VICDER: CAPITULO TREINTA Y OCHO


Un silencio tenso cubría a las dos personas que se encontraban en la celda. La joven no lograba salir de su asombro.

—¿Qué?

El doctor se adelantó y colocó una mano sobre la de Vicder

—Eres la princesa Svetlana 

Vicder se aparto con brusquedad.

—Yo no… ¿Qué?

—Lo sé, lo sé, ya se que parece increíble.

—No, no lo parece, lo es. Esto es una locura.

El hombre le sonrió con dulzura y volvió a darle unas palmaditas en las mano. En ese momento, Vicder se dio cuenta de que nada entorpecía su visión con las molestas luces naranjas.

Se le corto la respiración. Bajo la vista hacia los cables sueltos que asomaban por el tobillo.

—Se que necesitaras tiempo para hacerte de la idea -dijo el doctor- y desearía poder estar aquí para ayudarte. Y lo haré, le contaré todo lo que debe saber en cuanto llegue a África, pero ahora es imperativo que comprendas por que no puede permitir que Minako parta con vos, Eres la única persona que puede destronarla. ¿Lo entiende?

Vicder sacudió la cabeza, aturdida, era demasiada información.

—Princesa…

—¡No me llame así!

El doctor retorció el sombrero que tenía en el regazo.

—Esta bien, señorita Vicder, escúcheme bien. Llevo muchos años buscándola. Conocí en Luna a la mujer que la trajo aquí y le práctico la cirugía. Seguí sus pasos con la esperanza de encontrarla, pero para entonces la mujer ya había empezado a perder la cabeza al tiempo después de que la adoptaran. Lo único que pude sacar en claro es que usted se encontraba aquí en la Comunidad. Sabía que debía buscar una ciborg, una adolescente, y hubo muchos momentos en que creí que me volvería loco antes de dar con usted. Antes de poder explicarle la verdad. Y entonces, de repente, un buen día apareció en mi laboratorio. Un milagro.

Vicder levantó una mano para interrumpirlo.

—¿Por qué? ¿Por qué me convirtieron en una ciborg?

—Por que su cuerpo sufrió demasiados daños productos del incendio -contestó, como si la respuesta fuera evidente-. Habría sido imposible recuperar sus extremidades. Es increíble que lograra sobrevivir después del incendio y que haya conseguido permanecer en el anonimato todos estos…años

Entonces sus pesadillas no eran pesadillas, eran sus recuerdos de su vida, la sensación de ser consumida y como su piel era cortada y devorada por las llamas. 

Vicder flexiono su maltrecha mano protésica antes de cerra los dedos sobre la nueva que le había llevado. Paseó la mirada con desesperación por toda la celda, respirando con dificultad, mareada. Cerro los ojos.

—Mi madre…. murió en el incendio? -pregunto con cierto temor-

—Oh… no mi niña, su madre murió al tiempo de haberla tenido…

Era…

Era… 

—La levas -dijo en un susurro-. Implantó las levas para encontrarme. Una ciborg en la comunidad Oriental.

El doctor Feltsman se removió incomodo y, cuando Vicder reunió suficientes fuerzas para volver a levantar la vista, el remordimiento se leía en los ojos del hombre.

—Todos tuvimos que hacer sacrificios, pero si nadie detiene a Minako…

Vicder soltó la nueva prótesis, se tapó los oídos y apoyo la frente sobre las rodillas. Las levas. Todos esos ciborgs. Tanta gente convencida de que era lo correcto. Mejor ellos que los humanos. Quien es un proyecto científico una ves lo es siempre.

Y lo único que él pretendía era encontrarla.

—¿Vicder?

—Voy a vomitar.

El doctor le puso una mano en el hombro, pero ella lo apartó con brusquedad.

—No tiene la culpa de nada de lo ocurrido -dijo-. Por fin la he encontrado. Podemos empezar a arreglar las cosas.

—¿Como se supone que voy arreglar las cosas? ¡Minako va a matarme! -Vicder levantó la cabeza de repente, ahogando un gritó-. Un momento, ¿ella lo sabe? -su memoria se adelantó a la repuesta del hombre: Minako en lo alto de la escalera, asustada, furiosa. Volvió a esconder el rostro-. Oh, valgame los astros, claro que lo sabe.

—Su hechizo es único, Vicder, tanto como lo era el de su madre, la reina Channary. Era de las reinas más hermosas y poderosas que tuvo luna. Cuando cayó por las escaleras, su parecido con la reina era impresionante. Puede que ella lo sepa, pero dudo que nadie más lo haya averiguado, y Minako intentará mantenerlo en secreto tanto tiempo como pueda. Es evidente que tendrá prisa por deshacerse de usted. Estoy seguro que ahora mismo están haciendo los preparativos para partir.

A Vicder se le secó la boca.

—Vicder, míreme.

