No Me Abandones.


XVI. CONFESIONES.

Notas:

En una parte de este capítulo se toca el tema de una violación, no es explícito, sin embargo es importante avisar de ello, por si no es de su agrado.

Gracias por su atención.

Antes de dormir permanecieron largo rato despiertos uno al lado del otro juntos sin saber exactamente qué hacer o cómo actuar. En este punto tener a Yura a tan pocos centímetros de distancia provocaba extrañas sensaciones en Yuuri quien lo miraba de reojo mirándolo y tratando de controlarse lo suficiente como para evitar realizar cualquier muestra de cariño que llegara a precisar los límites del menor. Un poco frustrado por la situación suspiro, ojalá lograra conciliar el sueño rápido para evitar pensar en ello porque realmente no tenía idea de cómo reaccionar, sobre todo después de lo sucedido momentos antes.

<<Yuri aún es muy joven. Ambos necesitamos tiempo>>pensó.

Por su parte Yuri se encontraba boca arriba, parecía que miraba con interés el techo en silencio lo cual era realmente tonto de pensar. Sobre todo cuando en todo ese tiempo al lado del menor este le había demostrado tener pensamientos bastante avanzados para su edad. Yuri no era de los que solo perdían el tiempo porque si, definitivamente algo tramaba o al igual que él tampoco sabía qué tipo de actitud tomar.

En aquel momento habría dado lo que fuera por conocer los pensamientos del adolescente. ¿Acaso sus sentimientos habían cambiado? No, no podía ser eso, tal vez solo estaba asustado.

Conforme el tiempo pasaba su cabeza daba más y más vueltas al asunto hasta llegar a ponerlo algo tenso, por lo que decidió imitar la posición de Yuri y comenzó a divagar un poco mirando hacia el techo. Su mente no tardo en llevarlo a unos meses atrás cuando ganó el oro en el último GPF, la sonrisa de Víctor, la alegría de todos y después la tragedia. Sacudió su cabeza ya que sus pensamientos lo estaban llevando por un rumbo equivocado y sin embargo…ese drástico y dramático giro lo había llevado al ahora a darse cuenta de la realidad, una realidad en donde Víctor jamás sintió algo por él, pero Yuri si, una realidad que le proporcionaba la oportunidad de regresar a las pistas de patinaje de una manera jamás antes contemplada, pero que le hacía sentir vivo y útil. Había vuelto a nacer, bueno de hecho literalmente había sido así y se sentía bien incluso mejor que antes ahora al aceptar a Yuri en su vida, pero claro que esta decisión venia acompañada de diversos cuestionamientos ¿En realidad estaba bien enterrar de esa forma sus sentimientos hacia Víctor? ¿Estaba en lo correcto al aceptar sus sentimientos hacia Yuri de manera tan repentina? Eran aún muchas las dudas y creía que eran aceptables, pero después de todo lo sucedió aprendió a valorar cada instante y aunque tal vez su decisión era precipitada estaba seguro de poder amar a Yuri como lo merecía incluso con tantos contras que significaba una relación como la suya.

Soltó un suspiro antes de comenzar a recapitular el orden de los eventos para que llegara a ese punto.

Desde principio para él Yuri era tan solo un adolescente, prácticamente lo consideraba un niño y es que realidad lo era. Porque bueno tan solo tenía 16 años, pero todo ese tiempo juntos había cambiado la visión general que tenía de él la cual en su mayoría era errónea. Solo por medio de sus acciones, de sus pensamientos o al menos de los que en ocasiones estaba dispuesto a compartir con él es que en realidad logró conocerlo en verdad y comprenderlo.

Yuri era un joven increíblemente fuerte incluso más de lo que él podría llegar a ser. Ese tipo de fortaleza no era propio de alguien que creciera en un ambiente más que óptimo o incluso solo optimo. Además Yuri no solo era fuerte si no además determinado lo suficiente como para incluso a veces olvidarse que no era más que un jovencito llegando incluso a contar con una determinación y tenacidad propias de un adulto, rasgos que más que provenir de una innata madurez se adquirían por medio de la adversidad o tal vez por medio de una educación especialmente severa. Como sea ambas posibilidades eran más que un misterio que estaba ansioso de descubrir.

