No me abandones.


III. CONSECUENCIAS

Después del incidente los médicos no tardaron en realizar los exámenes pertinentes a un confundido y angustiado Yuuri. Comenzaron buscando reflejos inexistentes así como se dieron a la tarea de practicar resonancias magnéticas y radiografías. Pudiera decirse que se agotaron recursos para generar un diagnostico sin posibilidad de error, por lo cual decidieron que el primero en enterarse debía ser el responsable por el muchacho, para que de alguna forma determinara cómo y en qué momento se le daría la noticia al joven patinador.

El doctor Nogués sería el encargado de darle seguimiento al padecimiento de Yuuri; se trataba de un hombre alto delgado y de mediana edad. Según comentaron era uno de los mejores en su especialidad, por lo cual a pesar de su seriedad y brusquedad hacia lo demás transmitía seguridad y confianza en sus palabras.

—Señor Nikiforov, por favor tome asiento.—Indico el médico.

 Eran las 5 de la tarde del día siguiente al accidente, aquel día había sido agotador; desde que Yuuri le comunico al ruso lo que sentía este de inmediato llamó a los médicos quienes no perdieron tiempo y no escatimaron recurso alguno para un certero diagnóstico. Víctor en ningún momento se separó de Yuuri más que en el momento en que se lo indicaban que principalmente era cuando se le practicaban las diversas pruebas que determinarían su estado, mantuvo su celular apagado con el fin de evitar distractores y fue de un lado a otro en busca de información, no había probado bocado alguno y solo se había hidratado con un poco de agua por lo cual lucía agotado, el cuello le había comenzado a generar molestias que para ese punto eran lo suficientemente perceptibles, pero no se iría de aquel lugar hasta conocer el estado de su pupilo .

—Debería ir a descansar su lesión es pequeña, pero sin el debido descanso puede empeorar—Le regaño, mientras a través de sus verdes ojos se percibía una mirada severa.

—Eso será después, primero quiero saber del estado de Yuuri Katsuki.

—De acuerdo, ¿cómo comenzar?—Se preguntó así mismo, tomo un momento y después prosiguió—.Bien, el tipo de lesión que presenta el paciente es común en este tipo de accidentes, se encuentra ubicada en la médula espinal la cual a su vez consta de diversas fibras nerviosas, estas son las encargadas de transmitir los mensajes entre el cerebro y las diversas partes del cuerpo es decir las fibras nerviosas constituyen parte del sistema de comunicación para el cuerpo, a su vez estos mensajes pueden estar relacionados tanto con los sentidos, el sistema nervioso autónomo y el movimiento. Su lesión afecta este último, al momento que ingresó las radiografías nos mostraron un desajuste en médula espinal pero este tan solo era la punta del iceberg—Para este punto Víctor ya estaba muy cansado de tantos tecnicismos, estaba consciente de que él médico hacía lo posible por explicarle pero solo quería conocer el pronóstico y saber si se recuperaría o en su caso las alternativas.

—Doctor no entiendo todo esto, por favor solo dígame si su condición es pasajera.

—Señor Nikiforov, le explico todo esto para que pueda entender de mejor forma eso mismo que me ha preguntado, seré breve en lo que le diré a continuación, durante la operación nos encontramos con una compresión de la médula espinal, tratamos de revertirla en lo posible. Sin embargo un verdadero diagnostico lo tendríamos hasta que despertara de la anestesia, eso se lo comentamos, ¿cierto?

—Si —contestó temiendo lo que le diría a continuación.

—Esperamos ese despertar para poder conocer los síntomas del paciente con mayor precisión, practicarle pruebas posteriores y obtener un diagnóstico certero. Los resultados nos arrojaron que la lesión fue importante aunque afortunadamente solo parcial—Antes de continuar creyó propicio realizar una pausa, dar este tipo de noticias siempre era complicado y sin importar los años no se acostumbraría—.Señor Nikiforov el diagnóstico final es paraplejia, el paciente ha perdido la movilidad de la parte inferior de su cuerpo—Las últimas palabras las proceso su cerebro con lentitud, no lo entendía o simplemente no quería entender.

