No me abandones.


VI. PENSAMIENTOS.



—La caída altero el proceso de recuperación, algunos discos de su columna resultaron lastimados. Sin embargo y por fortuna logramos tratarlo a tiempo, por ahora le regresamos a su habitación y le suministramos algunos sedantes para el dolor; lo recomendable será que descanse y mi recomendación final es que vuelva a someterse a estudios en unos tres meses ya que en teoría no debería de sentir dolor en una zona de su cuerpo donde no hay comunicación—Víctor lo escucho aliviado, al menos la crisis de Yuuri no acarreo consecuencias más graves para su salud y aquello último le brindo un atisbo de esperanza.

—¿Entonces si hay dolor existe la esperanza de que la lesión sea de menor gravedad? ¿Incluso hay esperanza de que vuelva a caminar?

—No me refiero a eso—respondió el medico mientras se frotaba el puente de la nariz. A decir verdad supuso que por la situación lo dicho llegara a malinterpretarse—.Creo que lo mejor será que se practique nuevos análisis para poder detectar algo que se nos pudiera escapar. Algo de mayor seriedad. Aunque claro por factores como el tiempo, el tipo de lesión y ahora esto, lo mejor será hacerlo hasta el plazo que le he dado. Y por favor no le brinde falsas esperanzas al paciente, él debe conocer su condición a profundidad y aceptarla, por lo cual también le recomiendo que visite a un terapeuta, le ayudara a sobrellevar de mejor forma su estado puede que incluso encuentre una terapia en grupo, será más fácil aceptarlo si encuentra con quien hablarlo o empatizar—Víctor bajo la mirada decepcionado.

—De acuerdo.

—Usted también debe descansar, en una semana más le retiraremos el collarín y si todo sale bien en dos más le daremos el alta al paciente, por lo cual le recomiendo hable con la familia, una vez que salga de aquí les indicare los cuidados que debe seguir y la familia debe de estar enterada de ello.

La paz llegó a Yurio una vez que se aseguró de que Yuuri se encontraba bien.

Apenas regresaron a piso a Yuuri, Yurio no se apartó de su lado, para su fortuna cuando regreso aún no le hacía efecto el sedante y se encontraba despierto.

—Yurio—Yuuri trato de saludarle con una fingida sonrisa cuando entro a su habitación.

—No es necesario que sonrías cerdo, sabes que conmigo no tienes que fingir.

—Lo supuse, eso es bueno en algunas ocasiones.

—¿Cómo te sientes?

—Bien, me administraron un sedante y comienza a hacer efecto, ya no me duele nada al menos. Supongo que dentro de poco estaré dormido.

—Bueno no me refería a físicamente— aclaro sin mucho tacto.

—¿De verdad quieres hablar de eso?

—Solo si tú quieres.

—En realidad no quiero—respondio apartando la mirada del rubio para dirigirla al techo. Yuri lo comprendió, tomo asiento al lado de él, aunque en realidad no sabía que decir, jamás había sido una persona de muchas palabras y ni hablar de saber cómo expresar lo que sentía. Habria querido expresarle tantas cosas, entre ellas su incondicional apoyo pero simplemente no pudo, por lo que permaneció en silencio.

—Pensé que estarías vacacionando en un lugar paradisiaco para estos días—dijo de repente Yuuri interrumpiendo el incomodo silencio.

—Yo pensé lo mismo, pero las cosas no salen como las planeamos.

—Dímelo a mí, pero, en fin, quiero saber… ¿Qué haces aquí? ¿Cómo te enteraste de esto?— Yuri se quedó en blanco, no sabía que decir, tampoco era bueno mintiendo, no quería decirle que su atención se había centrado en conocer su estado con desesperación.

—Nuestro avión salía ayer, sin embargo, me enteré del accidente y decidí quedarme, de alguna forma quise saber que les había sucedido y asegurarme de que ambos se encontraban bien—admitió algo avergonzado.

—¿Yakov y Lilia no dijeron nada?

—Si lo hicieron, pero fui muy obstinado, al final ellos tenían compromisos que resolver y no podían quedarse, por lo que me dejaron un boleto de avión abierto, solo me pidieron mantenerlos informados al igual que a mi abuelo .

—¿Les avisaste de esto?

-Sí, hace unos momentos, ellos también se encontraban preocupados, te mandan saludos y quieren que sepas que puedes contar con ellos.

—Agradéceles de mi parte, por cierto; ¿y tu abuelo, no crees que pueda estar preocupado?  

—Desde niño he sido bastante independiente, él sabe que estaré bien—respondio encogiéndose de hombros restándole importancia al tema.

—Tal vez debas retomar tu plan de las vacaciones—dijo esto último con sueño, el sedante comenzaba a hacer efecto.

—No lo creo, tal vez lo mejor sea que me quede a tu lado—dijo sin pensarlo.

—A mi lado, ¿Por qué harías algo asi?—Esto último pregunto con bastante sueño, los ojos prácticamente los tenía cerrados.

—Porque…, bueno creo que sería mejor que hablemos de eso mañana, es obvio que mueres de sueño—contesto arrepintiéndose al instante de su anterior declaración.

—Si…dímelo mañana, porque ahora solo puedo dormir—comento con un largo bostezo, apenas y era consciente de lo que él también decía.

—Tal vez sería preferible que me vaya y te deje descansar—dijo levantándose de su asiento.

—Espera…por favor—pidió con rapidez al ver al rubio caminar hacia la puerta.

—¿Qué?

—Espera a … que me haya… dormido, por favor, no quiero…quedarme solo. esto último le despertó cierta ternura, por supuesto que se quedó a su lado, aunque no paso mucho para que se quedara dormido.

