Hermandad


Espero puedas disfrutar de la lectura con la siguiente melodía 😉

La primavera finalmente había llegado mostrando a todo su esplendor su hermosura y delicadeza que hacían que todos los seres amaran dicha estación. Yuuri alzaba la vista ante el imponente sol que lo llenaba con su energía y suspiraba. Habían pasado algunas semanas desde aquel día que sus sentimientos y su propia ansiedad sobrepaso todas las barreras que se había impuesto para contenerlas. Si el dios era sincero nunca imagino que iba a romperse de ese modo frente a su pequeño pupilo, era cierto que habían sido unos días muy duros para él, conteniendo por tanto tiempo tantas emociones, pero también hubiese querido no verse débil frente al pequeño alfa con el fin de no darle una imagen deplorable de si mismo. No obstante, contrario a todo lo que pensó, Víctor con su corta edad intuyo lo mucho que está sufriendo al contener sus emociones y al llorar con él, liberando sus emociones pudo sentirse mucho mejor. No podía creer como ese pequeño cuerpecito le había traído tanto reconforte a su alma. No obstante, ese hecho también le causo algo de miedo. Tenía ya algunos meses conociendo al joven Víctor, habían muchas cosas que para ese momento no habían podido decirse, cada uno tenía guardado dentro de si un secreto importante y dado lo relevante del suyo, no podía exigirle a Víctor una sinceridad completa, no era justo, aun con ello habían sabido sobrellevar algunas cosas personales entre ambos afianzando en poco tiempo su amistad, incluso Yuuri podía asegurar que sentía un inmenso cariño por el pequeño, lo que temía es que se cariño lo atase al mundo humano, aunque le quería no deseaba que eso le impidiera seguir con su misión, sabía lo importante que era Víctor pero lastimosamente debía ser lo suficientemente fuerte y prepararse mentalmente para el momento que tuviese que decir adiós, lo que lo aterraba era cuándo y por ello trataba de no involucrar más su corazón de lo necesario, aunque eso fuese duro para el alfa y para sí mismo, pero era lo mejor, después de todo, ambos eran de mundos distintos.

Pese a todo, en el tiempo que estaba dispuesto a permanecer con él hizo lo más que pudo para seguir apoyándolo en su entrenamiento. Desde el pequeño incidente de las lágrimas de Yuuri, habían retomado las clases de arquería con normalidad, Víctor parecía alegre por el mismo animo que le reflejaba el dios del hielo así que las clases eran dadas con mucho entusiasmo. Víctor, por su parte, esperaba ansiosamente las lecciones de Yuuri aunque debía permanecer tres días dentro del castillo para sus clases personales, durante ese tiempo estaba también muy al pendiente de la condición de su madre quien iba a verle en cada lección con su institutriz Lilia pese a que debía mantener reposo. Luego que sus clases finalizaban iba corriendo para ver a Yuuri, siempre con el mismo entusiasmo.

Pero algo había estado pasando por la mente del pequeño alfa, no sabía porque ni la razón pero cada vez más sentía como un sentimiento extraño e irreconocible para él se iba gestando lentamente en su interior, siquiera sabía cómo explicarlo, su corazón latía muy acelerado y la respiración le faltaba. Pasara lo que pasara no dejaba de pensar en él, su cabello, sus ojos, su bello rostro, todo aquello lo recordaba tan bien y no podía olvidarlo. Cuando estaban entrenando había ocasiones que se distraía observándole, sus mejillas se calentaban cuando era descubierto y el sudor le atacaba las manos, sentía que se estaba volviendo loco. Otra circunstancia que también le desconcentraba era la visita de Otabek, el prometido de su querida hermana Mila que debía pasar unos cuantos días en Rusia para que luego la princesa partiera con él unos días a su reino. A Víctor aun le molestaba en sobremanera aquello, deseaba poder retar a aquel chico a una competencia de tiro y flecha para recuperar a su hermana menor, sin embargo, sabía muy bien que su padre no le permitiría tal ofensa nuevamente, no luego de la vergüenza que le hizo pasar.  Esperaba ser paciente en gran medida, pero al menos tenía una nueva dicha: había aprobado su entrenamiento con el arco y la flecha, al lograr impactar en el último objetivo que Yuuri le había dado Víctor salto de la emoción vociferando a toda voz su alegría, el joven dios se acerco hasta el con una gran sonrisa.

—Muchas felicidades Víctor, has mejorado notablemente —expreso con una gran alegría.

— Todo es gracias a ti Yuuri —contesto con el mismo tono entusiasta—, es por ti que ahora se manejar muy bien el arco —alego.

