No Me Abandones.


XIV. YOU RAISE ME UP.

Pieza interpretada en el programa libre de Yuri.

La música dio comienzo, el muchacho dirigió una sonrisa de autosuficiencia a su entrenador quien la regreso, los gritos de las fans que se escucharon desde que el rubio salió a la pista de hielo incrementaron al momento en el que dio inicio a los saltos.

—¡¡¡Amazing!!!—Hacía mucho que Víctor no se emocionaba al observar el programa corto de su competencia y más que eso, en cierta forma se sentía orgulloso del muchacho.

El adolescente sorprendió al público con su presentación mostrando su maduración como patinador al realizar una transición entre lo que en su momento fue ágape al ahora. Al terminar se ganó los vítoreos del público que estalló al sonar la última nota de la canción.

Yuuri miraba embelesado a su alumno quien agradecía los aplausos y se dirigía a su lado. Sin pensarlo, asustado se llevó una mano al pecho al percatarse que experimentaba una mezcla de sentimientos bastante extraños. Sentimientos que no tenía idea de donde habían salido, pero que al parecer despertaron desde el momento en que Yuri regreso a donde pertenecía. Ya no solo era orgullo había algo más que le emocionaba y asustaba por igual.

Yuri se deslizó a toda prisa hacia su entrenador quien le esperaba para ir al Kiss and Cry, se colocó detrás de la silla del muchacho empujándola con emoción para después colocarla con cuidado y paciencia a su lado.

Los resultados no pudieron ser más alentadores, calificando con un 100.90, que para seis meses de retiro era bastante bueno, ambos muchachos con una amplia sonrisa se dirigieron una mirada de complicidad al tiempo que chocaban sus palmas a modo de celebración ante la alta puntuación.

—Eres increíble—Lo halago Yuuri sorprendiéndolo con un abrazo, Yuri al no estar acostumbrado a ese tipo de gestos no tenía idea de cómo reaccionar, aunque había que reconocer que de haberse tratado de otra persona lo habría golpeado, pero con Yuuri se dejó hacer y apreció el gesto.

—Gracias—dijo secamente y se separó de su entrenador quien le miraba con orgullo, aunque siendo un poco más observador Yuri percibió algo más en aquella mirada, algo que le hizo sonrojarse—Bu…bueno es mejor que despejemos el área—dijo y llevo consigo a Yuuri para abandonar el kiss and Cry. Una vez que lo hicieron no pudieron evitar verse rodeados de reporteros quienes buscaban la primicia para los principales medios.

—¿Qué le hizo regresar al mundo del patinaje ahora como entrenador señor Katsuki?—Yuuri ya se esperaba la horda de reporteros quienes llevados por la curiosidad de la peculiar situación no desaprovecharían el momento.

—Bueno pues, lo hablamos ambos y fue en realidad una idea de Yuri—Odiaba verse rodeado de tanta gente y ser el foco de atención, pero gracias a Víctor había aprendido a adaptarse a la situación llevándola de mejor manera.

—¿Debido a su condición ha sido complicado ocupar este nuevo rol?—Por supuesto que sabía que harían ese tipo de preguntas, iba preparado, pero no por ello dejaba de ser doloroso.

—Al principio lo era, me parece que aún hay varios obstáculos a vencer, pero estamos preparados y cada día juntos encontramos nuevas fortalezas para continuar—Yuri miraba fastidiado a los reporteros, prácticamente ninguno centraba sus preguntas al programa presentado o a las habilidades del japonés como entrenador, todos iban directo a saber de Yuuri y el morbo en cuanto a que alguien como él decidiera convertirse en su entrenador después del terrible accidente, odiaba ese tipo de notas espectaculares, pero pronto las cosas cambiarían.

Yuuri vio la molestia en los ojos de Yuri y antes de que este movido por la ira armara una memorable escena se apresuró a actuar.

—Creo que las preguntas deberían centrarse en la excelente presentación de Yuri, después de todo nos esforzamos bastante estos meses para darle un digno regreso—Al instante comprendieron y rodearon al muchacho que lanzo una mirada asesina al azabache.

