Ardiente Verano (Día 3)


¡Qué calor! Yuuri se da vuelta en el tatami, mientras la temperatura de la habitación incrementa conforme pasaba las horas de la mañana. Víctor, relajado y desnudo, descansa con su cabeza apoyada al brazo.

Ambos cuerpos están sin nada que los cubra, la vorágine del momento fue la culpable para que las ropas se quedaran relegadas en un rincón de la habitación. En aquel hostal tradicional que estaba a pocos kilómetros de la playa, habían huido tras notar que Yuri estaba demasiado ocupado con Otabek y las trillizas como para percatarse de su ausencia. Con la falta de privacidad en casa, adoptaron ese plan desde hace unos días.

—¿En qué piensas? —pregunta Yuuri, mientras apoya su mentón en ambos brazos cruzados, acostándose boca abajo. Víctor abre los ojos y lo mira.

—En qué tengo que anotar este lugar.

—¿Hmmm?

—Estoy haciendo un mapa, este es el tercer hostal que visitamos.

—¡Víctor! —Yuuri gime de vergüenza.

—Vía uno que es un onsen también. ¡Deberíamos ir, Yuuri!

—¡Ya tenemos un onsen en casa!

—Pero no para los dos. Está Otabek y Yuri, ¡hay mucha gente!

—Pensé que con escaparnos ahora era suficiente.

Yuuri hace un mohín que para Víctor es difícil de comprender. No sabe si lo que está queriendo decirle es el malestar que siente por tener que esconderse de todos o le reclama porque él no puede hacer un aguante espartano y practicar celibatos unos días. Entonces también hace una mueca con su boca y se incorpora, para ver a Yuuri acostado mientras se apoya en su propio costado. Yuuri, desde su lugar, le mira de reojo.

—Nunca tengo suficiente de ti —susurra Víctor con un tono intimo que eriza los vellitos de la espalda de Yuuri—. Estaba pensando también que podría alquilar un auto.

—¿Para qué? —Yuuri pregunta mientras siete el índice de Víctor caminar por sus omoplatos.

Qué calor… se dice, mientras su piel empieza a hormiguear.

—Para escaparme contigo, claro. Visitar pueblos cercanos, escapar de Yuri.

—Lo dices como si él nos persiguiera.

—Necesito más tiempo para palpar a eta barriguita de aquí —Víctor pulsa con su dedo al pequeño cumulo de grasa que empieza a adivinarse en Yuuri tras dos semanas de descanso. Este se ríe y se remueve, girándose para quedar de espaldar mientras tapa su barriguita.

—Deja mi panza quieta.

—¡Voy a hacer un mapa!

Víctor dice y pica con sus dedos esa zona hasta que Yuuri empieza a reír con facilidad. Luego sonríe y al mirarse practica el silencio. Pero mientras lo hace, cae sobre Yuuri, cubre su cuerpo, llena de beso su boca y siente a sus pieles sudar.

Va a armar un mapa, sí.

Con los hostales que conoce con Yuuri cada vez que necesita hacerle el amor urgentemente. Con los lugares que quiere visitar con un auto que va a rentar, está seguro, al día siguiente. Con los besos que marcará en la piel de Yuuri, como ahora, bajando por su cuello, deslizándose por su pecho, atravesando su abdomen hasta besar su punta y escucharlo sollozar de placer.

Y mientras Yuuri se pierde en el algodón del orgasmo, piensa lo mismo. Está seguro de que Víctor tiene nuevas pecas. Hay que hacer un mapa con ellas y trazar nuevas constelaciones.


Notas de Autor: ¡Qué manera de barrer bases! Pero es que me están llenando de reuniones :C

Publicado por AkiraHilar

Fanficker de Yuri on Ice y Saint Seiya. Amante del Victuuri, sobre todo de las historias donde demuestran que su amor, aunque puede ser imperfecto, sigue siendo hermoso.

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