No Me Abandones.


XV. DESCUBRIÉNDOTE.

Algunos lo aplaudieron, otros exclamaron en sorpresa mientras que otros más lo ignoraron y se encontraban a la expectativa de la puntuación del muchacho, después de todo no era la primera ni sería la última vez que dos deportistas ante el éxito y el furor del momento se besaran. Víctor miraba atónito la escena mientras sentía como algo en su interior se rompía con aquel beso.

—Víctor, cariño, ¿estás bien?.

No, no lo estaba, hacía apenas unos minutos miraba con interés, con sorpresa y emoción la presentación del menor. Sin embargo sin que nadie lo esperara contento con su desempeño se deslizo a toda prisa sobre el hielo y apenas intercambiando unas palabras con su entrenador ambos habían unido sus labios en un casto y rápido beso.

—¿Qué tipo de persona es ese japonés? Yuri apenas es un niño ¿Cómo se atreve a hacer algo así? y en frente de todas estas personas—Se quejó escandalizada, molesta e impresionada Violet—.Comprendo que los deportistas tengan este tipo de reacciones, pero no por eso dejan de ser desagradables a la vista.

El ruso no escuchaba nada, Víctor no dijo nada, solo sintió una enorme sensación de vacío en su ser, como si algo de sumo valor acabara de perderse siendo imposible recuperarlo. Trato de inhalar profundo para calmarse, pero no fue posible, un nudo en su garganta acababa de formarse. Violet miraba atenta a su novio y prestaba atención a cada ademán, cada reacción que este tenía porque era más que obvio que sentía algo más que amistad por ese muchacho. Al corroborarlo se sintió molesta, frustrada como un vil plato de segunda mesa, y a pesar de los tiempos juntos, de los maravillosos momentos que le había regalado, del contrato con su padre, a pesar de todo ello ahí estaba mirando anhelante a aquel insignificante joven.

Por su parte, al otro lado de la pista un apenado Yuuri se percató de lo que acababa de hacer. Había besado a su pupilo en medio de todo el público expectante. Asustado se separó del rubio aun cuando una parte de él quería continuar con aquel beso porque independientemente de cómo lo pudieran interpretar los demás solo ellos dos sabían que significaba. Ese beso había sido la mejor expresión de todo el esfuerzo, la dedicación y entrega de Yuri hacia la persona de la cual se había enamorado y por quien estaba dispuesto a lo que había hecho y a más en tanto que para el oriental era la bienvenida a su nueva realidad, el reconocimiento de sus sentimientos por aquel que todo lo arriesgo, aquel que todo lo dio y que se quedó con él hasta el final sin importar las consecuencias. Aquello había sido lo más hermoso que hubiera podido ocurrirle a ambos en mucho tiempo, un nuevo comienzo.

Al separarse Yuuri miro por largo rato a Yuri, sus ojos tenía un bellísimo resplandor y sus mejillas se habían sonrojado adorablemente, en aquel momento lo único que quería era tenerlo solo para él, quería permitirse ser egoísta e impedir que se le acercaran o miraran y notaran su belleza, quería ser él quien lo protegiera, quien le hiciera feliz, quería retribuirle todo lo que le había dado aunque la vida se le fuera en ello. Sin embargo había otra parte en su mente que lo reprendía duramente por haberse dejado llevar de esa manera, después de todo Yuri aún era menor de edad y aquello podría convertirse en un escándalo si llegaba a malinterpretarse, aunque en realidad no le importaba lo que le pudiera sucederle a él le importaba la manera en que le podría afectar a Yuri y su carrera. Comenzaba a estar consciente de que la decisión tomada enfrentaría varios obstáculos, pero ahora más que nunca se sentía decidido a luchar y hacer todo lo que fuera porque ese maravilloso joven estuviera a su lado.

Antes de hablar Yuuri carraspeo un poco aun sonrojado y apenado por lo que acababa de suceder.

—Vamos a ver tu puntuación—pidió con una sonrisa, el ruso asintió y ayudándole ambos llegaron al kiss and Cry.

