Lo ves? la verdad saldrá a la luz —Lo animo la joven esperando que su amigo se calmará.

—Si, entiendo que todo esto va a ayudar a que las cosas se solucionen más rápido, pero aun así es injusto que tenga que pasar por esto, él no hizo nada, jamás hace nada, esa perra siempre ha sido hostil con él y jamás se defiende. Tal vez no lo conozcas lo suficiente, pero Yuuri no es así.

—Es todo un caballero —Aseguro la joven quien a pesar de haberlo tratado lo suficiente le bastaba con saber cómo se había comportado con su amigo.

—Lo es, y esa maldita, Yuuri en cuanto la vio sangrar me pidió que la ayudáramos, y antes de desmayarse nos culpó—dijo y las lágrimas continuaron rodando por sus mejillas, la muchacha saco del bolso de su sudadera un sobre de pañuelos desechables y limpió las lágrimas de su amigo.

—Ojalá se muriera, es una víbora.

—No digas eso Yuri, solo tranquilízate, piensa que a él no le gustaría verte en este estado—dijo y continúo abrazándolo, al final ella y Yakov lo acompañaron hasta la habitación del hotel donde se hospedaba, lo dejaron instalado y después de reiterarle que en caso de saber algo los llamara se marcharon dejándolo solo. El muchacho se cambió de ropa y se recostó, encontró una sudadera de Yuuri y la abrazo aspirando el aroma a vainilla de este, las lágrimas comenzaron a brotar nuevamente y no pararon hasta llegado el amanecer.

 El muchacho se cambió de ropa y se recostó, encontró una sudadera de Yuuri y la abrazo aspirando el aroma a vainilla de este, las lágrimas comenzaron a brotar nuevamente y no pararon hasta llegado el amanecer

Víctor daba vueltas en una solitaria habitación donde apenas terminara la cirugía recibiría a su esposa. No podía con tanta angustia, pero debía permanecer fuerte. Fue hasta las dos de la mañana que volvió a tener noticias de Violet.

–Señor Nikiforov.

—¿Cómo se encuentran?

—Fue una niña, al ser prematura su peso es considerablemente bajo y presentó ciertos problemas para respirar por su cuenta. Deberá permanecer en observación por unos días, pero me atrevo a decir que estará bien.

—¿Y mi esposa? —preguntó al sentir como al menos su carga se aligeraba.

—Su esposa se encuentra estable, presentó algunas complicaciones durante la cirugía y fue necesario extirpar la matriz para poder salvar su vida. Lo siento señor Nikiforov, pero no podrá volver a concebir.

Era una noticia complicada, pero decidió ver el lado positivo. Ambas se encontraban bien y era lo más importante. Sin darle demasiadas vueltas pidió de inmediato ver a su hija y siguió al médico hasta las incubadoras, donde después de tomar las medidas necesarias ingresó.

La niña era preciosa, sus cabellos eran platinados como los de él y su piel parecía fina porcelana, era sumamente pequeña, pero estaba seguro de que estaría bien, lágrimas de felicidad inundaron su rostro y sintió que todo su mundo ahora se reducía a ese pequeño ser por quien desde el primer momento sintió un amor tan puro, pero intenso que jamás se creyó capaz de sentir. En cuanto salió de las incubadoras y sus ánimos se encontraron en mejor estado se comunicó con su suegro quien a esas alturas estaba al tanto de lo sucedido. El hombre estaba furioso, pero al escuchar a Víctor y la noticia de que se había convertido en abuelo lo tranquilizo y llenó de tanta felicidad que incluso olvido por momentos el escandalo que comenzaba a formarse en torno a su hija y el ex patinador, pero en cuanto la alegría inicial paso a segundo lugar indago de nuevo sobre la situación.

—Y dime ¿llamaste al abogado? ¿ya está la denuncia?

—Si, lo está. Fue detenido en el recinto y las autoridades lo mantienen en custodia —dijo no pudiendo evitar soltar un suspiro. Aún le parecía increíble que de quien estuvieran hablando era de Yuuri, a quien llego a considerar un hermano, un hombre íntegro, sincero y leal.

—Muy bien Víctor, yo me encargare de que el proceso se agilice. Ese malnacido no tiene idea de con quien se metió.

Víctor solo asintió, no sabía que pensar o como reaccionar, es cierto que aún estaba molesto, pero la situación parecía tan bizarra.

—Sé que revisarán las cámaras de seguridad, servirán como prueba —explico sujetándose el puente de la nariz cansado de pensar en la situación.

—Perfecto, serán la evidencia perfecta. Con esto su incipiente carrera quedará arruinada. Bien, en cuanto Violet despierte felicítala de mi parte dile que la amo y estoy orgulloso de ella, mientras tanto debo dejarte. Gracias y felicidades, Víctor.