—De nada—contesto este escabulléndose con una sonrisa maliciosa, riendo para sí mismo de su travesura, después de todo sabía de sobra todo lo que Yuri odiaba a la prensa y el verse atosigado por esta.

—¿Yuuri?—Sintió una mano sobre sus hombros y le llamo una voz que creyó no volver a escuchar.

—Víctor.

—Yuuri, me da mucho gusto de que te encuentres mejor, en verdad luces muy diferente—Después de tanto tiempo sin saber de él, de tanto haber sufrido por su partida ahora se encontraban frente a frente. Lo miro de pies a cabeza portando el traje con el que le viera en televisión meses antes, lucía impecable, perfectamente peinado, de su piel se desprendía una exquisita y conocida fragancia fresca y varonil, al principio lo saludo con una sonrisa, sin embargo al bajar la vista a sus manos descubrió que ya no portaba el anillo que le regalara poco antes de su último GPF. Como lo esperaba había continuado con su vida comenzando de cero. No se sentía molesto y no le guardaba rencor por aquella decisión en lo absoluto y no por el amor incondicional que le profesaba si no que sencillamente era mejor así prefería mil veces que hubiera sido así. Aunque le dolía, incluso más de lo que quisiera y le decepcionaba a partes iguales, disfrazo aquellos sentimientos con una fingida sonrisa y continúo charlando con Víctor.

—Hiciste un gran trabajo, Yurio se lució—Lo halago, al instante sus mejillas enrojecieron, pero contrario a lo que hubiera ocurrido en meses anteriores mantuvo el control sobre sí.

—Yo…muchas gracias Yurio se ha esforzado mucho estos días y todo esto ha sido resultado de su constancia y disciplina.

—No seas tan modesto, el papel del entrenador también es muy importante y debe ser reconocido—Insistió el ruso por lo que Yuuri decidió cambiar de tema.

—Escuche que firmaste un contrato con un importante patrocinador y también he escuchado de tus múltiples victorias, felicitaciones has aprovechado bien tu tiempo.

—Gracias, al parecer recupere mi condición después del tiempo de retiro—contesto restando importancia y continuo—Sabes Yuuri, me siento muy orgulloso de ti, te volviste a superar y has regresado de una manera increíble, sabía que estabas destinado a cosas grandiosas sin importar las circunstancias renaciste como el ave fénix—dijo ferviente mientras miraba fijamente al azabache quien se sintió algo incómodo, Yuuri no era bueno reconociendo sus propios logros y que Víctor insistiera en ello además de su actitud en actuar como si nada hubiera pasado lo incomodaba.

—No todo el crédito es mío, Yuri es increíble ha aportado bastante de sí mismo, es muy disciplinado y ha tenido que ceder bastante a mis peticiones. Como alumno me ha sorprendido bastante.

—Aún así supongo que ha sido complicado.

—Todo inicio es complicado, pero es peor no intentarlo. Siempre es bueno tener el apoyo de alguien—Esto último Yuuri lo dijo sin pensarlo, sin ninguna doble intención, pero Víctor se sintió de inmediato incomodo ante el comentario.

—Escucha Yuuri, yo…lamento haberme alejado tanto tiempo, han sido meses complicados, y mi vida ha cambiado bastante estos últimos meses. Sabes, me gustaría que pudiéramos charlar con tiempo, dime te gustaría… ir a…

—¡Víctor!—Una hermosa mujer caminaba rápidamente hacia donde el afamado patinador se encontraba, Yuuri la reconoció al instante, ella era la novia de Víctor.

—Violet—pronuncio el platinado arrastrando el nombre.

—Amor, ¿qué haces aquí?, Yakov te busca—pregunto en cuanto lo alcanzo sin si quiera tomar en cuenta la presencia de Yuuri.