—Paraplejía—repitió con lentitud—Pe…,pero es temporal, ¿cierto? se va a recuperar, seguro que lo hará, ¿verdad?

—De antemano puedo decirle que es un estado hasta cierto grado irreversible.

—No, claro que no. Esto no puede pasarle a él—Su voz salió apenas en un susurro estaba entrando en negación y era comprensible, un futuro tan cruel para un patinador que recién había alcanzado la cima del éxito era algo inadmisible, verdaderamente cruel .

— Debe haber algo.

—No podemos determinarlo por el momento, pero del 100% de pacientes con esta condición menos del 20% han logrado recuperar la movilidad y han sido lesiones menores.

No, aquello no podía ser cierto, aquello era una pesadilla sin duda debía serlo. Yuuri no podía tener tan mala suerte.

—No… — Se llevo una mano a los labios, hubiese querido gritar y decirle que aquello era una mentira, que a alguien como Yuri no podía ocurrirle algo así, pero no podía la voz apenas y salía de sus labios y sus manos temblaban ante la impotencia.

—Debe haber algo… — repitió ensimismado—Lo que sea, no importa cómo o donde.

—Como se lo comenté, no hay posibilidad alguna no quiero darle falsas esperanzas—concluyó el experto, esperando de antemano la reacción tratándolo con una voz firme y bastante fría sin un poco de pena por el hombre frente a él ya que sabía que si comenzaba a mostrar algo de empatía ante la situación corría el riesgo de crear una falsa esperanza cuando su deber era situarlo en la realidad, después de todo el hombre frente a él sería su portavoz ante el joven patinador y a su vez la voz de la razón en la situación.

—Es que no puede ser posible, estaba apenas despuntando su carrera hace apenas un día había ganado una medalla de oro en el GPF, estaba preparando un brillante futuro para él justamente haciendo lo que ama, su fama sería mundial sería la nueva leyenda del patinaje juntos lo lograríamos, ¿cómo voy a decirle que todo eso quedo truncado en una noche?—soltó al borde del llanto.

—Comprendo perfectamente su punto señor Nikiforov, tanto su fama como la del joven Katsuki llego en cada rincón español, y en verdad créame que en consideración a ello hicimos lo imposible para revertir en mayor medida el daño, pero fue demasiado aparatoso el accidente, si al menos hubiese usado el cinturón de seguridad las cosas habrían sido diferentes—El corazón de Víctor se contrajo al escuchar esas palabras.

—Le recomiendo que sea delicado al momento de comentarle sobre su nueva condición, lo mejor es no brindarle falsas esperanzas sobre una  recuperación y que usted mismo también lo crea.

—Pero no puede pedirme eso, por supuesto que no me quedare de brazos cruzados, buscare alternativas, no pienso dejar que Yuuri se quede en ese estado toda su vida, no quiero que pase por ello.

—Le he mencionado lo que considero mejor en estos momentos, usted es libre de buscar segundas opiniones si así lo desea.

Salió del consultorio en estado de shock, sintiéndose terriblemente culpable, Yuuri lo había protegido y ahora él era el único culpable de su condición. En aquel momento lo único que quería era verlo, quería estar a su lado y brindarle toda la fortaleza que pudiera necesitar.

Camino con lentitud por los pasillos hasta llegar a recepción, solicito a una de las enfermeras ver a su alumno. La hora de visitas estaba por concluir y Yuuri debía descansar, pero esta influenciada por los encantos del muchacho accedió a llevarlo con él con la condición de que fuera breve.

Al entrar le encontró con la mirada perdida al techo, lucía cansado, pálido y demacrado.

—Yuuri —Trató de llamar su atención una vez que se acercó a él tomando asiento a su lado

—Víctor —El más joven volteo la mirada a su interlocutor, fingiendo una sonrisa.