No pudo evitar soltar otro suspiro una vez que valoro sus alternativas sin poder llegar a una conclusión aceptable. Tal vez estaba pensando de más o sobrestimando la situación. Aun había tanto de Yura que desconocía y ansiaba saber. En este punto quería formar parte del mundo del rubio y conocer cada detalle de este para devolverle todo aquello que él se había encargado de darle, su tiempo, su amor incluso su limitada paciencia.

Se encontraba absorto entre sus pensamientos cuando de repente Yuri se acercó a él para abrazarlo. Sorprendido sintió como sus brazos le rodeaban el pecho y bajó la mirada para apreciarlo. Miró con curiosidad como cerraba con fuerza sus ojos frunciendo el entrecejo.

—¿Yuri? —pregunto extrañado.

—¿Mmm…? —Era más que obvio que no estaba acostumbrado a ese tipo de gestos pero se esforzaba. Por su parte Yuuri decidió devolverle el abrazo aprovechando para apreciar cada mínimo rasgo del menor, desde las rubias pestañas hasta las pequeñas pecas en sus mejillas. Verlo desde esa perspectiva se le hacía bastante tierno, su rostro poco a poco estaba madurando, pero ciertas facciones aun parecían las de un niño.

Permanecieron unos momentos más recostados, sin decir nada, Yuuri sostenía entre sus brazos al menor en tanto este no pronunciaba palabra alguna. Solo sentía su respiración acompasada en armonía con la propia. Pero el ambiente volvió a cambiar cuando Yuri se separó unos centímetros del mayor. Posó sus verdes ojos sobre los cafés del oriental y adoptó una expresión difícil de descifrar.

—Lo que ocurrió hace unas horas…

—¿Qué? —pregunto sin tener idea de lo que hablaba.

—Ya sabes, cuando tú…—Francamente lo había olvidado y pensó que era un tema sin importancia como para que aun continuara pensando en ello. De hecho no era muy de Yuri darle demasiadas vueltas a situaciones que no lo ameritaban.

—Yuri…

—Lo lamento—dijo secamente.

—¿Qué lamentas?

—Pues…ya sabes, esa reacción. No esperes mucho de mí en ese aspecto—dijo completamente avergonzado escondiendo su rostro en su pecho.

Yuuri solo sonrió y soltó una suave carcajada, en realidad no tenía mayor importancia y lo entendía, Yuri aún era muy joven. Incluso él que era mucho mayor no contaba con tanta experiencia.

—No tienes por qué preocuparte, aún eres muy joven. Quien debería estar avergonzado soy yo, no respete tu espacio…y bueno considerando mi condición—comenzó a mencionar bastante avergonzado de sí mismo—No sé qué tanto sea capaz de ofrecerte, pero créeme voy a dar lo mejor de mí por hacerte feliz y si no es suficiente no deseo que te sientas forzado a permanecer a mi lado.

Yuri de inmediato negó con la cabeza. El oriental lo tomo entre sus brazos mirándolo con preocupación mientras los verdes ojos lo evadían perdiéndose de nuevo entre sus pensamientos.

—¿Estamos hablando de lo mismo Yuri? —pregunto asustado.

—Eres muy diferente—Se limitó a decir.

Sentía que se estaba perdiendo de algo e iba más allá del incidente sucedido horas antes.

—Yuri, por favor dime que es lo que sucede.

El rubio se separó unos centímetros del oriental cambiando su posición quedándose boca arriba soltó un suspiro y se animó a hablar.

—Bueno, supongo que las relaciones se basan en la confianza ¿no es así?—preguntó girando su rostro al mayor como si en realidad buscará su opinión.

—Por supuesto, pero si es algo de lo que no quieras hablar está bien—dijo comenzando a intuir el camino que estaba por tomar la conversación.