—Espera, quiero que conozcas a alguien—dijo Víctor preparando su mejor sonrisa, incapaz de notar la tensión que inundo el ambiente apenas la joven hizo acto de presencia—.Violet, él es Yuuri Katsuki estoy segura de que lo conoces por las competencias pasadas y Yuuri, ella es Violet…

—Su novia, encantada de conocerte—dijo de inmediato la mujer terminando de presentarse y extendiendo su mano de manera amable al oriental—Víctor habla mucho de ti.

—Un gusto, ¿de verdad?—Yuuri de inmediato la estrecho y respondió con una sonrisa el saludo.

—Claro, superaste sus expectativas—dijo con una suave risa.

—Si, bueno Víctor fue un excelente entrenador—respondió algo apenado.

—Él es perfecto, en todo lo que se proponga ¿no crees?, en fin. Tenía demasiadas ganas de conocerte y quien diría que terminaría siendo aquí. Vaya, es admirable tu valor al regresar a pisar estos lugares aun sabiendo que jamás podrás volver a deslizarte por el hielo, es algo con lo que yo no podría lidiar. Te admiro tan solo por intentarlo—El muchacho no supo cómo responder a aquello, era algo que había querido ignorar, pero ella había puesto el dedo en la herida.

—Yo…—De manera involuntaria sintió como su garganta se contrajo en un doloroso nudo que le impedía hablar.

—Lo siento sé que es doloroso querer regresar a formar parte de un mundo donde la estética es un importante factor, y verlo desde … bueno tu posición es complicado, te comprendo. Te aseguro que no quise lastimar tus sentimientos—agrego en un tono algo burlón al notar la reacción del oriental.

—¡Violet!—llamó su atención Víctor al reconocer el veneno en las sutiles palabras de la joven.

—Eres un maldito por dejarme con esas lacras—Para fortuna del platinado Yuri se aproximó al trio de jóvenes terminando con la incómoda escena—¿Víctor?

—¡Yurio!—exclamó Víctor contento de que llegara y apaciguara con su presencia la tensión del ambiente, por lo que presuroso se aproximó a saludar al joven.

—¿Qué hacen aquí?—pregunto el rubio algo preocupado de encontrar a los tres reunidos.

—Tu debes ser Yuri Plisetsky, el segundo lugar en el GPF, mucho gusto soy …—El tono de la joven cambio por completo, en su saludo se permitió mostrarse amable y dulce, pero Yuri no era nada tonto, noto de inmediato como la mirada de la mujer cambio en cuanto se dirigió a él.

—Violet Smith, la zo…novia de Víctor, perdón creo que iba a tener un acto reflejo—se disculpó con una amable sonrisa, pero cierto cinismo en el tono de voz.

—¡¿Qué?!—exclamo la mujer alarmada por el desplante.

—Sí, uno se acostumbra a repetir lo que escucha, disculpa—agrego sonriendo con malicia.

—Felicitaciones Yurio, tu presentación fue impecable—Intervino de inmediato Víctor queriendo interrumpir ahora la nueva tensión entre Violet y Yurio.

—Gracias, te dije que te vería desde mi primer lugar en el podio.

—Comienzo a creerlo.

—Jajajaja, debes estar bromeando, tienes a uno de los mejores entrenadores de Rusia y bueno supongo que uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde, no te ofendas Yuuri, pero Yakov posee la experiencia, entre otras habilidades que bueno, otros en su condición no podrían igualar—dijo en tono mordaz la mujer queriendo entrar al desquite por los comentarios hacia su persona. Por supuesto que Yuri no lo tomo para nada bien.

—Oye bruja deberías tener más cuidado al hablar de un tema del cual se nota no conoces nada, mañana yo me encargare de demostrarles con hechos el resultado del esfuerzo y la diferencia de quienes solo se respaldan en una costosa e inútil marca—dijo comenzando a exasperarse.

—Cuanta seguridad, es admirable viniendo de alguien tan joven e ingenuo, pero me parece que antes de afirmar algo así sería bueno que reconsideraras tus decisiones y aceptar que cometiste un error garrafal al dejar a Yakov.

