No me abandones.


I. INICIO.

Aquel día todo transcurrió tan rápido. Apenas sintío como los rayos del sol habían tocado su piel, como el anillo de oro brillaba sobre su dedo, el frio de la pista de patinaje, el programa libre, el cansancio agotador que inundo su cuerpo y a su vez la victoria, la anhelada victoria, la cual usaría como medio para por fin declararle a Víctor todo lo que sentía por él, sin embargo, el momento nunca llego.

Las preguntas de la prensa no se hicieron esperar después de la premiación.

—¿Cuál será el siguiente paso después de ganar el oro en el GPF?—Fue la primera de muchas a cargo de una joven reportera.

—Por supuesto continuara entrenando y preparándose para las siguientes competencias—respondió un orgulloso Víctor con su característica sonrisa.

—Se ha especulado bastante de su relación, ¿usted como su entrenador consideraría que va más allá de la relación de entrenador y alumno?

—No, nada de eso. Yo lo describiría como una relación de hermanos.—Aquellas sencillas palabras le destrozaron su ya frágil corazón, la medalla dejo de tener un significado, de hecho todo a su alrededor dejo de tenerlo, habría deseado irse corriendo de ahí, estar en casa, en su habitación no quería encontrarse al lado de Víctor ahora que conocía sabía la realidad sobre la cual se encontraba parado. Era imposible, pero después de escuchar sus palabras pensaba que en cualquier momento descubriría sus verdaderos sentimientos y los rechazaría de la peor manera posible.

—Disculpen, debo retirarme en otra ocasión brindaré una conferencia—dijo sin más el azabache y salió lo más rápido que pudo de aquel recinto, dejando a un Víctor sumamente confundido por su actitud.

—¡Yuuri!,¡Yuuri espera!—El muchacho detuvo su andar y encaro al ruso con la mirada baja—.¿Estas bien?

—Estoy muy cansado, creo que el estrés tuvo un efecto retardado en mi.

—¿Enserio?, bueno en ese caso deberías dormir hasta la hora del banquete. Despues de todo es tu noche y debes lucir radiante.—Claro, el bendito banquete, lo había olvidado por completo. Víctor no le perdonaría faltar. Sin embargo creyó que lo mejor que podría hacer hasta ese momento era al menos mantenerse alejado de él.

—De hecho, lo haré, iré a dormir.

—Te acompaño.

—Heee…, no es necesario. Estaré bien.

—Claro que sí, también quiero descansar, me gustaría verme deslumbrante y eso solo lo lograre con un sueño reparador.—Yuri no disputo nada más, ambos fueron directo a la habitación que compartían. Durante el camino Víctor no perdió oportunidad de elogiarlo y repetir una y otra vez lo orgulloso que se sentía de él, pero para Yuuri ninguna de esas palabras contaba con algún sentido real.

Una vez en la habitación del hotel Yuuri fue directo sobre su cama, era verdad que se encontraba agotado, pero principalmente lo que quería era poder aclarar sus pensamientos, Víctor se encargó de cerrar las persianas, cambio sus ropas e ignorante de la situación comenzó con un reparador sueño.


Puntual como lo esperaba, Víctor lo despertó para el banquete, después de ello cada patinador retomaría su rumbo y entrenamiento esperando encontrarse en las competencias más cercanas. Era un momento muy especial, la culminación de los 8 meses de arduo entrenamiento, de las duras pruebas y de la promesa hecha sobre todo a Víctor, pero pese al peso de todo lo que significaba y la satisfacción de la gloria obtenida no podía evitar sentirse tan miserable. Y no es que no valorara el éxito ganado, pero el rechazo indirecto de la persona que con el tiempo llego a admirar tanto como a un Dios y a amar en secreto hacía palidecer todo a su alrededor.

—Despierta bello durmiente, que esta noche será nuestra.

