Calidez


Por favor, disfruten la lectura acompañada de esta melodía.

Al día siguiente Yuuri despertó muy temprano en la mañana, el día anterior le había sido indicado que, dada su complexión física, debía ayudar a las mujeres del pueblo a buscar de alimentos al bosque cercano, se sintió motivado pues quería ser de ayuda por lo que fue con ellas esa mañana. Yuko le acompaño y este permaneció cerca de ella en todo momento. Esa mañana pudieron recolectar una gran cantidad de frutas y verduras en el bosque. Gracias a la ayuda de los poderes de Yuuri pudo conseguir muy buenos frutos.

 En el transcurso de la mañana, el joven dios veía como el resto de las mujeres jóvenes le observaban con admiración, este no entendía muy bien el porqué de ello, no podía concebir muchas alternativas, ya que según él no era un joven muy apuesto o varonil, al ser un omega, era más delgado y agraciado, con caderas anchas para poder dar a luz a un niño sano.

Fue al momento de ir a buscar a las trillizas que Yuuri entendió el porqué de la admiración de las mujeres, y también reconoció que no era el único omega en el lugar.  En una casa cercana a la de Yuko, había una pareja joven, pero no era una pareja común, era una pareja alfa-omega, siendo ambos hombres. Yuuri conoció a Guan Hong Yi, un joven omega extranjero que había llegado del continente oriental junto a su pareja, un alfa nacido también en otro continente. Llegaron a ese pueblo dado el estado de embarazo del joven, era por ese motivo que Yuuri no lo había visto si no hasta que Yuko lo llevo hasta él, este no podía asistir a la recolección gracias a su avanzado embarazo.

– Pero es una sorpresa que Yuuri también fuera un omega-comento Yuko con mucha alegría mientras las niñas jugaban entre ellas, y Loop observaba el amplio vientre de Guan Hong con admiración.

– ¿Cómo es que lo supieron? -pregunto dudoso.

– Nosotros no pudimos notarlo en un principio, pero luego se hizo más evidente dado que todos conocemos a Guang Hong- comento la mujer-. Es por ello que las mujeres del pueblo te miraban tanto, no es común ver omegas en el pueblo, mucho menos si son hombres. Son muy pocos los alfas que hay también, en su mayoría somos más que todo betas.

Yuuri se extraño que hubiese llamado la atención por su simple naturaleza. Era algo común, era algo que había nacido con él y no podía negarlo, aunque quisiera. Solo por esos pensamientos, no podía evitar pensar que extraños eran los humanos.

– ¡YA LLEGUÉ! – Se escuchó una voz entrando a la casa, y como pudo Guang Hong se puso de pie para recibirlo.

– ¡Bienvenido a casa! -menciono con una gran sonrisa mientras lo recibía con un beso.

-Guang Hong, no debiste haberte movido tan abruptamente, yo podía haber llegado hasta ti- le regaño cariñosamente quien parecía ser su pareja. Este solo rió divertido.

– No pude evitarlo-respondió.

El chico Alfa que no debía tener más de 20 años, su nombre era Leo de la Iglesia. Trabajaba como carpintero a unas pocas calles de su hogar, y se notaba que era un muchacho muy dedicado a su pareja. Yuuri vio como Guang Hong tenía una marca en el borde de su nuca, lo que significaba que eran una pareja enlazada. Era lo mejor dado el embarazo del chico, pero Guang Hong tenía unos escasos 17 años, siendo primerizo, el dios de ojos chocolates sentía mucha empatía hacia él y esperaba con todo su corazón que su parto no tuviera dificultades, especialmente, porque era el único omega hombre a kilómetros de allí al parecer.

Poco a poco fue pasando el tiempo. Yuuri permaneció varias semanas dentro de la aldea, en compañía de Yuuko, Takechi, las trillizas, Guang Hong y Leo, la compañía que tenia de estos era muy amena, después de meses de soledad, era casi una medicina para su alma estar rodeada de tantos seres. En esos tiempos él podía entender aún más los pensamientos y sentimientos humanos.