—Maldita bru…

—Yuri, vámonos—pronuncio Yuuri con un hilo de voz, tratando de calmarlo y calmarse a sí mismo. Comenzaba a verse visiblemente alterado y por nada del mundo deseaba que por su culpa Yuri tuviera problemas—.Un gusto conocerte Violet, hasta luego Víctor—apenas y alcanzo a despedirse, si continuaban ahí no aguantaría más.

—Nos vemos mañana anciano, y bru… “señorita Smith”— el muchacho empujo la silla de su entrenador cerrando fuertemente los puños entorno a los mangos de empuje, apenas llegaron a los vestidores y Yuri pudo despotricar a gusto.

—No sé qué se creen ese par de idiotas, y no entiendo cómo no les dijiste nada, ¿Katsudon?—Yuuri se encontraba serio, con la cabeza baja, Yuri casi podría jurar que estaba a punto de llorar.

—¿Estas bien?— apenas y se cambió de ropa, se acercó a su entrenador con cautela—¿Que sucede?

—Tal vez ella tenga razón, deberías volver con Yakov, eres una estrella ascendente del patinaje, tu carrera apenas comienza, no la eches a perder, de hacerlo te arrepentirías de por vida.

—Escúchame, yo tomé una decisión y es la adecuada, nadie me obligo, fue mi decisión regresar contigo con mi entrenador, así que no te sientas mal por ello y mejor compórtate a la altura, no te dejes amedrentar por las palabras de una zorra como esa mujer—dijo furioso de ver cómo podía ceder tan rápido a ese tipo de comentarios.

—Creo que no deberías llamarla así, es la novia de Víctor y no la conocemos—dijo intentando reprenderlo.

—Con lo que he visto de ella es suficiente, como sea, dejemos el tema de lado, ahora creo que lo mejor sería que fuéramos a dar una vuelta. Hasta el día de mañana presentaré el programa libre y me enteraré de mi posición final hasta más tarde—propuso con la intención de cambiar el ambiente.

—¿Está seguro?

—Claro que sí—dijo y sin que el pelinegro pudiera replicar algo más, tomó la silla de este y se encaminaron a la salida del gimnasio.

—Tengo hambre, vamos por un chocolate caliente y algo de pastel—propuso animado Yuri con una enorme sonrisa que pronto hizo olvidar a Yuuri lo ocurrido momentos atrás.

—Por supuesto.

Ambos muchachos fueron a una cercana cafetería, Yuri alardeaba muy orgulloso de su última presentación y al ver en el televisor del lugar los resultados finales de cada competidor no lo creía, al final del día se encontraba en el primer lugar, por...

Ambos muchachos fueron a una cercana cafetería, Yuri alardeaba muy orgulloso de su última presentación y al ver en el televisor del lugar los resultados finales de cada competidor no lo creía, al final del día se encontraba en el primer lugar, por unas décimas arriba del gran Víctor Nikiforov.

Yuuri No pudo sentirse más orgulloso del muchacho, lo miro, tenía los ojos muy abiertos de la sorpresa y parecía que había perdido el habla, como si no lo creyera, después de esos segundos una enorme sonrisa se dibujó en su hermoso rostro y sus ojos mostraron un brillo que había extrañado ver por aquello meses de retiro, aquel simple gesto le lleno el corazón, olvidando por completo lo sucedido horas atrás.

—Mis felicitaciones, es algo que en verdad te mereces, así que no te sorprendas, esto ha sido el resultado de un duro trabajo, y mañana le mostraras a todo el mundo de que estas hecho.

—Tienes razón, es un momentáneo triunfo merecido, y a partir de mañana tu nombre como entrenador comenzará a difundirse.—Yuuri sonrió ante la facilidad con que Yuri le había hecho olvidar por completo aquel mal rato, miro detenidamente al joven como comía ávidamente de su pastel, en verdad era un muchacho muy hermoso.

—¿Te sucede algo Katduson?—preguntó al darse cuenta.