—Ya veo, en este caso si quiero hacerlo—dijo de nuevo como si esperara esas palabras para comenzar—Veras…hace unos años tuve una experiencia bastante desagradable con uno de los pupilos de Yakov…—comenzó con un tono de voz que jamás le había escuchado usar, serio, frió y ciertamente pesado.

Yuri se estaba abriendo con él por lo que lo escucho con atención, no lo interrumpiría sin llegar al final, necesitaba escucharlo, era importante que lo hiciera.

—Tenía trece años y él quince su nombre era Tsebriv, no era ruso, pero se había mudado por la buena reputación de Yakov esperaba mejorar su técnica para su próximo debut, con él fue que me di cuenta que me gustaban los hombres…

Moscú Rusia (3 años atrás)


—Yuri, no te estas esforzando ¿qué te distrae? —gritaba Yakov a lo lejos mientras hacía repetir la pista musical por tercera ocasión inconforme con el desempeño del menor y no necesariamente porque fuera malo si no que esperaba algo más.

—Por todos los cielos, deja de molestar Yakov ¿no has pensado que pudieras ser tu voz suficiente distractor? —respondió irritado el muchacho. Yakov decidió no responder nada en su lugar permitió a la pista musical dar inicio y espero.

Su mayor distracción se encontraba a tan solo unos metros, sentado en una banca bebiendo agua mientras intentaba despabilarse, en tanto Yuri terminaba su ensayo. Por más que trataba ignorarlo su mirada se posaba desprevenidamente en aquel joven y aquel que parecía el salto más sencillo terminaba terriblemente arruinado.

—Es todo por hoy, debes practicar más y cuando lo tengas dominado lo ejecutaras.

Yuri chasqueo la lengua inconforme con su desempeño, pero ya estaba demasiado cansado, salió por un momento de la pista para ir por su botella de agua y se permitió enfriar la cabeza.

—Me pregunto que está distrayendo la mente de nuestro gatito—bromeo Víctor frotando la cabeza del muchacho y tomando asiento al lado de él.

—No seas idiota, no me pasa nada y no vuelvas a llamarme de esa forma tan estupida.

Víctor simplemente soltó una carcajada, amaba molestar a Yuri y hacerlo durante el entrenamiento incluso en ocasiones lo relajaba.

Yuri lo miro con recelo mientras se daba un tiempo para despejar la mente y volver a intentarlo.

El tiempo de prácticas termino. Molesto consigo mismo continuaba en la pista de hielo, terco en perfeccionar su coreografía hasta por fin alcanzar los resultados deseados. La sabía de memoria, lo hacía sin errores una vez en solitario, incluso con los ojos cerrados pero…¿Por qué carajos no funcionaba cuando estaba en su presencia?

—¡Maldito Tsebriv! —maldijo internamente mientras volvía a ejecutar una y otra vez aquella complicada coreografía, una vez que ya no pudo más cayo rendido en el frío hielo, su pecho subía y bajaba lentamente intentando recobrar el aliento mientras sus ojos permanecían cerrados, a lo lejos escucho un suave aplauso.

—Bien hecho Yuri Plisetsky, el hijo prodigio de Irina Plisetsky, ¿no es así?

—Esa voz—abrió los ojos y unos metros más allá quien se encontraba aplaudiendo era Tsebriv Sokolov. El recién llegado y quien de inmediato había llamado su atención convirtiéndose en su imposible.

Después de escuchar su voz de inmediato como un autómata se levantó.

— ¿Qué haces aquí?

—Es raro de ti verte fallar, esto solo confirma mi teoría—respondió con cierta malicia acercándose.

—¿De qué hablas?

—Tenías un distractor—decía mientras se colocaba los patines y entraba a la pista, se deslizo lentamente hasta quedar en frente de él—Tal vez podríamos intentarlo juntos.

El muchacho no pudo ocultar un fuerte sonrojo y por primera vez se quedó sin palabras.

—O tal vez no ¿sabes? he escuchado rumores muy interesantes en torno a los dos—decía mientras se acercaba peligrosamente.

—¿De qué rayos hablas? —pregunto alejándose, pero pronto sus piernas dejaron de responderle y se quedó congelado en su sitio.