220.0

Al verlo ambos no podían creerlo, se abrazaron locos de felicidad mientras agradecían al público que junto con ellos celebraban la alta puntuación. En este punto era casi imposible que pudieran alcanzarlo, la única persona que en aquellos momentos podía significar competencia era Víctor. Yuri se mostró bastante confiado y no era para menos, en tanto que Yuuri se mostraba preocupado y ansioso, confiaba en el talento de Yuri, y su desempeño había sido admirable en verdad deseaba con todas sus fuerzas que ganara el primer puesto, pero también estaba consciente que no podían tomar a la ligera a alguien como Víctor.

Violet presencio el resultado. No pudo evitar mirar al azabache con desprecio y habría dado lo que fuera por plantarle una cachetada al rubio arrogante. Giro hacia Víctor y noto como continuaba con una consternada expresión, se acercó a él hasta darle un beso que acepto mansamente para después besar su lóbulo y susurrarle.

—Podrás superarlo fácilmente amor, no olvides quien eres—Víctor la miro sin mirarla realmente y la estrecho entre sus brazos, en aquel momento los sentimientos del ruso eran confusos. El vacío en su interior era indescriptible y la tristeza que lo embargaba lo hacía sentir tan vulnerable, solo contaba con Violet, sin decir nada espero a que anunciaran su participación y salió a la pista.

La música comenzó a sonar, mientras que él con decisión se deslizo con delicadeza sobre el hielo, haciendo alarde de su galantería, provocando gritos de emoción con su provocadores movimientos y aplausos con sus piruetas, su presentación era una de las más esperadas de la noche y él lo sabía, debía esforzarse al máximo, debía olvidar lo sucedido con Yuuri y concentrarse en su nuevo y brillante futuro, en su renaciente carrera y en la hermosa mujer que tenía a su lado y lo animaba incondicionalmente, pero su corazón no estaba completamente de acuerdo en ello, se preparó para dar un cuádruple, tomo velocidad deslizándose a lo largo de la pista.

—¡Tu puedes amor! —escucho a lo lejos la voz de Violet, sin embargo su mirada no estaba con ella, al contrario en pleno salto se enfocó hacia donde se encontraban Yuuri y Yurio, quienes conversaban animadamente, en un momento Yurio tomo la mano de Yuuri entre las suyas dándole un suave beso, aquella simple imagen le distrajo de tal forma que lo que sería un bello salto termino en una estrepitosa caída que sorprendió a más de uno, el gran Nikiforov, el rey del patinaje o mejor dicho el Dios de la pista había fallado por primera vez y a pesar de que se había levantado a una increíble velocidad tal error no podía ser ignorado.

<<<Maldición>>> pensó sumamente enojada Violet, en tanto que Yuuri observo con sorpresa y pesar aquella escena, Yurio también se sorprendió y a pesar de encontrarse molesto con el mayor, no pudo evitar sentirse mal por aquel fallo, aunque aquel error podría darle la victoria.

Para cuando su presentación termino trato de recuperar el aliento y mantener la calma, aquel había sido un error imperdonable, y seguramente le costaría el primer lugar, pero la temporada apenas comenzaba, tendría bastantes oportunidades para recuperarse.

Salió de la pista donde Violet le esperaba con los brazos abiertos.

—Lo lamento, siento que te falle.

—Tranquilo, te recuperaras—dijo abrazándolo con calidez a pesar de que su tono de voz fuera frio, Víctor se aferró más a la joven agradeciendo su apoyo.

Los resultados fueron inminentes.

El jurado colocó al rubio en primer lugar quien a pesar de mostrarse seguro de sí mismo minutos antes no pudo evitar cierta incredulidad en su mirada al subir al podio al lado de Víctor y Christophe Giacometti. Un poco más confiado de lo que ocurría miró a su alrededor, el público le aplaudía y gritaba su nombre, aquello no le importaba mucho, fijó su mirada a donde se encontraba Yuuri y un leve sonrojo atravesó su rostro. Lo había logrado, a partir de ahora se encargaría de que reconocieran a Yuuri por su nuevo rol y no solo eso al parecer aquel día había ganado algo incluso más valioso que el reconocimiento o el ansiado oro, no podía creer lo afortunado que había sido, fue hasta que colgaron la medalla en su cuello que pudo pisar la realidad.