—Hee… No, yo…solo pensaba—respondió desviando la mirada al instante y sonrojándose en exceso al sentirse descubierto.

—Si, claro—contestó con una sonrisa.

—Hoy es el día—Se dijo así mismo, se levantó más temprano de lo normal, quería entrenar antes que todos, trato de ser silencioso, ya que tanto él como Yuuri compartían habitación de hotel, No quería despertar a su entrenador, pero al pasar por su ...

—Hoy es el día—Se dijo así mismo, se levantó más temprano de lo normal, quería entrenar antes que todos, trato de ser silencioso, ya que tanto él como Yuuri compartían habitación de hotel, No quería despertar a su entrenador, pero al pasar por su cama no pudo evitar dirigirle una significativa mirada, al dormir mostraba tanta serenidad y paz, habría dado lo que fuera por poder tener la libertad de saltar de la cama propia a la de Yuuri, olvidando aquellos estúpidos pensamientos fue a tomar una ducha y salió con cautela.

Al llegar a la pista, para su fortuna la encontró vacía, aprovecharía y afinaría su técnica, saltos y giros, dentro de su labor era sumamente exigente y profesional a pesar de ser tan joven por lo cual entrenó sin siquiera un descanso alrededor de una hora y media, cuando creyó sentirse preparado se detuvo a tomar algo de agua.

Llego desde muy temprano a la pista, la quería para él solo antes de que llegaran los demás, así se concentraría mejor, pero no contaba con que al llegar ya estuviera ocupada. Algo molesto se resignó a la situación y coloco los patines, aunque al darse cuenta de quién era el otro patinador su corazón dio un doloroso vuelco.

—Yura—Sin proponérselo se quedaría mirando su practica con sumo interés, y anhelo, cada movimiento le era hipnotizante y cautivador. Delicado y frágil como observar a un elegante ángel deslizarse por el hielo, quedó prendado de cada salto, cada giro, enamorado de su perfeccionismo y entrega pareciéndole admirable como alguien de su edad podía tener tanta disciplina.

—Beka, ¿qué haces aquí a esta hora?—pregunto sorprendido al detenerse y aproximarse a él, este inmediatamente recobro la compostura.

—Bueno, no eres el único que prefiere entrenar en soledad.

—Vaya, comprendo. Es genial volver a verte hace mucho que no sé nada de ti—dijo más relajado soltándose el cabello y tomando de su botella de agua.

—Si desde que decidiste ir a Hasetsu no volvimos a contactarnos, todo ese tiempo estuve muy ocupado, lamento no haber podido ir a tu cumpleaños—Mintió.

—Descuida, Mila se encargó de que recibiera tu obsequio—dijo sacando de entre sus ropas el colgante, en verdad estimaba a Otabek, porque a pesar de ir en contra de su estilo valoraba mucho aquel árbol de la vida, al grado de traerlo siempre contigo, el moreno apenas lo vio y sintió como su corazón se estrujaba dolorosamente, no espero algo así, tendría que compensárselo a Mila—.Gracias.

—No fue nada, en cuanto lo vi pensé en ti, el árbol de la vida tiene diversos significados e historias, incluso se dice que era un símbolo que los guerreros armenios grababan en sus armaduras sin mencionar que las esmeraldas me recordaron al color de tus ojos—dijo volteando a otro lado, no quería que el ruso notara el sonrojo en su rostro al soltar sin querer aquella declaración, sin embargo este lo miró con interés pensando en las palabras de Mila, y comenzando a creerlas.

<<<No puede ser posible>>> pensó y en verdad espero estar equivocado en sus conjeturas, pero era complicado, los sonrojos y actitudes torpes del kazajo se lo aclaraban.

—¡Yurio! ¿Porque no me dijiste que vendrías a entrenar?—Yuuri apareció de la nada en su silla, su rostro lucia molesto y el tono de voz usado era frio, incluso lo había llamado por su apodo cuando últimamente lo hacía por su nombre al reconocer lo molesto que era para el muchacho.