— No es para tanto, tú hiciste un gran esfuerzo también.

— No—negó de inmediato—. Todo es debido a que eres un excelente maestro. Aunque se trataba de una locura que un niño como yo te pidió que le enseñaras a manejar el arco y la espada de la nada, me escuchaste, me apoyaste y me hiciste reflexionar sobre muchas cosas que antes no tenía en cuenta, por eso te lo agradezco en verdad. Gracias por tomarme en cuenta.

Yuuri sintió como esas palabras se calaron en lo más profundo de su alma de una forma de la que nunca creyó venir, sintió como una calidez indescriptible le apoderaba el corazón, y como no podía evitar sentirse muy feliz.

—Gracias,  estoy orgulloso de ti.

Acompañado con una brillante sonrisa, muy diferente a las que usualmente estaba acostumbrado, Yuuri se acercó a Víctor compartiendo un leve gesto de cariño al acariciar sus cabellos, estaba inmensamente feliz y quizás podía admitir que por primera vez en mucho tiempo sonreía de todo corazón. Tampoco era como si sus anteriores sonrisas hubiesen sido falsas, no obstante, su sentir siempre estuvo matizado por un deje de nostalgia y tristeza, pero en esta ocasión había esa sonrisa diferente a todas las demás. El joven zarévich se vio superado a si mismo por ello, esa sonrisa junto con ese pequeño gesto hizo que el corazón de Víctor diera un vuelco y su rostro tomara un intenso color rosa.

—No es para tanto Yuuri— comento sonriendo tímidamente, al mismo tiempo que hacia lo posible por calmar su corazón. 

— Bien, aunque has alcanzado una gran mejoría estos últimos meses aun tienes mucho camino por desarrollar, por hoy culminamos con el arco pero aun nos queda mucho que aprender, también debo empezar a instruirte en el arte de la espada ¿estás preparado para ello?

— ¡Sí! —afirmo Víctor con energía, Yuuri sonrió con ánimo.

— Vamos a descansar poco por hoy, hemos hecho un gran esfuerzo pero mañana mismo comenzamos con el siguiente entrenamiento, no vamos a perder ni un solo día.

Víctor regreso en el crepúsculo para el castillo, estaba muy cansado pero al mismo tiempo sentía una gran energía interna que no sabía cómo liberar, casi sentía que volaba, no podía esperar para comenzar su nuevo entrenamiento con la espada. Camino a su habitación en uno de los pasillos se encontró con unos cabellos pelirrojos que conocía muy bien, se extrañó de encontrar a su hermana en esos lugares y especialmente acurrucada en una de las esquinas se acercó hasta ella lentamente esperando algún tipo de reacción.

  • ¿Qué sucede Milenka?
  • Vitya —le llamo alzando la vista y enseguida el zarévich se alarmo de ver sus hermosos ojos azules todos rojos e hinchados por las lágrimas.
  • ¿Te sientes mal? ¿quieres que llame al médico?
  • ¡Noooo! —chillo aferrándose al cuerpo de su hermano —, no lo hagas, no quiero que mama se entere.

Víctor suspiro bien sin saber qué hacer, el zarévich no era el mejor consolando a las personas, en más de una ocasión había empeorado el llanto de varias niñas omega que habían declarado sus sentimientos por él rechazándolas sin reparo o consideración, no deseaba ser malo con ellas pero simplemente no era bueno mediando las palabras. Convenció a la pellirroja de ir a otro sitio menos concurrido en el cual no fueran a interrumpirlos así que se refugiaron en un pequeño jardín oculto entre algunas paredes del castillo. Ya en ese lugar permanecieron unos minutos en silencio en donde Víctor hacia lo posible para tratar de convencer a su hermana de que hablara con él y le explicara que le sucedía pero hasta el momento había sido una tarea vana, la pequeña se negaba a contestar y seguía enfurruñada abrazando sus piernas sin ceder los sollozos.  