—¿Cómo te sientes Yuuri?—pregunto regresándole la sonrisa.

—Estoy bien, solo me duele la espalda  y bueno sigo sin poder moverme del todo, pero estaré bien.

—¿Quieres que vaya por una enfermera para que te suministre un calmante?

—No, en un momento más lo harán puedo aguantar hasta entonces, pero dime, ¿cuáles fueron los resultados? ¿estaré bien?—pregunto ansioso, era normal que quisiera respuestas. El ruso lo pensó; miro su semblante era notorio que continuaba recuperándose de la operación, se le veía tan frágil y débil que de solo pensar en darle la noticia le oprimía el corazón.

—Bueno Yuuri…, continúan estudiando tus análisis, puede que mañana me den una respuesta—mintió, sabía que podría guardar la verdad al menos por unos días más, hasta que luciera más fuerte y cuando el mismo se encontrara más restablecido para poder brindarle el apoyo que seguramente necesitaría.

—Comprendo, Víctor me gustaría llamar a mis padres, escuche que el accidente se había hecho público y quisiera decirles que estoy bien, ¿podríamos llamarles ahora? —El ruso dudo, no quería engañar a los padres de Yuuri, pero tampoco quería que se preocuparan de más sin siquiera estar al lado de su hijo; sin darle demasiadas vueltas decidió darle gusto por lo que saco su celular encendiéndolo ignorando por completo la enorme cantidad de llamadas perdidas con las que contaba y marco al número.

La primera en contestar fue Hiroko la madre del japonés, le externo su preocupación ya que por medio de los noticieros se enteró de un accidente en Barcelona en donde aún no se determinaba los nombres de los afectados, por lo cual de momento se rumoraba que se trataba de Yuuri Katsuki y Victor Nikiforov. Se decía que las causas del accidente habían sido la distracción del conductor del vehículo más grande ya que en un momento de cansancio se había quedado dormido y los más afectados habían sido el chofer del vehículo más pequeño, quien a pesar de varias fracturas su integridad no corría peligro y un pasajero con graves lesiones.

 Yuuri se encargó de tranquilizar a sus padres mintiendo en cuanto a su estado, en tanto que Víctor solo les dijo que se encargaría de cuidar del muchacho comentándoles que les marcaría más tarde.

—Víctor, tengo que pedirte un favor—dijo al entregarle el celular una vez que colgó la llamada.

—Claro, dime de que se trata.

—Por favor, aún no les menciones de mi condición. No quiero preocuparlos innecesariamente. No cuando ni siquiera yo estoy seguro sobre mis lesiones.

—Te comprendo, no te preocupes por nada Yuuri, no lo hare.

—Gracias Víctor, también te agradezco que permanezcas a mi lado, pero deberías ir a descansar luces cansado y seguramente necesitas reposo por lo del collarín. No me gustaría que por mi culpa tus lesiones no sanarán correctamente, además recuerda que me prometiste regresar el siguiente año como mi competencia.

De solo escucharlo sintió su corazón oprimirse dolorosamente, pero debía fingir y así lo hizo. Le dedico una suave sonrisa.

— Ni lo menciones, soy tu entrenador es mi obligación y de verdad quiero asegurarme de que estarás bien — dijo colocando una mano por encima de la del japonés, por un momento creyó ver un destello de ilusión en los ojos de este, pero no sabría decir si se lo imagino o rápidamente estos cambiaron a una mirada de resignación y pesar mientras trataba de corresponderle con una débil sonrisa, aunque de manera clara era más que obvio lo que sentía en aquellos momentos; de alguna manera Yuuri intuía su situación. Conteniendo de manera torpe las ganas de llorar, con delicadeza tomo su mano y la llevo a sus labios.

—Estarás bien—Quiso decirle, pero no se atrevió así que solo se levantó y como pudo, siendo extremadamente cuidadoso de no moverlo demasiado le estrecho entre sus brazos.