—No es estrictamente necesario que me acompañes a cada uno de mis entrenamientos—respondió cortante, no le gustaba que lo vigilaran y mucho menos lo cuestionaran cuando se trataba de entrenar—Iré a descansar un rato, nos vemos en la competencia Beka, me dio gusto verte—dijo dándole una palmada en el hombro antes de despedirse.

—Un gusto volver a verte Yuuri, me alegra que te encuentres mejor—saludo el kazajo amable al japonés una vez que se encontraron solos después del incómodo desplante del rubio hacia su entrenador. Yuuri sonrió a medias a Otabek, pero su mirada lo traicionó, no le había gustado del todo encontrar a los jóvenes juntos.

—Te lo agradezco, también fue un gusto verte Otabek, ahora si me disculpas debo irme— Yuuri se encaminó a los vestidores, tenía sentimientos encontrados, pensó en lo ocurrido hacía unos minutos.

—Te lo agradezco, también fue un gusto verte Otabek, ahora si me disculpas debo irme— Yuuri se encaminó a los vestidores, tenía sentimientos encontrados, pensó en lo ocurrido hacía unos minutos

Al no encontrar en la cama contigua a Yuri se había sorprendido y preocupado porque no le había avisado nada, aún era muy temprano. Sintiéndose responsable por lo que pudiera ocurrirle salió a buscarlo, al no encontrarlo en las instalaciones del hotel se le ocurrió ir a la pista del gimnasio donde serían las competencias, escucho las cuchillas de los patines deslizarse con fuerza y una agitada respiración. Cuando entro Yuri ya había terminado su práctica y se dirigía a las bancas donde estaba Otabek. De inmediato noto el nerviosismo de moreno al hablar con el ruso, la sonrisa de este al volver a verlo y sintió una peculiar sensación de ira, se irrito con el kazajo y la manera en que miraba al menor, solo quería que dejara de mirarlo como lo hacía, así que sin dudarlo interrumpió la conversación.

—Que estúpido soy—se dijo Yuuri en voz baja de regreso al hotel.

—¿Qué?

—Nada.

Mientras se dirigía con Yuri de regreso al hotel para el desayuno se cuestionó sobre aquellos sentimientos que le impulsaron a actuar de esa manera tan brusca hacia unos minutos y al encontrar una respuesta más o menos lógica, la culpa lo invadió, porque no podía ser posible.

Pasó gran parte del día reprendiéndose mentalmente por sus sentimientos y sintiéndose culpable por buscar excusas para poder permitirlos, Yuri lo notaba pero se encontraba demasiado concentrado en la presentación de la tarde noche como para prestarle demasiada atención. Sin embargo no pudo continuar ignorándolo minutos antes de la competencia.

—Estas muy serio Katsudon, no es que precisamente te guste ser el centro de atención, pero estas más serio de lo normal, ¿te molesta algo?—pregunto Yuri ya en los vestidores mientras el mayor se encargaba de recoger sus cabellos en una coleta alta.

—No, es solo que, me siento algo nervioso eso es todo—Fue su escueta respuesta, mientras sus manos temblaban al tocar aquellas sedosas hebras de rubio cabello, Yuri no cuestiono más, él sabía que su entrenador tenía problemas para controlar la ansiedad por le brindo algunas palabras que estaba seguro lo ayudarían.

—Relájate, deja todo en mis manos, esos bastardos quedaran impresionados.

—Estoy seguro de ello.

"Y ahora es el turno del patinador ruso Yuri Plisetsky, quien después de 6 meses de retiro regresa con avasalladora fuerza

“Y ahora es el turno del patinador ruso Yuri Plisetsky, quien después de 6 meses de retiro regresa con avasalladora fuerza…”

—Por fin, es mi turno.

—Lo harás genial.

—Eso ni siquiera se duda, tan solo mírame—Yuri salió a la pista, el público lo ovacionó con tan solo verlo entrar y él en respuesta levantó un puño en lo alto.