Frustrado, con tanto en mente colgó el teléfono y prefirió no pensar más en lo ocurrido y disfrutar de la felicidad de ahora ser el padre de una pequeña tan perfecta. Poco después del amanecer Violet fue llevada a su habitación al lado de su esposo. Lucía demacrada y mortalmente pálida, en cuanto la tuvo a su lado tomo una de sus manos y le pidió perdón arrepentido de no encontrarse a su lado, esta termino despertando.

—¿Cómo te sientes amor? —pregunto cariñoso.

—Terrible, todo fue horrible amor —Su voz aún sonaba débil sin embargo parecía no importarle, solo quería terminar de contarle lo ocurrido a su esposo.

—Tranquila, ahora todo está bien, nuestra hija es hermosa y tú te recuperaras en poco tiempo.

—Lo sé, pero aun así fue terrible cariño, ese hombre está loco, malinterpreto uno de mis comentarios y comenzó a ofenderme, trate de que se calmara y lo abofetee, pero no ceso, al final me sentí muy mal, creí que moriría—finalizó soltando algunas lágrimas.

—Shhh, tranquila bebé. No te alteres más, todo se solucionará.

—Dime, ¿mi padre ya se enteró? —pregunto haciendo de lado el dolor que comenzaba a sentir. Al verla ahí tan indefensa y débil no pudo evitar sentir de nuevo la rabia por lo que de nuevo su mente se cegó ante todo razonamiento, en aquel momento solo deseaba justicia para su esposa.

—Si y … tomara cartas en el asunto mi cielo, yo también lo haré —Acarició su frente con cariño y espero a que recobrara el sueño para salir. Su abogado le había pedido se presentara a primera hora de la mañana con él para acompañarlo a declarar.

Víctor dio sus últimas declaraciones, pero contrario a lo que esperaba estas no fueron tomadas en cuenta ya que no había sido un testigo presencial

Víctor dio sus últimas declaraciones, pero contrario a lo que esperaba estas no fueron tomadas en cuenta ya que no había sido un testigo presencial. Lo que él sabía no era relevante y fue desechado de inmediato al no aportar nada nuevo a la investigación.

Enar Vinter también se presentó a primera hora a la estación de policía con una orden especial que les ayudaría a acceder a los videos de seguridad con lo que podrían agilizar el caso. Para este punto había mucho en juego, la presión de los medios estaba sobre ellos y además debían lidiar con la horda de abogados que de un momento a otro seguramente se presentaría para hundir más a Yuuri en caso de encontrar un punto a defender.

Desde muy temprano Yuri junto con Pichit, Celestino, Mila y Yakov se encontraban en la estación de policías, por supuesto habían logrado esquivar a los medios que en esos momentos esperaban el menor descuido para ingresar al lugar y tener la exclusiva. Bajo aquellas condiciones, no tendrían mayores noticias que las que Enar pudiera otorgarles, pero en ese momento el hombre tampoco podía hablar de más. En una situación tan incomoda Yuri de inmediato encontró a Víctor en el mismo lugar y sin poder contenerse atino a asestarle un puñetazo en el rostro.

— Maldito idiota ¿cómo pudiste? conoces a Yuuri mejor que a esa mujer, él es una persona decente y jamás caería en algo tan bajo. Justo cuando llegue ella acababa de abofetearlo. Lo hizo caer al piso tu culpa y aun así él no se defendió, ella siempre lo está atacando y tu ni siquiera haces nada por intervenir. ¿Acaso estas tan ciego para ver lo que es más que obvio? Ja, pero claro, mi declaración no vale por ser menor de edad —grito con todas sus fuerzas sin importarle el lugar en el que se encontraban y como se podría interpretar.

—Déjame en paz Yuri, no estoy de humor para tus niñerías, se procederá conforme lo dicte la justicia —dijo alejándose del muchacho lo más rápido posible.

—En cuanto se descubra su inocencia no se te ocurra volver a acercarte a él, ya lo has lastimado demasiado y no permitiré que sigas haciéndolo, soy incluso capaz de matarte antes de que eso suceda ¿me oyes Víctor?

El hombre salió de la estación por la escalera de emergencia y se quedó en el descanso de esta, esperaría el llamado de sus abogados en caso de que tuvieran cambios en el caso.

—Vitya.

La voz de Yakov lo llamó.

—¿Cómo se encuentra? —El hombre lucio aún más serio y escondía sus manos en el largo abrigo negro, evidentemente se sentía incomodo de la situación.

—Por fortuna todo salió bien, tuvimos una hermosa niña, pero la cirugía se complicó, no podremos volver a ser padres — Yakov percibió el tono triste en la voz de su alumno y no pudo evitar compartir su pena.

