No me abandones


II. REALIDADES.

Un paramédico se encargaba de descubrir el pecho de Yuuri, retirándole el saco, abriendo la camisa y brindándole un masaje al corazón mientras que otro más sacaba una jeringa de un botiquín al igual que una ampolleta, con la jeringa extrajo el contenido de la ampolleta y sin más inyecto directo al pecho del muchacho para al instante verificar sus signos vitales.

—Debemos llevárnoslo cuanto antes.

—Yo iré con ustedes, soy responsable por él—dijo Víctor de inmediato y se encamino a abordar la ambulancia. Nadie lo detuvo, después de todo el también necesitaba de asistencia médica.

Una vez en el hospital se llevaron rápidamente al azabache a urgencias, en tanto que un médico se encargó de examinar a Víctor.

—Es un milagro, usted no sufrió daño alguno a excepción de la lesión en el cuello aún a pesar de lo aparatoso del accidente solo deberá permanecer con el collarín por unas tres semanas más, no pasara a mayores en caso de sufrir de dolor le recetare unos calmantes y un desinflamatorio para que la recuperación sea más rápida. Insisto, es un verdadero milagro—repitió el médico aun sorprendido mientras preparaba la receta del ruso.

—No fue un milagro, fue Yuuri—respondió casi para si mismo recibiendo la receta de manos del médico.

—¿Perdón?

—Doctor, necesito saber que fue de mi acompañante. En cuanto llegamos fue trasladado a urgencias—pregunto aprehensivo.

—¿Es usted su familiar?

—No, su familia se encuentra en Japón, yo soy su entrenador y soy responsable por él. Es común que dentro de este u otros deportes se tengan ciertos tipos de accidentes, por lo cual el entrenador es quien se responsabiliza, firme ante la asociación para ello.

—¿Cómo?

—Soy Víctor Nikiforov, él es Yuri Katsuki, el día de ayer se perfiló como el ganador del oro en el Grand Prix Final, hoy salíamos de la fiesta que se da después de las competencias, necesito saber de él—explico comenzando a desesperarse. El médico lo miró fijamente con calma.

—Ya veo, señor Nikiforov, no soy seguidor del patinaje artístico, pero mi hija lo admira a usted y al ganador del oro. Se pondrá muy triste cuando mañana se entere de todo esto, lo lamento en verdad, por favor quédese aquí e iré a preguntar qué sucedió con su alumno.

—Se lo agradezco doctor.

Pasaron algunos minutos para que el médico regresara con noticias, durante aquel tiempo la mente de Víctor planteó una y mil teorías, una más aterradora que la antecesora, en aquel punto se encontraba tan preocupado que incluso se había olvidado de su propio malestar.

—¿Por qué Yuuri? ¿por qué? —sentado en la fría banca de la sala de espera su mente no dejaba de preguntarse una y otra vez porque Yuuri había decidido salvarlo en el último momento poniendo en riesgo su integridad de aquella forma—.No lo entiendo ¿por qué?

Parecieron horas las que Víctor estuvo en medio de la nada sin noticia alguna intentando ser positivo y confiando en la fortaleza de Yuuri, pero a veces sus nervios lo traicionaban y dibujaban mil y un panoramas completamente aterradores. Para su fortuna el médico a cargo de Yuuri apareció buscándolo con varios formatos en mano—Usted es responsable por Yuuri Katsuki, lo hemos corroborado.

—Así es, se lo dije antes de irse—afirmo irritado de volver a repetirlo.

—¿Hay algún familiar con quien podamos contactar?— preguntó con cierta urgencia que a Víctor le dio una mala corazonada.

— ¿Que le sucedió?

—Por favor, conteste la pregunta—insistió el hombre.

—Su hermana vino a presenciar el GPF, pero esta tarde se adelantó a Japón.

—En ese caso, necesito que firme una responsiva.

— ¿Responsiva para qué?

—Es necesario operar de emergencia, necesito la autorización de sus familiares.

— ¿Por qué?

—Acompáñeme por favor—El galeno guio a Víctor hasta su consultorio, dirigiéndose a su escritorio dejo las formas a llenar y tomo unas radiografías para colocarlas en el negatoscopio. El ruso poco entendía de lo que estaba pasando.