Violet presencio irritada la premiación, observó la medalla plateada colgar del cuello de su novio, miro a todos bajar del podio y la sonrisa arrogante del rubio así como el entusiasmo de su insignificante coach y fue suficiente para jurarse ser ella quien borraría aquellas sonrisas.

—Vaya y al parecer el alumno supero al maestro, creo que será una interesante temporada—comentó Christophe a Yuuri y Yurio a la par que estrechaba la mano de ambos—Mis felicitaciones a los dos ha sido espléndido. Espero que mantengan e incluso incrementen el nivel en futuras competencias—dijo entusiasmado.

—Gracias Christophe—contestó con una tímida sonrisa Yuuri, Víctor también se acercó, sin decir nada y tomándolo desprevenido envolvió a Yuri en un sincero abrazo, pese a todo no podía evitar sentirse orgulloso de presenciar el crecimiento de quien fue su compañero de pista.

—Me siento muy feliz por ti, sabía que este momento llegaría, has superado las expectativas de todos—dijo emotivo sin soltarlo.

—Suéltame maldito anciano—respondió zafándose con fuerza del agarre—Te dije que lo haría, y así será de ahora en adelante.

—Ya lo veremos—contestó para después girarse a donde se encontraba Yuuri, su corazón dolió apenas noto como aquel especial brillo en sus ojos que con anterioridad le pertenecía se había apagado.

—Felicitaciones Yuuri, has hecho un gran trabajo.

—Gracias Víctor, pero el trabajo ha sido en equipo.

—Pues lo han hecho increíblemente bien, bueno, los veré en las próximas competencias, debo ir con Violet—dijo y sin más se marchó, Yuuri lo miro extraño y confundido, aquella actitud no iba con la personalidad del ruso. Sin embargo no reparo mucho en ello, ahora lo importante era festejar el triunfo de Yuri.

—¡Yuri! —De repente unos brazos le rodearon el cuello por detrás tomándolo por sorpresa.

—¿Que?

—Yuuri—soltándole y situándose frente a él se encontraba Pichit Chulanont.

—Pichit, que gusto verte—respondió con una enorme sonrisa dibujada en su rostro y es que después de todo lo sucedido Yuuri había creado cierta distancia con su mejor amigo debido a su depresión.

—Lo mismo digo, Yuuri porque no has contestado mis llamadas y mensajes todo este tiempo? estuve muy preocupado por ti, Yurio fue quien me mantuvo al tanto—Le reprocho algo dolido.

—Lo siento Pichit, han sido meses complicados, en realidad no había querido hablar con nadie—Intento explicarse apenado.

—Te comprendo, pero sabes que para eso somos amigos, me alegra que hayas regresado. Y mis felicitaciones a ambos, ha sido increíble ahora entiendo porque desaparecieron tanto tiempo—dijo sincero abrazándolo de la emoción de por fin tener frente a si a su querido amigo.

—Gracias Pichit—agradeció Yuuri y pronto se le unió Yuri para también saludar al tailandés.

—¿Ahora qué les parece una foto?, será de las primeras de Yuri con su medalla —Yuuri tomo a su alumno del brazo acercándolo mientras que el muchacho a regañadientes se posiciono en medio de ambos. Pese a la actitud algo huraña del rubio la foto resulto bastante bien pasando a formar parte del Instagram de Pichit—Bien, debo irme, de nuevo felicidades a ambos y por cierto antes de partir ¿les gustaría que desayunáramos juntos mañana? —pregunto esperanzado.

—Claro que sí—aceptó gustoso Yuuri, Yurio solo asintió con la cabeza disfrutando de la sonrisa que el japonés entusiasmado le dedicaba a su amigo.

Otabek miro todo desde su lugar, él sabía que aquel beso no había sido por la euforia del momento, ya lo había visto venir, aunque había querido ignorarlo. Su corazón estaba roto, pero su temple firme y seguía decidido a no abandonar su objetivo. Sin embargo, por aquellos momentos lo más sano sería dejar todo por la paz, después ya pensaría sobre qué hacer, solo algo era definitivo y es que no se daría por vencido, bajo hasta donde se encontraba el nuevo campeón al menos debía de felicitarlo.