—Lo lamento Vitya.

— Esta bien, lo importante es que se recuperara y también nuestra hija, Ahora dime ¿qué haces aquí con Mila y los demás? A estas horas deberías estar en el hotel, las competencias se postergaron y podrían aprovechar para descansar.

—Estoy al cuidado de Yurachtka. No eres el único que la está pasando mal.

Víctor soltó una risa irónica, no necesitaba de ese tipo de comentarios.

—Entiendo que es una situación bastante desagradable sobre todo considerando que se trata de tu esposa y tu amigo, pero te diré solo una cosa y espero que la tomes en cuenta —dijo sin mayores sentimentalismos— recapacita, por una mala decisión podrías terminar arrepentido toda la vida.

—¿Tú también Yakov? —pregunto molesto —No puedo creerlo, de Yuri lo entiendo, de Pichit y Celestino, pero ¿tú?, ¿qué no lo ves? no hay nada que recapacitar.

—Al menos deberías esperar a ver el video, recuerda lo que me contaste, ese muchacho te salvo la vida, él no sería capaz de algo así en cambio ella, incluso he podido verlo, en más de una ocasión su actitud ha sido hostil con Yuuri. ¿No deberías al menos darle el beneficio de la duda? —Víctor lo ignoro, en ese punto sintió que todos sus conocidos estaban en contra suya, se sintió solo, pero aquello solo le daba mayores motivos para continuar y proteger a Violet.

—No diré nada más, solo me gustaría que lo pienses —dijo por último antes de regresar al interior de la estación. Escuchar hablar así a Yakov quien en todo ese tiempo a su lado había sido lo más cercano a un padre lo hizo sentir mal por lo que deseo reconsiderar sus palabras, pero no podía. Su corazón se estrujo, recordó la noche del accidente, la débil sonrisa de Yuuri al confirmarle que estaba bien, y sus brazos sosteniéndole con fuerza, su mente estaba confundida. Tenía razón, él había sido lo suficientemente noble como para salvarle la vida y a pesar de las consecuencias jamás se le había reprochado su estado actual, pero por otro lado Violet era su esposa, y ahora la madre de su hija, la mujer a quien había jurado amar y proteger en las buenas y en las malas.

 Tenía razón, él había sido lo suficientemente noble como para salvarle la vida y a pesar de las consecuencias jamás se le había reprochado su estado actual, pero por otro lado Violet era su esposa, y ahora la madre de su hija, la mujer a quien ha...

A las dos de la tarde los videos llegaron, las autoridades correspondientes se encargaron de reproducirlos y entenderlos, para después llamar a Nikiforov.

Con horror presencio como la mujer con prepotente voz le reclamaba a Yuuri por su esposo, como lo abofeteo una vez y el muchacho solo le pedía guardar la calma, las lágrimas salieron de sus ojos cuando en el segundo golpe lo dejo en el piso, mientras este no se defendía, poco después Yuri salía a su encuentro y para cuando Violet comenzaba a presentar indicios una hemorragia ambos muchachos regresaron para ayudarla. Sin pensarlo más y sin consultarlo con su suegro retiro la demanda con el rostro lleno de lágrimas sintiéndose como un completo tirano y reconociendo con dolor una faceta de su esposa que hasta ahora no había sido capaz de aceptar y que le decepcionaba.

Yuuri fue liberado las siguientes horas de quedar aclarada su situación. Ansioso salió con rapidez de la celda y busco con desesperación a su novio que lo esperaba fuera.

Yuri esperaba pacientemente en una pequeña sala de la estación, lucía ojeroso, sus ojos rojos e hinchados y continuaba con la palidez del día anterior, al verlo salir corrió hacia él, reprimió una mala palabra en cuanto vio su estado, tenía el labio roto e hinchado, así como una de las cejas abiertas y con dos puntos, la mejilla izquierda amoratada y una mano vendada, con cuidado lo abrazo a pesar de los pequeños quejidos de este, el azabache le devolvió el abrazo aspirando el suave y fresca aroma del muchacho y besándolo en repetidas ocasiones.

—Yuuri, amor —susurró a su oído.

—Tranquilo, te dije que todo se iba a aclarar, dime ¿estás bien?, lamento haberte hecho pasar tan mala noche—dijo mientras tomaba entre sus manos el rostro del menor examinándolo.

—Yo soy quien debería preguntar eso ¿quién fue el bastardo que te hizo esto? —pregunto furioso y comenzó a examinarlo para ver si contaba con alguna herida de gravedad.

—No importa, nos separaron a tiempo y estoy bien.

Yuri volvió a abrazarlo, lo beso en repetidas ocasiones en el rostro, beso con delicadeza sus manos y acarició su negro cabello.