 El ser humano era animado, alegre, valiente y protector con los suyos, era determinado y también muy perseverante; cualidades de ese estilo era las que Yuuri identificaba en esa aldea de tan solo 300 habitantes.

 Cuando quiso darse cuenta, las estaciones habían cambiado y el invierno se hacía presente en el mundo humano. Para celebrar el cambio de estaciones, existía también una celebración en la aldea donde todas las mujeres y hombres jóvenes solteros de la aldea debían de conseguir pareja, era una amplia celebración donde se combinaba la música, con la comida y el licor. La gente cantaba y bailaba en esa celebración.

Mientras tanto Yuuri también era arreglado para celebración. No era de su agrado la idea de presentarse para lograr conseguir pareja, mucho menos sabiendo que nadie en esa aldea podría estar unido a él, pues eran todos humanos. Los dioses y los humanos no podían unirse, el solo hecho era un tabú muy fuerte. Pero nadie en esa aldea tenía en cuenta que era un dios, al igual que no estaba obligado a contraer nupcias como algún joven o caballero de la aldea. Era tal como decía la madre de Yuko, como era un viajero, no estaba obligado a ello, sin embargo, podía disfrutar libremente de la fiesta por lo cual debía ser arreglado.  Las vestimentas de los omegas eran diferentes a la de las mujeres y los hombres, especialmente cuando estos eran omegas masculinos. Las mujeres con mucha alegría le ayudaron a arreglarse, y aun con toda la pena del mundo que pudo sentir Yuuri, estas le ayudaron a bañarse en el río junto, puesto que eso era una tradición del pueblo. Luego de bañarse procedieron a vestirlo con unos ropajes blanco que le fueron confeccionados específicamente para ese día. La madre de Yuko luego de peinar a su hija y nietas procedió a cepillar el cabello de Yuuri.

-Niño seguro atraes un buen marido esta noche con este hermoso cabello negro-le decía la señora mientras colocaba a su cabello flores y adornos en él, las niñas habían hecho para ella una pequeña corona de flores e inmediatamente su abuela en su cabeza, la madre de Yuko dio el gusto bueno y las tres niñas sonrieron cómplices. Yuko le entrego un pequeño espejo para que pudiera observarse. Casi no podía reconocerse.

La noche era fría, pero a la gente no le molestaba. La fiesta comenzaba en el momento que el primer baile empezaba con los jóvenes del pueblo, en ese momento los hombres debían de elegir una pareja de baile, la mujer decidía aceptar o no, dependiendo si el joven era de su agrado; y a partir de ese baile, estos deberían conocerse mejor y sus familias para decidir si serian un buen matrimonio. Yuuri era uno de los centros de atención de muchos de los caballeros solteros, pues su belleza superaba en creces a varias de las mujeres beta en edad de casarse.

El momento del baile había empezado y de inmediato los hombres fueron a por una pareja de baile, muchas de las mujeres aceptaron gustosas la invitación de baile que le proponía, algunas otras no e iban por otra pareja. Sin embargo, Yuuri de un solo golpe, recibió 5 invitaciones de baile de cinco caballeros, dos alfas entre ellos, sin embargo, los rechazo todos con su habitual cordialidad y dando una ligera reverencia se alejó poco a poco del lugar, en el tiempo que tenia viviendo allí había conseguido un pequeño lago que estaba muy cerca de donde estaba la celebración. Aprovechando el clima, utilizo su poder para congelar el lago y crear unas cuchillas de hielo en sus zapatos.

Hacía tanto tiempo que Yuuri no patinaba.

Patino con suavidad ajustándose al lugar que era su nuevo escenario, cuando congenio con él no hubo más ataduras. Patino poniendo su mente en ello, disfrutando la sensación imaginando a una pareja invisible que le hiciera compañía mientras el resto de los humanos del pueblo celebraban entre ellos. Salto con magistral soltura y se galardono de no perder su habilidad pese al tiempo que no lo hacía, llevo sus manos al cielo, dedicando su baile a su familia allá en las estrellas, representando su añoranza y melancolía a través de bellos movimientos.