<<< Demonios, ¿ahora qué?>>> pensó nervioso.

—Rumores amorosos ¿tú sabes?—el muchacho con una sonrisa burlona lo alcanzó y con sus manos tomo ambas mejillas para plantarle un brusco beso, Yuri se quedó helado sin saber qué hacer, sin siquiera poder moverse, solamente quieto en su lugar hasta que el mayor lo soltó.

—Santo cielo, no me digas que son ciertos—afirmó con algo de burla, Yuri sumamente sonrojado, solo lo miro con cierta desconfianza y dispuesto a huir dio algunos pasos pero Tsebriv fue más rápido y lo detuvo de un brazo.

—Espera, tú no me eres indiferente—le dijo pareciendo sincero, pero la mirada que le dirigió no le gustó para nada. Busco zafarse de su agarre, sin embargo la fuerza de este era mayor.

—Creo que si ambos nos correspondemos, podemos divertirnos demasiado, ven conmigo— lo siguiente Yuri solo lo recordaba por fragmentos, el mayor se encerró con él en los vestidores donde ambos comenzaron una intensa sesión de besos que pese a las dudas iniciales del menor terminó accediendo dejándose llevar por el momento, pero pronto las cosas subieron de nivel.

Tsebriv buscaba algo más y aprovechando el furor del momento quiso despojar rápidamente al muchacho de sus prendas, pero Yuri no lo permitió, por el contrario comenzó a forcejear. A Tsebriv no le gustó la reacción del menor y perdiendo la paciencia comenzó a comportarse violento con el fin de lograr su objetivo.

—De…déjame…

—Vamos Yuri, no seas un niño tonto y no me digas que tu no lo deseas tanto como yo. Me deseabas en la práctica de hoy ¿cierto? Por eso cometiste tantos errores.

No aguanto por más tiempo y soltó un puñetazo contra su rostro.

—¿Qué tipo de idiota eres?—dijo recuperándose y preparándose para contratacar. Por la diferencia de talla y peso un solo puñetazo de Tsebriv fue suficiente para hacer caer a Yuri al piso, una vez ahí el muchacho aprovecho para sujetarlo por ambas manos y llevarlas por encima de su cabeza.

—¿Acaso crees que alguien como yo se conformaría con un amor de secundaria? —dijo en un tono que le erizó los vellos, comenzó por capturar sus labios y trató de introducir su mano debajo de la playera del joven pero este continuó luchando—.Eres demasiado obstinado, pero también muy lindo—se quejó el mayor y volvió a golpearlo, un certero golpe en la nariz provocó un sangrado que poco le importo por atender pero que aturdió a Yuri.

El joven rubio se sentía mareado y muy aturdido, pero en ningún momento se permitió dejar de luchar.

—Lo siento tanto olvide algo… en…mi…¿Yuri?

—¡Víctor ayúdame por favor!

Victor había regresado al recinto, siempre olvidaba algo y no era raro que diera una o dos vueltas, por fortuna esta había sido una de esas ocasiones.

—Desgraciado—Entendió a la perfección lo que estaba ocurriendo por lo que de inmediato tomo cartas en el asunto. Se abalanzo contra el joven separándolo de Yuri dándole un certero puñetazo en la mandíbula. Una vez dejándolo noqueado se dirigió a un asustado Yuri.

—¿Estas bien?, dime por favor que no pasó nada.

El muchacho se encontraba en el piso temblando asustado, solo atino a asentir con la cabeza esperando que todo se tratara de un mal sueño.

—Menos mal, vayámonos—dijo sujetándolo contra su cuerpo buscando protegerlo.

Víctor ayudó a Yuri a levantarse para después sujetarlo con fuerza del brazo guiándolo con él a la salida.

—Él… él tuvo la culpa—dijo Tsebriv justificándose e intentando convencer a Víctor—No viste como me provoca en cada entrenamiento, además él también lo deseaba.

—Eres despreciable.

Actualidad.

