[Cap 2] Obscuro y con aroma a lavanda


2. Luna nueva

Victor capta el movimiento en la puerta, la cual se abre rompiendo el silencio en su dormitorio. Holgazán, se niega a abrir sus ojos hasta que percibe un aroma agradable a lavanda.

—Yuuri… que bien hueles —dice con voz rasposa, abriendo apenas un ojo al hombre que acaba de ingresar, a quien le devuelve la sonrisa. Como adora esa sonrisa.

Yuuri enciende la luz de la lámpara que se encuentra en la mesita junto a Victor, provocándole a este querer cubrirse el rostro.

—Tengo sueño, Yuuri.

—Vengo a darte tu medicina.

—Ah, sí —Victor se sienta aún adormecido para recibirla. Cuando Yuuri se acerca, Victor le toma del brazo y lo jala para acercarlo e inhalar su aroma mezclado con la lavanda—. Hmmm… delicioso.

—¡Victor!

—Sí, sí. Me quedaré tranquilo —le dice y, sin embargo, besa el dorso de su mano. Yuuri suspira nervioso y Victor, con la mano entrelazada a la suya, besa cada uno de sus dedos para, luego, dejar uno más en su palma extendida. Yuuri no es capaz de interrumpirlo, de su boca escapan varios gemidos. Victor, en lugar de burlarse por su logro, prefiere admirarlo complacido—. Cuando dormía, te escuché leyendo y pude darme cuenta de que estabas triste. No me importa que seas hombre, Yuuri. Es más: es parte de lo que me gusta de ti. —La mirada de Victor se posa firme y amorosa sobre la de Yuuri.

—Victor, yo…

No termina de hablar. Se queda mirando al otro con expresión sentimental. Los minutos pasan sin que ninguno hable, hasta que Victor cambia de tema:

—¿Qué hora es?

—Es de noche.

—Ahora que lo pienso… nunca sé en qué momento del día estoy…

—Victor…

—Yuuri, ¡extraño la luz del día! —se queja con tono infantil.

—Tendrás que conformarte con la luz de la lámpara, sabes que el sol te hace daño.

—Mmm… ¿y eso por qué es?

Yuuri le mira con ternura y preocupación.

—No te preocupes, Victor, yo estoy aquí para ti.

Tras decir aquello, el de cabello oscuro se inclina y le besa la frente al otro, manteniéndose en esa posición como si deseara traspasarle todos sus sentimientos en ese gentil contacto, mas el momento es interrumpido por el estómago de Victor.

—Ja, ja… ¿Tendré hambre? No puedo distinguirlo.

—Lo siento. Esto pasa por distraerme —dice Yuuri y, tras la administración de los medicamentos, cubre a Victor y vuelve a besarlo en la frente—. Tranquilo, descansa. Te leeré hasta que te quedes dormido.

»Noche del amor insomne…

«Noche arriba los dos con luna llena,
yo me puse a llorar y tú reías.
Tu desdén era un dios, las quejas mías
momentos y palomas en cadena.

Noche abajo los dos. Cristal de pena,
llorabas tú por hondas lejanías.
Mi dolor era un grupo de agonías
sobre tu débil corazón de arena.

La aurora nos unió sobre la cama,
las bocas puestas sobre el chorro helado
de una sangre sin fin que se derrama.

Y el sol entró por el balcón cerrado
y el coral de la vida abrió su rama
sobre mi corazón amortajado».

Publicado por Ceres Dupel

Soy un ser mutable, dual y no pertenezco a este mundo; siempre sueño con otros. He vivido de todo; he vivido demasiado. Creo que ello me ha vuelto un ser comprensivo y tolerante, mas no crédulo. Odio las mentiras tanto como los spoilers. Me gusta cantar, crear historias, estudiar de todo y hacer cosplay. Apoyo a la comunidad LGBTQ+ y me encantan los chinos ancestrales. Para mí todo es arte.

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