—Yuuri, quiero que sepas que sin importar que, yo me quedare a tu lado y te brindare todo mi apoyo. No pienso abandonarte—El muchacho no pudo más y soltó a llorar, con sus brazos se aferró al mayor.

—Tengo mucho miedo Víctor, tengo miedo sobre lo que arrojen esos estudios—dijo entre sollozos.

—No debes temer, yo estoy contigo es mejor que dejes de adelantarte a los hechos, ¿ok?

Una enfermera entro, para suministrarle el calmante y otros medicamente por lo cual le pidió a Víctor abandonar el cuarto por unos minutos, cuando término lo alcanzo.

—El paciente debe descansar, es vital para su recuperación y evitar movimientos innecesarios, por favor ¿puede retirarse por el día de hoy?

—Si claro, no hay problema.

—Por cierto, lo olvidaba —De un bolsillo saco una bolsa transparente la cual contenía en su interior una delgada billetera y un anillo dorado—.Son pertenencias del paciente—Se las entregó a Víctor.

—Puede pasar a despedirse, posterior a ello debe partir, los medicamentos que le suministre le provocaran somnolencia dentro de poco y usted tambie debe descansar.

El ruso miro la bolsa, nuevamente su corazón se contrajo, miró en su propia mano el anillo gemelo.

<<Gracias por todo lo que has hecho hasta ahora,… no se me ocurrió nada mejor que esto, pero…veras daré lo mejor de mi mañana, así que deséame suerte.>>

Recordó lo nervioso y emocionado que se encontraba en el momento que se lo dio, y beso el anillo propio.

—Yuuri, esto no debió ocurrir.

Tras unos minutos Víctor ingreso nuevamente, Yuuri lucia muy cansado producto del medicamento, pero se las arregló para brindarle una sonrisa.

— Tengo mucho sueño Víctor.

—Lo sé es mejor que descanses, me quedare a tu lado hasta que concilies el sueño, ¿está bien? —El muchacho sonrió levemente y cerró los ojos, Víctor saco de la bolsa el anillo dorado y lo coloco con delicadeza en el dedo anular de la mano derecha de Yuuri, pasando a besarla con delicadeza.

—Descansa, te veré mañana.

Pidió un taxi que lo llevo al hotel más cercano donde alquilo una habitación y después de unas llamadas para que le transfirieran el equipaje del hotel donde se alojaron una noche atrás. Una vez ya en la habitación tomo la medicación que le recetaron para el dolor del cuello, y se dejó caer sobre la cama.

Ya en soledad dejo que el peso de la situación cayera sobre sus hombros.

—¿Por qué? —Se preguntó una vez más y gruesas lágrimas salieron una a una de sus hermosos zafiros, pronto su rostro se llenó de ellas mientras que de sus labios solo salían lamentos. — ¿Yuuri, porque tú? , ¿Por qué no pensaste antes en ti? — El dolor le superaba y era mejor que lo dejara salir en ese momento, porque más adelante sabía que Yuuri lo necesitaría y él no pensaba alejarse, estaba seguro que saldrían de esta, no se daría por vencido ni tampoco permitiría que Yuuri lo hiciera.

Publicado por nincoxx

De entre todas las cosas en la vida mi mayor placer es escribir, para mi es tan esencial como el aire que respiro. Por medio de mis historias puedo ser libre, explorar mil y una posibilidades, salir de la monotonía, vivir varias vidas y convertirme en distintas personas. En lo personal me considero una persona completamente romantica, sin embargo mis historias pueden estar llenas de tragedia o finales no muy felices, pero sin embargo nunca faltará una buena dosis de amor.💓

2 comentarios sobre “No me abandones.

    1. Gracias a ti por darle el tiempo a mi historia y dejar tu lindo comentario.
      Me alegra mucho que te gustara.
      Dentro de poco estaré subiendo los siguientes capítulos.
      ¡Abrazos!

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