Entonces se escucho un sonido, unas palmas, Yuuri volteo encontrándose con Yuko, quien aplaudía maravillada.

– Yuko.

– Ese fue un excelente baile en el hielo -comento la mujer sin quitar la sonrisa de sus labios.

– ¿Como supiste que no estaba con los demás? -pregunto.

-Me di cuenta inmediatamente. Después de todo, Yuuri no deseaba conseguir pareja esta temporada-comento Yuko, este le miro, agradeciendo su intuición.

– Aun… no estoy preparado para estar toda mi vida con alguien.

– Si, lo sé muy bien. Solo espero que seas capaz de conseguir alguien así en el próximo baile de invierno, la persona que ames será muy afortunada.

Pero al escuchar eso, Yuuri no se sintió muy feliz, algo que noto Yuko de inmediato.

-Yo… no soy una persona de aquí-le dijo suavemente-. Soy un forastero, de un lugar muy, muy lejano. No puedo elegir una pareja.

– ¿Piensas continuar con tu viaje pronto? -pregunto.

-Así es-respondió-. Es un deber que debo cumplir con mi familia. No puedo faltar a eso.

Yuuri observo la tristeza en los ojos de su amiga al escuchar que su permanencia en la aldea seria momentánea. Sintió la tristeza directamente de su corazón, y le agradeció por los sentimientos sinceros que le confería. Desde el momento en que había empezado a convivir en el pueblo habían logrado congeniar muy bien llegando a ser muy buenos amigos. Al regresar donde los demás, se sentó a su lado para ver a las personas celebrar, mientras Takeshi tomaba de la mano de sus hijas y se dirigía a bailar con ellas, Leo tomo también la mano de Guang Hong animándose ambos a bailar, Yuuri sonrió enternecido ante la imagen.

La cara de felicidad y amor de Guang Hong al bailar con Leo, y la ternura reflejada en los ojos de Takeshi al bailar con sus tres pequeñas niñas. Esos eran los sentimientos humanos, la vida de un ser humano reflejado en pequeños momentos, momentos simples que solo duran una fracción pequeña de tiempo, pero que permanecen en la memoria de sus dueños toda la vida.

Notas de autor: Hola nuevamente ¿QUE LES PARECIO EL CAPITULO? Al fin aparecieron nuestros querido Guang Hong y Leo, ¡incluso Guang esta embarazado! En mi historia original, la novela que adapte para este fic, la mujer (ósea quien representa Yuko ahora) iba a ser la embarazada, pero luego cambie de idea y pensé en colocar a Guang Hong en estado, solo imaginen lo bello que se ha de ver.

Por más que quiera, no puedo alejar a Yuuri de su hielo, son casi conexos, y es la forma más segura para Yuuri de dejar salir sus emociones, ahora que está solo, debe cargar con el dolor y la melancolía mientras conoce las emociones humanas. Sin embargo, no todo es color de rosa, así que desde este momento les advierto que preparen sus corazones.

Publicado por ellexlight

¡Hola! Mi nombre es Génesis, pero por esta zona me conocerán como Elle. Soy licenciada es Gestión Ambiental y vivo en Caracas, Venezuela. Me gusta la lectura, la música (especialmente la instrumental y japonesa), y sobre todo escribir. Tengo escribiendo desde el 2009 y he estado en varios fandoms, tales como SCC, TRC, PPG, inazuma eleven y muy gran parte en Death note, a quien amo con locura. Tengo casi tres años escribiendo para YOI, que se ha vuelto un amor extremo para mi y recientemente he comenzado a escribir para el fandom de BNHA. En cuanto a géneros me gusta el drama, lo erótico, lo fantástico, detectivesco y mpreg/omegaverse. Multishipper a morir.

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