—¡Davai Yuri!—grito a lo lejos Otabek, Yuri se limitó a asentir y levantar el pulgar.

La presentación del programa libre de Yuri dio comienzo. A diferencia del corto, la música de este era una pieza clásica conocida como “You raise me up”, para interpretar esta pieza sus movimientos eran suaves, elegantes y calculados, quería que la interpretación fuera perfecta, y sin quererlo admitir deseaba que cada movimiento le demostrara a Yuuri todo lo que por él sentía y que el esfuerzo de aquellos días no había sido en vano. Era su forma de agradecerle su tiempo y dedicación.

Yuuri por su parte miraba todo con atención; cada delicado movimiento le provocaba más sentimientos encontrados porque estaba más que consciente de la razón del esfuerzo del ruso. A diferencia de la primer coreografía en esta su participación había sido mayor, había corregido mucho y había aportado un tanto más, en algunas ocasiones incluso provocando el enojo del menor, pero al ver los resultados se alegraba tanto. Al llegar a la segunda parte del programa noto el cansancio del muchacho, quien se había concentrado en dejar los saltos para esta parte. El esfuerzo era demasiado, pero aquella era su técnica para incrementar puntuación, por un momento el japonés se preocupó por su alumno, pero este en plena presentación lo miro regalándole una sonrisa, Yuuri exhalo en alivio y continuo admirándolo.

Faltaba poco para llegar al final y sintió como se le formaba un nudo en la garganta, quiso contenerse, pero no lo logro y gruesas lágrimas comenzaron a bajar lentamente de sus ojos. Aquel programa era el resumen de los últimos meses al lado del menor aquellos días le habían servido bastante para apreciar a Yuri y todo lo que había traído consigo al entrar en su vida, le había salvado en más de un aspecto y continuaba haciéndolo sin siquiera esperar nada a cambio, le había devuelto las ganas de vivir e incluso le demostró que sin importar lo ocurrido el aún merecía ser amado incondicionalmente, le contagiaba de su entusiasmo día con día y era su principal apoyo en tiempos de oscuridad. Miro con orgullo la belleza de su actuación solo comparable con la belleza física del intérprete y no pudo evitar sentirse como un completo pervertido al descubrirse teniendo de nuevo aquellos pensamientos. La pista musical termino y el público estalló en aplausos, la pista en poco tiempo se llenó de muñecos de felpa felinos, rosas blancas y tarjetas.

Yuri dio las gracias y tratando de recuperar el aliento se deslizo has donde Yuuri le esperaba con los brazos abiertos, al estar frente a su entrenador este le aprisiono con los brazos, mientras le susurraba al oído.

—Ha sido sumamente hermoso, gracias—dijo separándose unos centímetros y colocando una mano en su mejilla, el muchacho analizo la mirada de Yuuri, esta era diferente, sus ojos resplandecían de una manera tan encantadora y especial que le arrebato una sonrisa, su entrenador era una persona sumamente transparente por más que quisiera ocultar algo sus gestos terminaban delatándolo, Yuri lo miró con ternura, tomo con ambas manos las mejillas del mayor y colocándose a su altura le susurro con voz suave.

—Sabes muy bien por quien lo hice— las mejillas del azabache se sonrojaron y acerco su rostro al del muchacho con lentitud mientras cerraba sus ojos, solo un palmo de distancia los separaba y la euforia del momento les pedía a gritos romperla.

El tiempo se detuvo alrededor de ambos jóvenes cuando sellaron un mar de emociones en un emotivo y casto beso.

Notas Finales

Publicado por nincoxx

De entre todas las cosas en la vida mi mayor placer es escribir, para mi es tan esencial como el aire que respiro. Por medio de mis historias puedo ser libre, explorar mil y una posibilidades, salir de la monotonía, vivir varias vidas y convertirme en distintas personas. En lo personal me considero una persona completamente romantica, sin embargo mis historias pueden estar llenas de tragedia o finales no muy felices, pero sin embargo nunca faltará una buena dosis de amor.💓

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