—¡Beka!—Escuchar su nombre en aquellos labios de manera tan entusiasta le lastimo el corazón, porque sabía que para él solo era un buen amigo y la emoción de verlo era la de ver a un buen amigo en un momento importante.

—Solo quería felicitarte Yura, ha sido espléndido—dijo ofreciéndole un suave apretón de manos.

—Te lo agradezco Beka—Yuri miro a los ojos al kazajo y noto la desilusión y el dolor en su mirada, se sintió mal al creerse el culpable de aquello, pero no podía hacer nada, solo el tiempo podría ayudarle.

—Bien nos veremos en las próximas competencias, felicidades a ambos—dijo apenas mirando a Yuuri quien le regresó una fría mirada, el japonés seguía sin sentirse convencido con la aparente amistad entre Yuri y Otabek

—Gracias Otabek.

Aquella fue una tarde agotadora, al cerrar oficialmente las competencias un vasto grupo de reporteros los rodearon y contrario al primer día ahora se enfocaron en preguntar sobre sus futuros planes, elogiaron su participación y se mostraron curios...

Aquella fue una tarde agotadora, al cerrar oficialmente las competencias un vasto grupo de reporteros los rodearon y contrario al primer día ahora se enfocaron en preguntar sobre sus futuros planes, elogiaron su participación y se mostraron curiosos por las rutinas de entrenamiento. Entre entrevistas, autógrafos y fotografías la tarde se fue sin que ambos jóvenes tuvieran oportunidad de tener un momento a solas.

Fue hasta que llegaron al hotel que al fin pudieron encontrar la privacidad que necesitaban y el descanso necesario después de tantas horas de trabajo.

—Necesitamos festejar—dijo Yuuri a un cansado Yuri que apenas ingreso a la habitación que compartían y se tiró de lleno en la cama.

—¿Festejar?

—Sí y también hablar—Yuri cerró los ojos, “hablar” ¿de que tenían que hablar? ante la última palabra sintió cierto miedo de ser rechazado por lo ocurrido horas antes, era cierto que habían ignorado el tema todas esas horas y era necesario retomarlo, pero sentía tanto miedo, un miedo que jamás había experimentado solo comparable al que sintió cuando casi pierde a Yuuri.

—Primero debo tomar una ducha—dijo buscando refrescar su mente y cuerpo. Fue directo al cuarto de baño para meterse a la regadera y por fin al sentir el agua caliente caer sobre su desnudo cuerpo le brindó un alivio que no sabía que necesitaba permitiéndole pensar con mayor claridad dejando de lado el cansancio y comenzando a relajarse. Más tranquilo y después de la emoción inicial es que logro pensar lo sucedido con la cabeza fría.

Debía calmarse, era normal que el japonés quisiera hablar de lo ocurrido, después de todo era mucho mayor a él y su manera de ver las cosas era diferente. De cualquier modo él ya conocía los sentimientos de Yuuri y sin importar lo que sucediera esa noche aun estaría para él luchando por llegar a su corazón. No pensaba presionarlo, pero tampoco rendirse.

Al terminar no sabía exactamente qué sucedería a continuación, pero por si acaso antes de salir seco su cabello y lo recogió en una coleta, así como tomo su fragancia y prácticamente se bañó en ella para después cepillarse los dientes. Al salir lo esperaba Yuuri en un traje negro con corbata morada, cabello peinado hacia atrás y una amable aunque nerviosa sonrisa.

—¿Esto será algo formal? —pregunto bastante extrañado por la inusual escena.

—Solo si quieres. No te presiones—El muchacho confundido de inmediato busco entre sus ropas y se cambió por un traje azul marino, camisa blanca y corbata a juego con el traje.

—Pedí servicio a la habitación, te note muy cansado al llegar como para salir o bajar al restaurante, espero estés de acuerdo.

—Ammm, está bien—contesto confundido, no entendía que sucedía. Yuuri se estaba mostrando algo raro aunque tampoco le disgustaba, así que juntos atravesaron la habitación hacia el centro donde se encontraba una pequeña mesa circular con dos sillas y un ventanal que daba una preciosa vista a la ciudad de noche. Extrañado y poco acostumbrado noto el “¿romántico ambiente?”, la luz de la habitación era tenue y resaltaba el fulgor de dos largas velas en medio de la mesa.