Obedeció. Y aunque los ojos del doctor eran increíblemente azules, compasivos e incluso reconfortantes, de algún modo supo que no intentaba manipularla. Solo era un anciano decidido a destronar a la reina Minako, para vengar la muerte de su pequeña hija y de muchos otros conocidos que se encontraban en contra del reinado actual de Luna.

Un anciano que había depositado todas sus esperanzas en ella.

—¿Lo sabe Yuuri? -preguntó Vicder con un hilo de voz.

Yakov sacudío la cabeza, con tristeza…

—No puedo acercarme a él mientras Minako siga aquí y no es algo que pueda expresar por com. La reina se la habrá llevado antes de que yo tenga la oportunidad de verlo. Además ¿que podría hacer él?

—Si él lo supiera, me soltaría

—¿Y arriesgarse a que Minako descargue su ira sobre su país? Minako encontraría el modo de acabar con los dos antes de que usted consiguiera reclamar el trono. Yuuri sería un necio si accediera a actuar de manera muy precipitada sin un plan. Se pondrían ciegamente en peligro.

—Pero merece saberlo. Ha estado buscándola… Ha estado buscando a…

—Mucha gente ha estado buscándola, pero encontrarla y ayudarla a recuperar el trono son dos cosas muy distintas. Llevo mucho tiempo planeándolo y puedo ayudarla.

Vicder  lo miró boquiabierta, sintiendo cómo el pánico le vaciaba los pulmones de aire.

—¿Recuperar el trono?

El doctor se aclaro la garganta.

—Comprendo su miedo y su confusión. No le dé demasiadas vueltas. Lo único que le pido es que encuentre el modo de salir de aquí, sé que puede hacerlo, y que luego vaya a África. Yo la guiare a partir de ahí. Por favor, No podemos permitir que Minako se salga con la suya.

Vicder no sabía que contestar, ni siquiera era capaz de llegar a imaginar qué estaba pidiéndole. ¿Ella, la princesa? ¿La heredera?

Sacudió la cabeza.

—No. No puedo. No puedo ser reina, ni princesa ni…. Solo soy una Mecánica. ¡Soy una ciborg!

El doctor Feltsman entrelazó los dedos de ambas manos.

—Vicder, si ni siquiera me da la oportunidad de ayudarla, ella habrá ganado, ¿no cree? La reina Minako no tardará en llevársela consigo. Encontrará el modo de casarse con Yuuri, aunque eso significa amenazarlo o manipularlo mentalmente para convertirse en emperatriz y luego se deshará de él. Le declarará la guerra a la Unión Terrestre y, no me cabe duda, vencerá. Muchos morirán y los demás acabarán convertidos en esclavos, igual que nosotros, los lunares. Sus seres queridos que fallecieron por el egoísmo y la ambición de la reina quedaran como una burla, Un triste futuro, pero me temo que será inevitable si no está dispuesta a aceptar quién es en realidad.

—¡Eso no es justo! ¡No puede cargarme con esa responsabilidad y encima esperar que sepa qué hacer con ella!

—No lo hago, señorita Vicder. Lo único que espero es que encuentre le modo  de salir de esta prisión y que venga a verme a África.

Lo miró perpleja, mientras aquellas palabras se abrían camino hacia su cerebro.

Escapar de la cárcel. Ir a África.

Dicho así hasta parecía sencillo.

El doctor debió de percatarse de que algo cambiaba en su expresión porque volvió a darle unas ligeras palmaditas en la muñeca y, a continuación, se puso en pie acompañado por los quejidos de unas articulaciones viejas que cada vez acusaban más el paso de los años.

—Creo en usted -dijo al llegar junto a la puerta y dar unos golpecitos en la rejilla-. Y, tanto si ya lo sabe como si no, Yuuri también cree en usted.

La puerta de la celda se volvió a abrir por Lilia, el doctor la miro sonriendole, en forma de despedida le revolvió el cabello de Vicder y se dio la vuelta, tomo la mano de su acompañante y salieron de la celda.

Vicder esperó a que el eco de las pisadas se hubieran perdido al final del pasillo antes de doblarse por la mitad con un estremecimiento, todavía de rodillas, y taparse los oídos con las manos. Su cerebro estaba descargando información a más velocidad de la que ella podía clasificarla: artículos antiguos sobre la desaparición de la princesa, entrevistas a teóricos de la conspiración, imágenes de los escombros calcinados del cuarto donde habían encontrado restos de tejido quemado. Fechas, estadisticas. La transcripción de la coronación de Minako, la siguiente en la línea de a sucesión al trono.

La fecha de nacimiento de la princesa Svetlana 25 de diciembre de 114 TE. A pesar de que coincidían las fechas de su nacimiento, tenía  la impresión de que ya no sabía quién era, no tenía la menor idea de quién se suponía que era.