—Yuuri — La voz de Víctor los interrumpió—¿Puedo hablar contigo? —pidió dirigiéndose al oriental, pero el rubio fue quien respondió.

—¡Lárgate!, ahora que por fin ves como tu “dulce” esposa no es la mujer que creías vienes arrepentido, pero hace unas horas no creíste en la inocencia de Yuuri y estabas dispuesto a hundirlo antes de darle una oportunidad. Míralo bien y recuerda que es culpa tuya y de esa zorra que haya pasado por esto, vete ahora o no respondo de lo que haga.

El joven temblaba de coraje y su voz sonaba como un trueno ante la advertencia, a pesar de tratarse de un adolescente Víctor se sintió incómodo.

— Lamento mucho lo ocurrido, admito que me deje cegar por la ira y si, estaba dispuesto a llegar a las últimas consecuencias, mi inmadurez no me permitió ver más allá. Vengo a pedirles una disculpa.

Yuuri lo miró, se mostraba deshecho, cansado y realmente arrepentido, su voz sonaba rota y su mirada mostraba vergüenza.

—Eres un hipócrita…—comenzó el más joven dirigiéndose de manera lenta a él, pero su novio lo detuvo.

—¡Yuri detente! —dijo y lo tomo del brazo— Víctor, de alguna forma te comprendo, actuaste conforme a lo que creías correcto en ese momento. Estoy seguro de que si se hubiera tratado de Yuri incluso yo habría hecho lo mismo, por eso no tienes por qué pedir disculpas.

El rubio le dirigió una mirada incrédula ante lo que acababa de escuchar, pero no dijo nada le permitió continuar.

—Aún así, en verdad estoy muy arrepentido, yo…quisiera que las cosas regresaran a como eran antes, Yuuri si tan solo…

—¿Cómo se encuentra Violet? —Lo interrumpió Yuuri.

—¿Qué? —la pregunta lo tomo por sorpresa, tanto que al principio creyó no haber escuchado bien.

—¿Como se encuentran ella y el bebe?

—Están bien, fue una hermosa niña —respondió orgulloso.

—Me alegro, es lo que en verdad importa. Escucha Víctor, las cosas jamás volverán a ser como antes, ahora tienes una familia y debe ser lo más importante en tu vida, como en la mía lo es Yuri, yo no soy del agrado de tu esposa y a pesar de que no lo comprendo está bien, lo acepto, así que lo mejor es fingir que jamás nos conocimos y continuar cada quien su camino de la forma que mejor le convenga, por lo que adiós señor Nikiforov —dijo y siendo empujado por Yuri ambos salieron al encuentro de sus amigos.

Víctor se quedó helado de pie viendo cómo se alejaban, su corazón se había roto y sintió como definitivamente una pieza muy importante de él se había ido para siempre.

Yuuri fue recibido por su amigo Pichit, Celestino, Yakov y Mila.

—Luces terrible Yuuri,¿ acaso tuviste una riña?—pregunto Pichit después de abrazarlo.

—Algo así—respondió apenado.

—¡Vaya! Mi amigo es un alborotador y ex penitenciario—Se burló Pichit.

—Yuuri, me alegra que estés bien y esto se haya aclarado—interrumpió su antiguo entrenador despeinándolo.

—Celestino no sabes cuánto te agradezco por enviar a Vinter, fue de mucha ayuda, sin él no sé qué habría pasado— en verdad se encontraba muy agradecido con él, después de dejarlo como entrenador y a pesar de guardar una relación cordial con él, no espero tal gesto de su parte.

—Fue lo justo, te conozco, fui tu coach por cinco años y sé que no serías capaz de algo así, pobre de Víctor, debió ser terrible enterarse el tipo de persona que es Violet.

Yuuri bajo la mirada, se sentía terrible por Víctor y la decisión tomada, pero había sido la mejor, si en aquel momento fue capaz de algo así y para colmo acusarlo de agresión, no quería saber hasta dónde podría llegar. Al final fue lo mejor y no solo lo había hecho por él sino también por Yuri, no se arriesgaría a que las locuras de Violet afectaran al muchacho, volteo a mirarlo, estaba con Mila, y al parecer bromeaban sobre algo porque sonreía, admiro con detalle aquella hermosa sonrisa y se prometió así mismo hacer todo lo que estuviera en sus manos por conservarla.

Publicado por nincoxx

De entre todas las cosas en la vida mi mayor placer es escribir, para mi es tan esencial como el aire que respiro. Por medio de mis historias puedo ser libre, explorar mil y una posibilidades, salir de la monotonía, vivir varias vidas y convertirme en distintas personas. En lo personal me considero una persona completamente romantica, sin embargo mis historias pueden estar llenas de tragedia o finales no muy felices, pero sin embargo nunca faltará una buena dosis de amor.💓

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