Yuri acomodo la silla de ruedas de Yuuri enfrente a donde el tomaría asiento en aquella mesa. Ambos descubrieron sus platillos, el azabache había ordenado algo de ensalada y pasta, así como dos limonadas.

—Espero te guste—dijo continuando con el tono algo solemne para su gusto, pero bueno esperaría al final para opinar. Ambos cenaron en completo silencio, los nervios del rubio aumentaron, después de todo habría preferido hablar antes de cenar pero cedió ante Yuuri pese a que que en su opinión era primordial aclarar su particular situación cuanto antes. Por su parte Yuuri también se mostraba sumamente nervioso de hecho era bastante notorio. Cada gesto suyo lo demostraba, su mano temblaba y con frecuencia su mirada evitaba cruzarse con la del rubio aunque en caso de que ocurriera se sonrojaba tanto que daba pena. Pese al extraño ambiente Yuri no pudo evitar notar esto último y enternecerse.

Al término de la cena ninguno de los dos dijo nada quedando en un silencio bastante incómodo. Silencio que el oriental después de un rato decidió por fin romper.

—Yuri creo que yo no sé cómo retomar esto, pero quiero hacerlo sin darle más vueltas porque sé que no te gustan y sin parecer un completo pervertido lo cual creo que es complicado debido a mi edad y la tuya. Yo…ammm—Intento continuar, pero sus nervios lo delataban, no tenía idea de cómo seguir. Yuri suavizo su mirada y con calma le pidió continuar.

—Solo dilo—Yuuri sonrió en respuesta y pese a que su conciencia lo estaba matando se animó a continuar.

—Cielos…Yuri, todos estos meses a tu lado han sido tan complicados. Los peores en mi vida—Empezó, Yuri frunció el ceño, no esperaba que la conversación comenzará así, decidió no adelantarse a nada y escuchar con paciencia.

—En este tiempo te mostré mi peor versión fui tan egoísta, me porte tan mal contigo y con los demás, pero aun así decidiste traerme hasta aquí, dar lo mejor de ti por ambos y salvarme del abismo del que difícilmente habría salido por mí mismo. Por eso estos meses me han dejado en claro algo, quien te ama jamás te abandona y de esa forma tú has estado a mi lado, salvaste mi vida y con tu férrea voluntad me hiciste renacer y encontraste un nuevo camino para mí, un maravilloso camino a tu lado. En este punto tengo que ser sincero contigo y conmigo mismo y es que últimamente mi manera de verte ha cambiado y a pesar de creer que se trataba de un sentimiento de agradecimiento o amistad me equivoque. He tenido tiempo de aclarar mis dudas y llegue a la conclusión de que no es así. Yuri yo te quiero, me gustas y quiero continuar a tu lado, pero no solamente como entrenador o amigo, quiero ser algo más.—Hizo otra pausa, esto era más complicado de lo que imagino porque independientemente de sus sentimientos o los de Yuri había tantos factores en contra—Yuri…me gustaría….yo—¿Por qué era tan difícil? Las palabras parecían no querer salir por si solas su conciencia no se lo permitía pese a desearlo.

El muchacho lo miró sorprendido. Su corazón latía tan rápido y tan dolorosamente como si recién terminara una presentación, pese a estar consciente de todo y saber que ese momento era real tanta información no entraba por completo en su mente pero aquello último si lo entendió.

—¿Quieres que seamos pareja? —Se precipitó sin poder evitarlo emocionado pero aun incrédulo ayudándolo con las últimas palabras.

—Sí, eso es todo lo que quiero pero hay tantos contras en una relación como esta, el primero por supuesto es la edad. No quiero que tu carrera se vea afectada por algo así y por otro lado tampoco quiero atarte a alguien como yo, que más que aportar algo en tu vida solo te privará de vivir y conocer todas esas experiencias a las que tienes derecho. Tu eres tan joven, tan talentoso y mereces tanto gozar de lo mejor de la vida, vivir sin límites sin alguien que te limite o que te obligue a pasar una existencia aburrida, alguien que no tiene nada más que ofrecerte.