  • ¿Me dirás que te hizo sentir tan mal? ꟷle hablo con suavidad acercando su mano para acariciar sus cabellos pero Mila volvió a negar con efusividad mientras abrazaba sus rodillas con fuerza, Víctor estaba quedándose sin opciones, sinceramente no sabía qué hacer y estaba considerando seriamente en pedir ayuda a Lilia o Yakov quienes siempre habían sabido tratar con esas circunstancias hasta que sintió la pequeña mano de su hermana tomando de una de sus ropas, inmediatamente se volteó para verla.
  • ¿No te reirás si te lo digo? ꟷpregunto con su pequeño rostro enrojecido de la vergüenza y las lágrimas, casi de inmediato Víctor negó.
  • Jamás podría hacer eso ꟷcontesto el zarévich, este de verdad esperaba poder ayudar a su hermana, jamás la había visto llorar de ese modo y le dolía intensamente verla de ese modo.
  • Yo… no quiero ser hermana mayor ꟷrevelo.
  • ¿Qué? ꟷle miro con incredibilidad, sin poder creer las palabras de la niña dado que ella había sido una de las más entusiastas con la idea de ser hermana mayor cuando se enteraron del embarazo de la Zarinaꟷ. ¡Pero si tú estabas muy emocionada por la llegada de nuestro nuevo hermano o hermana!
  • Si pero ꟷse encogió nuevamente en si misma ꟷ… Escuche de los sirvientes del castillo que ahora toda la atención se iba ir en el nuevo bebe, mama estará muy ocupada para estar conmigo y ahora ni padre ni tu están en el castillo casi nunca ꟷun pequeño sollozo ahogado salió de sus labiosꟷ ¡Yo no quiero quedarme sola!

Víctor sintió como un gran golpe le asestaba el estómago, las palabras de Mila podían parecer simples en relación a sus responsabilidades como zarevna, no obstante, la pequeña pelirroja aún tenía unos escasos 8 años y era natural que siendo el centro de atención durante muchos años, la posibilidad de ser desplazada de eso y la soledad que podía aproximarme hacia ella le había aterrado, pero especialmente, era un recordatorio para Víctor de que a pesar de sus deseos de ser mejor y compartir tiempo junto a Yuuri había descuidado a su hermana, una niña hermosa y alegre que había acabado llorosa por algo que era natural en una niña de su edad, sin poder evitarlo la tomo entre sus brazo para arrullarla mientras esta seguía llorando, no sabía si la decisión que estaba tomando en su cabeza era la más acertada pero el joven zarévich sabía que era una mejor opción a la situación actual.

La mañana siguiente era el comienzo del nuevo entrenamiento de Víctor, esta vez en el arte de la espada, como siempre que tenían practica Yuuri le esperaba cerca del lago pero esta vez sintió algo curioso que le hizo alzar la vista con gran interés, frente a él se encontró con la figura de Víctor con una sonrisa nerviosa y al lado de él, la intensa y emocionada faz de la zarevna Mila.

ꟷ Lo siento Yuuri, pasaron muchas cosas y no pude evitar traerla conmigo ꟷintento explicarse, pero el joven dios entendió de inmediato que sucedía al sentir las emociones internas del pequeño, sonriendo casi de inmediato.

ꟷ No hay problema, podemos posponer por hoy el entrenamiento ꟷcomento mientras caminaba directamente hasta la pelirroja ꟷ. ¿Con quién tengo el honor? ꟷpregunto arrodillándose a la altura de la zarevna, esta sintió brillar los ojos cuando estuvo cerca de Yuuri saltando a sus brazos sin poder evitarlo, sorprendiendo al dios y horrorizando al alfa.

ꟷ ¡QUE LINDO ES! ¿Era con él con quien entrenabas todos los días? ¿Por qué no me lo presentaste antes? ¡Es tan lindo! –chillaba la niñas mientras abrazaba efusivamente a Yuuri y este sin saber exactamente qué hacer, Víctor comenzó a jalarla del vestido para separarla del omega.

ꟷ ¡Mila! Por favor, se más educada, recién le acabas de conocer ꟷinstaba el zarévich mientras intentaba separar a su hermana del cuerpo de Yuuri pero esta se negaba a soltarlo.

Luego de forcejar un poco, al fin Víctor pudo separar a Mila de Yuuri quien veía a ambos hermanos con una risa nerviosa, nunca espero que la hermana de este fuera una niña tan enérgica, y era cierto que el pequeño era muy activo e intenso cuando se lo proponía, pero normalmente era calmado. Víctor miraba a Mila con cierto recelo mientras esta evitaba su mirada con diversión, el pequeño zarévich intentaba no enfurruñarse pero casi le era imposible, no quería demostrar que era infantil frente a Yuuri pero él nunca podía abrazarle con libertad y su hermana iba y le abrazaba con tanta facilidad que hizo que se molestara sin poder evitarlo, él también quería abrazarlo.

ꟷMila, preséntate como es debido ꟷle pidió, y Mila acepto con algo de diversión.