—La situación no llegó a mayores. Al día siguiente Tsebriv se presentó a las prácticas como si nada hubiera ocurrido el día anterior, pero Víctor no dejaría las cosas así, tomo la iniciativa y trato de convencerme para hablar con Yakov, yo me negué.

—Pero ¿Por qué?

—La temporada estaba por iniciar y por supuesto no quería arruinarla. No quería que nada ni nadie me detuvieran por lo que a pesar de la insistencia de Víctor por actuar cuanto antes decidí ignorarlo por mucho tiempo. Por su parte Tsebriv se mantuvo tranquilo por lo menos los primeros días, más adelante comenzó a amenazarme.

—¿Qué? ¿Cómo se atrevió?

—Creyó que finalmente lo delataría sobre todo teniendo a Víctor como mi principal testigo, de manera privada me amenazó con armar un escándalo con la prensa si decidía hablar, y por algunos meses continuó acosándome incluso al final intentó golpearme. Bajo esas circunstancias no tenía idea sobre qué hacer, intente sobrellevar la situación lo mejor posible y sin involucrar a nadie por lo que a pesar de la diferencia de edad, altura o peso le hice frente aunque claro el terminaba por ganarme. Fueron meses complicados, mi rendimiento bajo de manera considerable y me sentía tan patético.

—Yuri…

—Enfrentar ese tipo de acoso no es fácil, tal vez ahora habría sabido cómo ponerlo en su maldito lugar, pero en ese entonces me vi demasiado débil. Como sea, las cosas dieron un giro cuando el desgraciado comenzó a amenazar con golpear a mi abuelo. Esa fue la gota que derramo el vaso y a pesar de lo preocupado que estaba y del miedo que sentí decidí hablar con Víctor quien sin saber bien en que se estaba metiendo me apoyo incondicionalmente y cuando hablamos con Yakov no solo expulsó a Tsebriv si no que se encargó de que ninguno de sus conocidos en el medio decidiera tomarlo como pupilo.

Yuuri lo miro alarmado, jamás se habría imaginado que el joven tuviera que vivir ese tipo de experiencias a tan corta edad y de alguna manera se sintió mal porque al ser mayor tal vez no era tan diferente a ese hombre que busco abusar del rubio. Negó de inmediato con la cabeza alejando esas ideas de su mente, su caso era diferente.

—Incluso ahora me cuesta admitirlo, pero incluso cuando Tsebriv fue expulsado pase por un infierno, mis emociones no estaban bien y pase de un terapeuta a otro con varios meses tomando medicamentos. Por supuesto no me rendí y gracias a eso estoy aquí—dijo con un tono un tanto más alegre aunque no le funcionó al cien por ciento ya que Yuuri noto como este era forzado.

Yuuri escuchó atento cada palabra dicha, su rostro mostraba una dura expresión, y por un momento aligero el agarre del menor ya que sus manos temblaban.

—Yuri, Dios…. Yo… jamás lo habría imaginado…

—Lo sé ¿no parezco del tipo que pudiera pasarle algo así no? Ahora dime, después de saber todo esto ¿aún tienes el suficiente estómago para querer estar con alguien como yo? —Después de aquellas palabras su expresión cambió a una de tristeza y dolor, Yuuri no pudo más y volvió a tomarlo entre sus brazos aferrándose a él.

—Jamás vuelvas a hacerme esa pregunta, lo que te paso no cambia para nada mis sentimientos hacia ti, al contrario, ahora te admiro muchísimo más de lo que ya lo hacía y me hace querer estar a tu lado no solo para amarte si no que para protegerte incluso con mi propia vida, gracias por confiar lo suficientemente en mi como para contármelo, te prometo que hasta el momento en que tú lo decidas, continuare a tu lado.

—Yuuri… —El muchacho levantó su acuosa mirada e hizo una última pregunta—¿No estas decepcionado? —preguntó con cierto temor.

—Para nada, gracias por dejarme entrar en tu vida—dijo sinceramente acercándose más a él, Yuri se sintió tan aliviado, contar aquello le había quitado un peso de encima a su atormentada alma, se acurruco en el pecho del japonés y en un suave susurro le dijo.