—Aquí—No sabía nada de medicina, pero en cuanto la imagen fue visible supo hacia donde iría la conversación—Muestran la columna de Yuuri en estos momentos. Con ayuda de un puntero señalo como la línea recta que era una columna normal al final se curvaba y el paso de algunas vertebras salían de su lugar.

—El daño en su columna es importante, varias vertebras se desacomodaron y es necesario ajustarlas, a su vez nos encontramos con un desajuste en la médula espinal, debemos intentar revertir el daño lo antes posible y a su vez  evitar que este pase a mayores—explicó en un tono neutro, sin sentimientos ni emociones.

—En ese caso deberían proceder de inmediato.

—No es tan fácil —El médico apago la pantalla retirando las radiografías—.Necesitamos la autorización, el procedimiento implica muchos riesgos y no podemos proceder sin una responsiva.

—¿Que riesgos?

—El peor de ellos es que pierda la movilidad de un cincuenta a un setenta por ciento—no pudo evitar soltar grito ahogado, aquel panorama era la muerte en vida para un patinador que apenas iniciaba su carrera como Yuuri.

—Entonces la operación no serviría de nada—susurró aterrado.

—De no hacerlo eso pasara indudablemente—Víctor guardo silencio unos minutos, necesitaba pensar no quería firmar nada sin que la familia de Yuuri supiera algo de lo sucedido, pero el comunicarse con ellos en esos momentos era algo impensable. Infructuoso, ellos no podrían tomar partido en la conversación ya que no podrían autorizar nada, además el tiempo apremiaba y cada segundo que perdía sentía que era de vital importancia para Yuuri. Debía hacerse responsable por él, se lo debía después de haberlo salvado.

—¿Usted firmara?—pregunto el médico entregándole tanto la responsiva como un cuestionario y una lista de los riesgos.

—Espero hacer lo correcto—se dijo así mismo y tomo toda la documentación la cual después de leerla la firmo sin dudar.

—Gracias, el paciente ingresara a cirugía en unos momentos.

—¿Cree que pueda verlo antes?

— El paciente debe de ingresar cuanto antes a cirugía para evitar complicaciones.

—Comprendo—dijo resignado. Víctor fue conducido a una sala de espera, en donde pasaría las horas más angustiantes de su vida.

—Yuuri ¿porque? ¿Por qué no pensaste en tu integridad?—preguntaba una y otra vez, se sentía tan asustado como jamás creyó llegar a estarlo—¿Acaso esto también forma parte de los nuevos sentimientos que he descubierto contigo? — unas silenciosas lagrimas bajaron por sus mejillas; aquellos meses habían sido los mejores de su vida, Yuuri le había dado tanto. Le había regresado a la vida haciéndole vivir experiencias completamente nuevas y enriquecedoras, le había hecho despertar sentimientos que jamás creyó volver a experimentar, cada competencia fue distinta y a pesar de que él también había renunciado durante aquel tiempo a su carrera como patinador profesional, no se arrepentía en lo más mínimo porque todo le había sido devuelto con creces, pero ahora tenía un miedo inmenso de que en un solo momento lo perdiera todo.

—Por favor Yuuri resiste, por favor—Sin poder pensar en otra cosa conforme pasaba el tiempo sus pensamientos cada vez eran más caóticos y le atormentaban. Al final la cirugía concluyo hasta las seis de la mañana, para ese entonces el hospital se encontraba semivacío de no ser por dos personas más que esperaban noticias de sus familiares, el frio calaba los huesos, aquello no debía ser gran problema para Víctor. Sin embargo su cuerpo temblaba de miedo al ver salir al médico que había dirigido la cirugía de su pupilo, con lentitud se levantó de su asiento y espero a que el galeno lo alcanzara.

—¿Cómo salió todo?

—Se encuentra estable, durante la cirugía no hubo mayores complicaciones—comenzó a decir, por primera vez una sensación de alivio se apodero de su ser y sintió que el alma le regresaba al cuerpo.

—Entonces él estará bien. Quiso confirmar el platinado.

—De momento podemos concluir que si, en cuanto despierte se le practicaran nuevos exámenes para descartar una lesión permanente.

—Entonces solo queda esperar.

—Así es.

—¿Puedo pasar a verlo?

—Sí, pero solo unos minutos, en caso de que despierte es importante que nos llame inmediatamente, necesitamos valorarlo aún, permítame—dijo y le solicitó a una enfermera que lo llevara al cuarto de Yuuri. Subieron al tercer piso, Víctor con el corazón en un puño caminaba al lado de la enfermera quien después de llevarlo al cuarto e indicarle que solo tenía menos de treinta minutos le permitió pasar.