ꟷMe llamo Mila, la hermana menor de Vitya, tengo 8 años. Puedes llamarme Milenka o Mila como gustes, es un placer conocerte Yuuri ꟷse presentó con bombardeo de la palabras pero haciendo una pequeña reverencia al final como toda una damita, pese a que sus palabras expresaran  su libertad al hablar sin importarle el recato que debía guardar como zarevna.

ꟷ Es un gusto Mila ꟷcontesto, para luego mirar a Víctorꟷ. Tienes una hermana muy adorable, Víctor ꟷcomento Yuuri sonriendo mientras el alfa lo miraba incrédulo y la pequeña niña inflaba su pecho con orgullo.

ꟷ ¿Verdad que si? Vitya, Yuuri dice que soy adorable ꟷy al mismo tiempo que hacía alusión a ello, la molestia crecía sobre este  quien estaba comenzando a arrepentirse de traer a Mila con él.

ꟷ Si…

ꟷ Vamos a cambiar un poco los planes de hoy ¿Gustan explorar la zona conmigo?

Ambos niños asintieron con ánimos y empezaron su recorrido por el lugar, caminaron por el interior del bosque el pequeño lago era rodeado por un acantilado de tamaño mediano que conectaba directamente con la colina cercana a la cabaña de Yuuri. Mila veía todo gran emoción dado que era la primera vez que salía del castillo sin una comitiva real, al ver la emoción de la pequeña el dios del hielo hizo lo posible de atraer con su poder a varios animales dóciles para que los niños pudieran compartir un rato con ellos, tanto Mila como Víctor callaron un grito de excitación al observar como varios animales pequeños se acercaban hasta ellos con tal facilidad, Yuuri inicio el contacto y luego de ellos, los más jóvenes no pudieron resistirse, Mila fue la primera en abrazarlos con alegría.

ꟷ ¡Que hermoso, son tan esponjosos! ꟷexclamaba Mila mientras tenía entre sus brazos algunos conejos de pelaje blanco  como la nieve, Víctor estaba enternecido con la imagen de su hermana disfrutando del momento al punto que le hizo olvidar sus molestias iniciales y sentir que había hecho bien traerla con él, estuvo a punto de incorporarse con ella para acariciar a los diminutos animales hasta que escucho un pequeño quejido a lo lejos.

Siguiendo el sonido se separó de ambos internándose un poco en el bosque, muy cerca de una cueva subterránea, escucho los quejidos con mayor claridad, se acercó hasta la entrada de la cueva descubriendo el origen de este. Se trataba de un pequeño cachorro que estaba atrapado al fondo de la cueva sin poder salir, este chillaba y se quejaba a lo que Víctor intuyo que se encontraba herido. Miro hacia atrás por el camino por donde vino para ver si observaba a Yuuri pero se había alejado lo suficiente para no alcanzarlo con la mirada, el pequeño cachorro seguía quejándose y armándose de valor, el zarévich fue internándose lentamente dentro de la cueva, cuando ingreso noto como esta era más profunda de lo que creyó pero eso no le detuvo a bajar por el indefenso cachorro. Cuando estaba ya cerca resbalo con la humedad de una de las rocas cayendo con un poco de fuerza, este lanzo un soplido de dolor y observo la raspadura en una de sus manos, no muy lejos localizo al perrito que había empezado a temblar y se arrinconaba en una esquina de la cueva, con mucho sigilo empezó a acercarse.

ꟷEstá bien no te hare daño ꟷle decía mientras se acercaba, al estar más cerca el cachorro le mordió en un arrebato y Víctor hizo lo que pudo para no gritar, aguantando el dolor extendió su otra mano para acariciar la cabeza del cachorroꟷ, todo está bien, voy a sacarte de aquí, no tienes nada que temer.

El cachorro pudo sentir las buenas intenciones del alfa aflojando el agarre de su mandíbula hasta lanzar unos lengüetazos sobre la mordida que hizo en señal de disculpa, pronto Víctor pudo tomarlo entre sus brazos para sacarlo de allí, ahí noto que se le haría difícil salir de la cueva pero arreglándoselas con el perrito entre sus ropas, comenzó a escalar hacia la superficie. Ya cuando iba cerca vio una mano que hacia lo posible por sacarlo de allí al estar fuera fue que se encontró con la mirada asustada de Yuuri y la faz preocupada de Mila, de inmediato ambos se lanzaron a abrazarle.

ꟷ ¿Dónde te habías metido? ꟷfue lo primero en preguntar Yuuri al separarse de él.

ꟷ ¿Qué hacías dentro de ese lugar Vitya? ¿¡Te caíste?! ꟷchillo alarmada la pequeña mientras Yuuri compartía su misma angustia al revisar los raspones en el cuerpo del alfa, pero ambos se vieron interrumpidos por unos pequeños ladridos provenientes de la ropa del zarévich.