—Quiero quedarme a tu lado porque… porque creo que te amo y me duele mucho encontrarte así. Yo me encargare de que estes bien, te lo prometo— susurro suavemente sorprendiéndose el mismo por hacer una declaración así. Lo miró por unos momentos, lucía muy pálido y demacrado. Sin embargo, para él era perfecto. Se acercó lentamente a su rostro, jamás había estado tan cerca de él, con su mirada delineo las facciones del japonés; parpados, la largas pestañas negras que los enmarcaban, sus mejillas que había visto tantas veces sonrojarse y ahora se mostraban pálidas y por últimos sus finos labios que por lo regular eran rosados, ahora completamente resecos y pálidos, sintió un dolor en lo más profundo de su ser al verlo ahí y conocer su realidad, no entendía como algo así pudiera haberle ocurrido justo en aquel momento cuando había alcanzado la cima, era muy irónico e injusto. Se acercó un poco más y sintió la apacible respiración del japonés contra su rostro, en aquel momento le habría gustado poder robarle un beso, sin embargo, sabía que no era el momento y no quería que las cosas se dieran de esa forma, así que solo decidió alejarse.

—Yurio, ¿estabas aquí? —Víctor entró a la habitación, Yuri del susto al escuchar la voz del mayor dio un salto hacia atrás.

—Si, quería asegurarme de que Yuuri se encontrara bien, ¿te dijo algo más el médico?

—No, solo que era recomendable que se realizara nuevos exámenes en 3 meses, debemos dejarlo descansar, vayámonos.

—¿No has pensado en lo solo que puede sentirse al despertar? —le cuestiono Yuri al salir.

—No podemos quedarnos más tiempo del permitido— aquella respuesta le irrito, al parecer Víctor lo noto, pero no se encontraba de ánimos para lidiar con el difícil carácter del adolescente—.¿Cuándo partirás? — le pregunto por mera curiosidad.

—No partiré, en realidad quiero acompañarlos—contesto sin siquiera esperar obtener permiso alguno de parte del mayor.

—¿Estás hablando enserio?, ¿dejaras tu plan atrás por acompañarnos en esto? —pregunto sorprendido, la verdad era que un poco de compañía no les vendría nada mal, sobre todo para Yuuri sería bueno tener alguien más que lo apoyara en esta difícil etapa.

—Sí, me imagino que cuando le den el alta regresaran a Hasetsu y me gustaría acompañarlos, ¿tiene algo de malo?

—No, es solo que no esperaba algo así, pero por mi está bien, será sano para Yuuri poder convivir con alguien más aparte de mí.

—Eso espero.

No tardo mucho para que le dieran el alta al joven ex patinador, con pesar en su corazón salió del hospital en una silla de ruedas empujada por Víctor, para esas alturas los medios ya se habían enterado de su condición y en menos tiempo del deseado sus fans se encargaron de enviarle al hospital miles de adornos florales, peluches y tarjetas esperando su pronta recuperación y deseándole ánimos, algo que él creía imposible volver a recuperar.

Yuuri llevaba en su regazo un oso de peluche al cual por mera inercia acariciaba de vez en cuando, su mirada era vacía y no demostraba estado alguno. Yuri iba a su lado mirándolo de vez en cuando, se sentía terrible de verlo así y no encontraba forma de animarlo o al menos hacerle olvidar de su estado, en tanto que Víctor (ya sin el collarín) pensaba en el futuro. Días atrás había hablado con la familia de Yuuri, les conto todo lo sucedido y les explico la razón por la cual les había ocultado del estado del menor, la madre de Yuuri no le reclamo nada, al contrario, le agradeció por tomar las decisiones adecuadas y cuidar de su hijo, en aquellos momentos los esperaban con ansias a los tres, ya que Víctor les comento de la compañía de Yurio.

Durante el trayecto al hotel y del hotel al aeropuerto Víctor se mostraba pensativo, pensaba principalmente en su futuro, era cierto que para él Yuuri era alguien muy importante, comparable a un hermano menor, pero al parecer su situación no tenía solución alguna, no quería dejarle, pero tampoco era posible que se quedara a su lado como al principio lo había planeado.

Una vez que abordaron el avión Yuuri se mostró abstraído en aquello que pudiera ver a través de la ventanilla del avión, o al menos eso parecía, porque no quiso decir una sola palabra a nadie, y si Yuri o Víctor le preguntaban algo solo se limitaba a contestar con monosílabos. Víctor continúo pensando, tal vez sería bueno que pasara al lado de Yuuri algunos meses, tal vez serían buenos seis meses y al termino de estos el debería pensar en partir y continuar con su propia vida, por supuesto que le visitaría y siempre podría contar con él, pero no podía quedarse por siempre a su lado, él también tenía una vida por delante.

—Soy un maldito egoísta—pensó enojado consigo mismo y sin evitarlo miro de reojo a Yuuri quien se encontraba a su lado, para esas alturas del vuelo el menor ya dormía, con delicadeza tomo la mano de este entre las suyas y la beso con cariño.

—Lo siento Yuuri. ¿Podrás perdonarme?

Publicado por nincoxx

De entre todas las cosas en la vida mi mayor placer es escribir, para mi es tan esencial como el aire que respiro. Por medio de mis historias puedo ser libre, explorar mil y una posibilidades, salir de la monotonía, vivir varias vidas y convertirme en distintas personas. En lo personal me considero una persona completamente romantica, sin embargo mis historias pueden estar llenas de tragedia o finales no muy felices, pero sin embargo nunca faltará una buena dosis de amor.💓

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