Y luego estaba la leve ciborg, los nombres de aquellos que habían sido escogidos parpadearon ante ella. Sus caras, sus números de identidad, sus fechas de nacimiento, las fechas declaradas de sus defunciones, honrosa por su sacrifico para el bien de la Comunidad.

Oyó el tictac de un reloj en su cabeza.

Vicder respiraba con dificultad, entre jadeos, mientras la información inundaba su cerebro. El pánico le revolvía el estómago. El sabor de la bilis le subió hasta la boca y le quemó la garganta al volver a tragársela.

La reina Minako iría por ella y la ejecutarían. Aquel era su destino. Ya se había hecho a la idea. Se había preparado para ello. No para ser la gran heredera. No para ser una reina, salvadora o heroína.

En medio del imparable torrente de información que atravesaba su cabeza, sus pensamientos acabaron de nuevo en aquellos plácidos momentos congelados en el tiempo.  

La sonrisa despreocupada de Yuuri en el mercado…

La última despedida de su hermana….

Los consuelos y aventuras con  Chistophe….

El ultimo adiós de su padre… 

Haciéndose un ovillo, Vicder corto la comunicación de red.

El ruido cesó. Las imágenes  y los vídeos se fundieron en negro.

Si no intentaba detener a Minako, ¿que ocurriría con Yuuri? ¿Que pasaria con la promesa hecha a Chris de la libertad? ¿y donde estaba vengar a su familia?

A pesar de que intentó apartar aquellas preguntas de su mente, estas continuaban acosándolas, resonando entre sus pensamientos.

Tal vez el doctor Feltsman tenía razón. Tal vez tenia que escapar. Tal vez tenía que intentarlo.

Busco a tientas la prótesis que descansaba en su regazo y cerró los dedos en torno a ellas. Levanto la cabeza y vio que la rejilla de la puerta de la celda estaba abierta. EL guardia aún no ha llegado a cerrarla.

Un escalofrío le recorrió la columna, Una nueva y extraña energía crepitaba bajo su piel, diciéndole que ya no era una simple ciborg. Ahora era Lunar. Podía hacer que la gente viera cosas que no existían. Que sintieran cosas que no se correspondían con lo que percibían con sus sentidos, que hicieran cosas que no pretendían hacer.

Podía ser quien quisiera, convertirse en quien quisiera.

Sintió vértigo y miedo ante aquella idea, pero la determinación volvió a tranquilizarla. Cuando el guardia regresara, ella estaría preparada.

En cuanto dejaron de temblarle las manos, saco el estilete del nuevo dedo de titanio y hundió la hoja en su muñeca. El corte que se había hecho anteriormente para extraer el chip de identidad de modo que no pudieran localizarla todavía no se había cerrado. Esta vez no vaciló.

Pronto, todo el mundo buscaría a Linh Vicder. Una ciborg deforme a la que le faltaba un pie.

Una lunar con una identidad robada.

Una mecánica sin nadie a quien acudir, sin un sitio a donde ir.

Pero solo buscarían un fantasma.  

Como están gente Hermosa

Como están gente Hermosa. Nos encontramos ya al final de esta primera temporada, Pero no se preocupen! Caaaalmmaaaa.

Estaré subiendo la segunda parte de la historia, con nuevos personajes y ver como se entrelazan entre si.

Por mientras, les dejare un pequeño Spin Off el cual se estaría detallando la historia de Vicder cuando era una niña. Y Cuando Hisashi la adopto y la llevo con su nueva familia.

Por lo pronto me despido y les mando un abrazo enorme!! Cuídense mucho ❤

Publicado por dmoonbrillentq

Dmoonbrillentq me encanta leer y ver anime, es una forma de poder desprenderme de toda la realidad y adentrarme a miles de aventuras que disfruto montones, por lo que cada historia y experiencias me encantaría poder compartirlo con ustedes. A nivel más personal amo la música y el baile <3 y ayudar a las demás personas, por lo que si necesitas en algún momento poder conversar con alguien aquí estaré

4 comentarios sobre “VICDER: CAPITULO TREINTA Y OCHO

  1. Lo habia leido.por adela tado desde la cuenta de Dannu en watta (ventajas de ser su beta xD) AHHHHHHHHHHHH LO SABIAAAAA SABIA QUE ESTA NIÑAAA ERA LA PRINCESAAAAA, VICDERRRRR ESCAPATEEEEEE,HUYEEEE , TE NECESITAMOS VIVA PARA QUE SALVES AL PRINCIPE Y AL REINOOOO 😍😍😍😍 ESTE CIERRE DE ARCO ME HA ENCANTADOOOO 😍😍

    (despues de ver ese feo desenlace en KNY lo necesitaba ) 🤣🤣🤣🤣🤣🤣TE ADORO AUTORA CHANNNNNNNN

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