ꟷEs por este pequeño que había bajado a la cueva ꟷexplico mostrando al peludo y rizado cachorro de color chocolate, Mila no pudo ocultar su emoción.

ꟷ ¡ES TAN LINDO! ¿Estaba allí abajo? ¿Cómo se cayó allí? –nuevamente la pequeña bombardeaba con preguntas que Víctor no podía responder al no saber cómo el cachorro había llegado.

Yuuri lo reviso con cuidado al escuchar de Víctor que el cachorro podía estar lastimado, y en efecto, tenía una pata rota que hacía que soltara un quejido al intentar moverse, pero sin que los niños se dieran cuenta curo las heridas de este, y les dijo que estaba en perfectas condiciones, que seguramente el llanto se debía al miedo del cachorro por no poder salir. Al ver que no tenía nada grave, los niños celebraron mientras una nueva pregunta surcaba la cabeza de Yuuri.

ꟷ ¿Y qué harán con él? ꟷpregunto el omega, ambos niños se miraron y sonrieron cómplices.

ꟷ Nos los llevaremos a casa ꟷcontestaron al unísono.

Yuuri se preocupó que pudieran ocasionarles problemas a la familia llevando al pequeño animal con ellos, incluso el considero en quedarse con este pero los niños negaron de inmediato, alegando que fácilmente podían cuidar y mantener al perro. Víctor era el que más entusiasmado estaba de la idea, teniendo una conexión casi instantánea entre el cachorro y él. De inmediato el pequeño animal tenía nuevo nombre y dueño, debiendo responder ahora a Makkachin, nombre que fue aceptado por la zarevna sin problemas. Luego de jugar un rato con este, ya el ocaso estaba en su auge, era hora de regresar al castillo, de inmediato se despidieron del dios del hielo que les sonrió hasta que perdieron su camino dentro de bosque en busca del caballo de Víctor.

ꟷMe divertí mucho con Yuuri, hoy fue un gran día, mejor que todos los demás ꟷcomentaba la pelirroja que aunque agotada, no desmeritaba su emoción, Víctor sonrió por eso.

ꟷMe alegra mucho que te haya gustado, aunque no puede ser todo el tiempo, puedes acompañarme a mis entrenamientos para así jugar con Yuuri de nuevo ꟷpropuso.

ꟷ ¿En serio? ¡Viva! ꟷcelebro la niña dado que ahora tendría la posibilidad de pasar tiempo no solo con su hermano, sino que ahora también compartiría con Yuuri, no podía estar más feliz.

Estaban a punto de montar el caballo cuando Mila se detuvo un momento, Víctor se volteó a verla algo extrañado.

ꟷ ¿Mila?

ꟷ Ya entiendo porque siempre venias a este lugar ꟷcomento con una gran sonrisa en su rostroꟷ,  Yuuri es una muy linda persona, ya veo porque te gusta tanto.

Fue solo un breve comentario que no tuvo tanta importancia en los labios de Mila, pero para Víctor fue como un golpe certero contra su pecho. Su corazón se agito como un loco y sus mejillas tomaron un intenso color escarlata al igual que sus orejas, se mantuvo en silencio durante todo el camino hasta el castillo e incluso dentro de él, recibiendo los regaños y gritos de Yakov por su llegada con el cachorro, la mente de Víctor solo recordaba una cosa, y entonces su cabeza se volvió un caos desde ese momento.

Notas finales de la autora: ingresamos a Mila un más participativa dentro de la trama ¡Ha conocido a nuestro hermoso Yuuri y como siempre, nadie puede resistirse a su lindura! ¿Como iran las cosas entre estos tres? ahora tambien a Makkachin sera algo muy divertido y tierno.

Publicado por ellexlight

¡Hola! Mi nombre es Génesis, pero por esta zona me conocerán como Elle. Soy licenciada es Gestión Ambiental y vivo en Caracas, Venezuela. Me gusta la lectura, la música (especialmente la instrumental y japonesa), y sobre todo escribir. Tengo escribiendo desde el 2009 y he estado en varios fandoms, tales como SCC, TRC, PPG, inazuma eleven y muy gran parte en Death note, a quien amo con locura. Tengo casi tres años escribiendo para YOI, que se ha vuelto un amor extremo para mi y recientemente he comenzado a escribir para el fandom de BNHA. En cuanto a géneros me gusta el drama, lo erótico, lo fantástico, detectivesco y mpreg/omegaverse. Multishipper a morir.

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