—Yuuri, yo no podría…

—Sé lo que dirás, pero sería muy egoísta de mi parte permitirlo. Sin embargo me cuesta tanto—Para este punto la voz de Yuuri había adquirido cierto tono de tristeza y sus ojos se habían cristalizado.

—Porque en los últimos días solo he pensado día y noche en tenerte a mi lado, en no compartirte con nadie y descubrir el mundo contigo, solo pienso en hacerte feliz y darte todo de mi yo…, me siento muy confundido y culpable, creo que voy a estallar, no lo sé…. —Yuri se levantó de su asiento y de forma rápida le hizo callar toda esa palabrería e inseguridad con un suave beso.

—Quiero que algo te quede muy claro y es que no me importa nada de eso y si a mí no me importa tampoco debería de importarte a ti, si quieres hacerme feliz solo quédate a mi lado, solo necesito eso y te lo he demostrado demasiadas veces como para que creas que miento—dijo y volvió a besarlo.

—Eres tan joven Yuri—respondió llevando una mano a la mejilla del rubio para acunarla.

—Y tú eres tan idiota Yuuri Katsuki, yo si de algo estoy seguro es de que te amo de verdad y cada día que paso a tu lado este sentimiento no disminuye, al contrario aumenta. Yo sería capaz de todo por esta oportunidad y si tu sientes lo mismo ¿Por qué decides negármela?—reclamo exasperado y volvió a besarlo. Había tanto énfasis en sus palabras, tanta desesperación que no fue capaz de dejarlo pasar. Se permitió esta vez dejarse llevar y reducir todo su mundo y existencia a ese inexperto beso por lo que sin dudarlo lo profundizo. Con una mano tomo por la nuca a Yuri mientras que la otra aprisiono su cintura. Sus labios se volvieron demandantes, el acto cobro cierta intensidad por si solo así que sin dudarlo introdujo su lengua en la cavidad de Yuri, con algo de fuerza lo acerco hacia él al tiempo que abrió un poco los ojos justo a tiempo para admirar un adorable sonrojo en las mejillas del rubio, los ojos fuertemente cerrados y el ceño levemente fruncido, sintió ternura al ser testigo de su inexperiencia y entrega total. El fresco aroma de su colonia llego a sus fosas nasales y disfrutando de este se permitió terminar el beso para pasar a hundir su rostro en el cuello del muchacho besándolo con cuidado y ternura como si temiera lastimarlo provocando adorables reacciones. Sin pensarlo mucho llevo sus manos por debajo del saco del contrario queriendo tocar su espalda por sobre la camisa, quería sentirlo suyo.

—¡No!—Asustado el muchacho se retiró de inmediato del oriental. Yuuri lo miro desconcertado pero no tardó en darse cuenta de que había ido demasiado lejos si después de todo Yuri aún era un niño.

—Discúlpame, no era mi intención no volverá a suceder, te lo juro, perdóname Yuri—Se disculpó de inmediato sintiéndose terriblemente culpable. Yuri por su parte se mordió el labio mientras volvía a acercarse al azabache.

—No, no fue tu culpa es que…, no lo vi venir, es todo.

—Si hago algo mal dímelo de inmediato, yo solo quiero que estés bien—dijo Yuuri tomando una de sus manos.

—He dicho que no fue tu culpa ¿de acuerdo?. Estoy cansado quiero dormir.

—Está bien—Acepto sintiéndose derrotado. Sin embargo Yuri volvió a sorprenderlo ya que después de cambiarse de ropa le hizo una peculiar petición.

—¿Podríamos dormir juntos?

Publicado por nincoxx

De entre todas las cosas en la vida mi mayor placer es escribir, para mi es tan esencial como el aire que respiro. Por medio de mis historias puedo ser libre, explorar mil y una posibilidades, salir de la monotonía, vivir varias vidas y convertirme en distintas personas. En lo personal me considero una persona completamente romantica, sin embargo mis historias pueden estar llenas de tragedia o finales no muy felices, pero sin embargo nunca faltará una buena dosis de amor.💓

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