Entro con cierto sigilo como si temiera despertarlo, ahogo un sollozo al verlo recostado en una cama, del dedo índice de su mano izquierda pendía una pinza conectada a un monitor que vigilaba su corazón, por otro lado, unas sencillas cánulas en cada fosa nasal le ayudaban a respirar, su palidez impresionaba, su rostro presentaba algunos cortes pero estos eran lo de menos. Víctor Sabía que Yuuri estaría bien estaba vivo y era lo que importaba. Tomo asiento del lado derecho y con cuidado tomo la mano del muchacho besándola, por un momento se sintió como un amante que se encuentra bajo la desesperación de perder lo que más ama en la vida. Sacudió su cabeza ante semejante idea que se encontraban fuera de lugar en aquellos momentos. Sin embargo nunca se había detenido a pensar el tipo de relación que mantenía con su alumno hasta aquella tarde en la que la prensa no había perdido la oportunidad para preguntar por ello, en aquel momento no quiso reparar en detalles ni quebrarse la cabeza. Ademas le habían incomodado y conociendo a Yuuri estaba seguro de que a él también, pero deteniéndose un poco a cuestionarse su relación superaba por mucho la de un entrenador y su pupilo y era en ese momento que se daba cuenta de cuanto era pero tampoco quería detenerse a pensar ello ya que no era el momento ni el lugar adecuado, ahora lo importante era estar al lado de Yuuri.

Con delicadeza aparto unos mechones de la frente de este, su rostro se contrajo levemente.

—Yuuri, me preocupaste demasiado pero una vez más me has demostrado tu fortaleza, gracias por continuar a mi lado—Había experimentado el terror en carne propia y ahora solo quedaba la calma al tenerlo a su lado. Lentamente sintió como el muchacho se removía un poco.

—¿Vi…Víctor? — pregunto en un suave susurro, había despertado, no espero que lo hiciera tan rápido sin embargo agradecía que así fuera, por lo cual se aferró más a su mano. Sabía que debía llamar al médico, pero primero quería ver como estaba.

— Si, aquí estoy a tu lado ¿Yuuri, como estas?

—Creo que… bien—respondió tratando de incorporarse.

—Shhh… tranquilo, no te muevas. Acabas de pasar por una intervención, tranquilízate.

—Ahora entiendo — dijo algo aletargado, sin embargo tras recordar lo ocurrido salto involuntariamente —¿Víctor, tu como estas? — pregunto preocupado mirándolo detenidamente escudriñando el rostro de su entrenador, intentando encontrar algo fuera de lugar.

—Yuuri tranquilízate por favor, yo estoy bien gracias a ti, tú debes descansar y no moverte demasiado—El muchacho lo obedeció acomodándose en las almohadas removiéndose un poco para ello. Víctor agradeció por eso, no soportaría que la intervención no funcionara debido a un mal movimiento. Ayudándolo a acomodarse noto cierta tensión en su expresión, algo no estaba bien en él y tenía miedo que se tratara de algo grave.

—Víctor—Lo llamo con la voz entrecortada.

—¿Que sucede? —Notó como unas lágrimas comenzaban a formarse en sus ojos.

—Yo…

Un gemido de dolor salió de sus labios, Víctor no entendía lo que estaba sucediendo, intento tranquilizarlo acariciando una de sus rodillas, pero al hacerlo el llanto de Yuri empeoro.

—¿Yuuri, que tienes? ¿sientes dolor? —preguntó temiéndose lo peor.

—Yo…no… no siento nada por debajo de la cadera, ni siquiera puedo mover las piernas. Víctor ayúdame—pidió con angustia.

Aquello fue como un balde de agua fría para Víctor.

Publicado por nincoxx

De entre todas las cosas en la vida mi mayor placer es escribir, para mi es tan esencial como el aire que respiro. Por medio de mis historias puedo ser libre, explorar mil y una posibilidades, salir de la monotonía, vivir varias vidas y convertirme en distintas personas. En lo personal me considero una persona completamente romantica, sin embargo mis historias pueden estar llenas de tragedia o finales no muy felices, pero sin embargo nunca faltará una buena dosis de amor.💓

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu sitio web con WordPress.com
Primeros pasos
A %d blogueros les gusta esto: