Green light: Capítulo 8


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«Una pequeña fiesta no le hizo daño a nadie».
«Por eso todo está bien».
«Tú quieres ser parte pero no lo puedes lograr».
«Así que te cuelgas de ellos».
«Eres tan arte decorativo en la pista de baile».
«Brillando como bronce, frío e inseguro».
«Cariño eres tan gueto buscando anotar».
«Cuando todos te dicen “Hola” tratas de ignorarlos».
«Porque tú quieres más».
[Lana del rey – Art deco]

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Quizá había sido su error.

Quizá debió aclarar aquello, quizá no debió tener esa conversación, quizá debió buscarlo. No debió agobiarlo.

¿Había sido su culpa?

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«Victor lo perdonó. Victor lo amaba, lo amó hasta el final, ¿O no?».

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Le había dicho Yura aquella noche, y Chris no tuvo tiempo de replicar nada.

Y no, no era cierto.

Victor no amaba a Yuuri, ya no más.

No después de todo lo que pasó

—No es tu culpa… —le dice Masumi, su amigo-amante mientras deja que la cabeza de Chris repose sobre sus rodillas—. Estas cosas pasan. Le pasan a todo el mundo. Fue decisión de Yura. Él caminó hacia los autos, él decidió ponerse fin, él decidió todo esto. No fuiste tú.

—No sabes nada… —le afirma Chris, enderezándose.

—Entonces cuéntame, no me tengas así. Yo te amo, Chris… confía en mí y dime qué te preocupa, no voy a juzgarte, solo voy a escucharte.

Chris suspira agotado, se pasa las manos por el cabello y la cara, intentando espabilar un poco.

Están a solas en el departamento de Masumi, el aroma que hay allí le relaja y le anima a hablar.

—Resulta que el día aquel, ése en el que Victor nos dejó, él y Yura iban a decirle todo a Yuuri… —le dice Chris—. Victor y yo habíamos estado hablando desde la mañana, y pues… me contó que el día anterior había sido el último día de celo de Yuuri y que éste lo había besado. Victor lo empujó, claro, pero ya había sucedido, así que se lo confesó a Yura, porque no había secretos entre ellos. Al menos no desde lo que pasó entre Yuuri y Yura, así que…

—Espera… ¿Qué pasó entre Yuuri y Yura?

Chris lo mira en silencio, acaba de recordar que actualmente solo tres personas saben de ese «Incidente» del pasado. Él, Mila y por supuesto Yuuri.

—Solo escúchame, ¿Sí? —le dice Chris—. Resulta que cuando Yura supo lo de ese mini beso, se molestó. Le dijo que lo perdonaba, pero también le dijo que no quería hablar con él en ése momento. Entonces Victor estuvo hablando conmigo. Como sea… después, cuando nos reunimos en el departamento de Yura a comer helado, Yura tuvo que irse al dormitorio a hablar por celular sobre el trabajo y sobre unas cosas que habían surgido en la empresa. Yo y Victor nos quedamos en la sala, la cuestión es que… estábamos conversando y… llegado un punto Victor me dijo algo como «No puedo dejar de pensar en lo bien que se siente besarlo», hablaba de Yura, obviamente, pero Yura entró, y creyó que hablaba de Yuuri por el susodicho mini beso del día anterior, ¿Entiendes?

Masumi asiente, dándole a entender que lo está escuchando claro y fuerte.

—Yo no supe lo que pasaba, no lo entendí. Vi a Yura tras Victor y no dije nada, creí que Yura sabía que hablaba de él y dejé que Victor continuara. Él dijo «Hace mucho lo perdoné por todo», o algo así, y dijo que siempre estaría enamorado, que nunca dejaría de estarlo… —le dice Chris—. Supe que Yura confundió todo apenas ayer, justo antes de que él hiciera aquello y acabará con toda la vida que tenía por delante. Cuando le dije que quería mostrarle los papeles del divorcio a Yuuri, él me dijo que lo dejara en paz, que Victor amaba a Yuuri, y que lo había amado hasta el final. No me dio tiempo para negárselo, me cortó.

—Tú no sabías, Chris.

—No, pero cuando me di cuenta de que probablemente había confundido la conversación que Victor y yo tuvimos, intenté llamarlo y él ya había apagado el teléfono. No sé si es mi culpa, ¿Sabes? Solo sé que pude hacer algo… ¿Entiendes? Y por eso sé que Victor no me lo perdonará jamás.

—Dijeron que Yura perdería a su bebé, Chris… —le dice Masumi—. Él debía elegir entre dejar morir solo a su hijo, o morir junto a él. Eso no le dio opciones, él no vio ninguna opción.

—Sí, lo sé.

—Victor es la persona menos capaz de ser rencorosa que conozco, y también la menos capaz de culpar a otros injustamente, y sería injusto culparte. Tú no tenías ni idea, y cuando la tuviste intentaste arreglarlo todo… —le dice Masumi, colocando una de sus manos en la rodilla de Chris y dándole un apretón suave, intentando reconfortarlo—. Si te hace sentir mejor… yo pienso que ahora Victor y Yura están con… ¿Kitty? Y están felices. Los tres, allá, en donde sea que hayan planeado pasar su luna de miel.

—No se decidían aún. Estaban entre Mallorca y Capri.

—Pues ahora irán a ambas. Tiempo es lo que les sobra.

—No sabes cuánto me gustas, Masumi… —le dice Chris, dejando que su amigo lo abrace mientras él oculta su rostro en su cuello.

—Y tú no sabes cuánto te amo.

Quizá lo que decía era verdad.

Quizá Yura y Victor estarían ahora en medio de una playa paradisiaca, tomados de las manos y tratando de caminar con los pies descalzos sobre la arena suavecita, sonriendo, dándose besos en las manos y escuchando el susurro del mar en medio de la noche.

O quizá no.

Quizá Victor está justo ahora en donde lo vemos.

Con Yuuri, quien por cierto luce alterado y está gritando.

—¡No te quedes así! ¡Ya dime!

Los ojos azules de Victor lo enfocan en silencio.

Yuuri espera a que hable, pero no lo hace.

—¿Es tu plan de venganza? —le pregunta Yuuri—. ¡Dime! Venir aquí cada noche a dormir conmigo, ¿Ése es tu plan? ¿Por las supuestas cosas que yo te hice?

Victor le da un beso en la mejilla, un beso rudo, y Yuuri cierra los ojos al sentir el frío de la piel ajena tocándolo.

No se resiste cuando Victor lo empuja sobre el asiento del sillón y lo empieza a desnudar.

Piensa que quizá está soñando.

Quizá realmente ya se ha vuelto loco y Victor es solo… nada… en un mundo en el que lo hubo todo.

—¿Me amaste alguna vez? —le pregunta Yuuri, mientras observa la forma ansiosa en la que Victor desabrocha su propio pantalón para poder penetrarlo—. Solo responde eso… por favor…

Si fuera su imaginación le obligaría a decir que sí. Pero el hombre, la criatura, el ente sobre él… no dice nada, es más, pareciera que ni siquiera lo escucha.

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«Quería que todo saliera perfecto. Lo siento. ¿Te asusté?».

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El recuerdo de la voz de Victor la primera vez que se conocieron le hace llorar.

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«¿Hubieras querido que buscara tu nombre en internet y me diera cuenta del buen partido que eres, y al saberlo aceptara casarme?».

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Le había preguntado Yuuri aquella vez.

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«No soy ese tipo de persona, Victor».

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Le había dicho, respondiéndose a sí mismo y aclarándole a Victor que él quería amor y no dinero.

Porque eso es lo que él quería.

¿Verdad?

Nadie le había dado amor, todos le daban regalos, ¿Cómo sabría él vivir del amor si vivía de obsequios?

Victor le enseñó a hacerlo.

O lo intentó al menos.

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Publicado por ArikelDT

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