—Te amo Yuuri Katsuki, gracias a ti por darme espacio en tu corazón. Yuuri quiso corresponderle, sin embargo las palabras no salieron de sus labios y tan solo acertó a darle un beso en sus finos y rubios cabellos, perdiéndose en el suave y dulzón aroma que desprendían.

Violet acompañó a Víctor hasta su habitación de hotel. Decía sentirse muy cansado. Sin embargo, en su rostro se notaba la decepción, la muchacha no paso por alto ningún gesto, ninguna palabra desde que comenzó hasta que finalizo la competencia, por lo cual al final del día pudo llegar a una devastadora conclusión, “Yuuri Katsuki representaba un pasado en la vida de Víctor que ella jamás podría borrar, por lo cual entre más rápido actuara mejor.

Apenas llegaron a la habitación y Víctor tomo asiento en uno de los sillones, Violet hizo lo mismo muy cerca de él tomando una de sus manos entre las suyas.

—Cariño deberías relajarte, mejor pensemos en el futuro y en las próximas competencias, estoy más que segura que estarás fabuloso, y podremos darles una merecida lección a ese jovencito engreído y su intento de entrenador.

—Sinceramente me siento muy orgulloso de la maduración de Yuri como patinador y de la nueva faceta de Yuuri, comparto la alegría de su triunfo—dijo sin siquiera pensarlo mucho. Aquel comentario le había irritado bastante.

—Bueno me refería precisamente a una revancha, después de todo no hay porque perder ese tipo de competencia amistosa, ¿te gustaría beber algo?, como cortesía del hotel dejaron una botella de champagne—dijo rápidamente retractándose y cambiando el tema.

—Supongo que nos haría bien, fue un día muy largo—la joven se levantó y fue hasta el pequeño frigobar, saco la botella y se la dio a Víctor junto con un destapacorchos, una vez destapada la botella Violet volvió a tomarla, la llevo consigo a otro extremo de la habitación, donde se encontraba una barra de bebidas, coloco la botella en una cubeta con hielo y saco dos copas donde vertió el líquido, al instante aprovecho mientras su novio se colocaba un cambio de ropa más cómodo y de un bolsillo de su vestido saco una pequeña capsula, cuyo contenido vació en la copa de Víctor.

<<<Víctor tiene derecho a esta nueva vida, lejos de ese japonés>>> pensó mientras el polvo se disolvía, una vez hecho esto, la complaciente chica fue hasta el sillón donde su novio la esperaba.

—Gracias amor—dijo recibiendo la copa con una sonrisa.

—Bueno, brindemos por el triunfo de Yuri Plisetsky y Yuuri Katsuki,¿está bien? —ella irritada solo asintió con una hipócrita sonrisa mientras sus copas chocaban y repetían al mismo tiempo, “Por Yuuri y Yuri”.

Víctor terminó su copa, en tanto que ella solo tomo la mitad, ambos dejaron la copa en una mesita de cristal en frente de los sillones, el ruso envolvió en sus brazos a la muchacha por la espalda, mientras le decía en un suave susurro.

—Eres una mujer excepcional, pensé por un momento que mi derrota te decepcionaría, pero no fue así, continuas a mi lado brindándome tu apoyo y tu comprensión, prometo compensarte con creces todo esto que haces por mí—escucho aquellas dulces palabras y sintió un extraño sentimiento que le hizo encoger el corazón, sin embargo, su postura era firme.

<<<No te preocupes, yo me encargare de que lo hagas>>>pensó mientras besaba las manos de su novio de manera melosa.

Publicado por nincoxx

De entre todas las cosas en la vida mi mayor placer es escribir, para mi es tan esencial como el aire que respiro. Por medio de mis historias puedo ser libre, explorar mil y una posibilidades, salir de la monotonía, vivir varias vidas y convertirme en distintas personas. En lo personal me considero una persona completamente romantica, sin embargo mis historias pueden estar llenas de tragedia o finales no muy felices, pero sin embargo nunca faltará una buena dosis de amor.💓

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