—¿Víctor?—El oriental se froto los ojos, le dolían y sus parpados estaban algo hinchados, recordó que antes de conciliar el sueño por la tarde había soltado algunas lágrimas, se colocó los anteojos y miro a su acompañante este se encontraba todo mojado y enfundado en una bata de baño.

—Luces terrible Yuuri, date un baño cuanto antes y apresúrate en salir que tengo una sorpresa para ti—dijo con una enorme sonrisa.

Sin tener nada que decir se levantó y fue directo al cuarto de baño. Al salir Víctor ya se encontraba vestido con un smoking azul marino, una camisa blanca y corbata del mismo color del traje, su cabello se encontraba peinado hacia atrás brindándole una apariencia tan elegante, pero a la vez atractiva que solo personas como él podrían lograr.

—Yuuri ven, te mostrare tu sorpresa—dijo con una sonrisa traviesa colocándose detrás de él y cubriendo los ojos de este con sus manos. Teniendo al mayor tan cerca Yuuri percibió la colonia de su entrenador, fresca con notas amaderadas, bastante varonil pero sin perder ese toque juvenil que lo caracterizaba. Aspiro con fuerza inconscientemente queriendo embriagarse del exquisito aroma, quería conservar aquella fragancia en su memoria para la eternidad—.Camina, no tengas miedo yo te guiare. —El joven realizo lo indicado confiando plenamente en Víctor—.Muy bien, a la cuenta de tres abre los ojos, 1…2…3.

—¿Qué?, ¿que es esto?—Estaba frente a su cama, sobre esta se encontraba un smoking negro, una camisa blanca y una corbata roja de fina seda, en un estuche abierto había un par de elegantes mancuernas de oro con zafiros mientras que a su vez al pie de la cama en una caja abierta se encontraban un par de zapatos negros.

—Te dije que reemplazaríamos la fea corbata de tu conferencia asi como el traje y bueno no puedes usar un traje como este sin los demás complementos—explico el platinado complacido ante la expresión de sorpresa y agrado de Yuuri.

—Pe… pero esto es demasiado—alegó estupefacto.

—Nada de eso, la estrella de esta noche serás tú, así que debes lucir radiante, termina de vestirte y te ayudare a peinarte como en las competencias—dijo con una sonrisa de orgullo en su rostro. Aquel momento no podría olvidarlo, Yuuri desbordaba de gratitud hacia Víctor ya que no solo lo había llevado a la cima, lo había cambiado por completo, lo transformo de cerdo en príncipe, y aún continuaba con su labor, Yuuri no lo soporto más, y las demás lágrimas que habían quedado guardadas desde la tarde al fin salieron.

—¿Yuuri?

—Víctor, yo…gracias por todo, de verdad no habría llegado tan lejos sin tu ayuda incluso ahora continuas a mi lado.

—Pero claro que continuo a tu lado, merecemos disfrutar del reconocimiento después de tanto esfuerzo—respondió sonriendo y le abrazo, Yuuri continúo llorando por un rato más aferrándose a los brazos de Víctor, desahogando lo que el platinado creía se trataba felicidad—Creí que te habías desahogado lo suficiente cuando ganaste, pero está bien, es tu primer oro. No llores demasiado o se te hincharan los ojos ¿ok?—recomendó con un guiño.

—Lo lamento Víctor, en un momento estaré listo — dijo avergonzado limpiando sus lágrimas con un pañuelo que el mayor le alcanzó.

Dos jóvenes lucían radiantes al entrar al banquete, Yuuri se veía sumamente atractivo, su negro cabello se encontraba peinado hacia atrás, los lentes no le restaban atractivo, al contrario le brindaban un aire intelectual y el contraste del traje con la corbata roja le daba cierta autoridad. A pesar de haber llorado antes del banquete y de tener un semblante decaído se convirtió al momento de ingresar al salón en el centro de todas las miradas, todos querían entablar una conversación tanto con él como con Víctor, Sara no se despegó de su lado por un largo rato (para disgusto de su celoso hermano), se la paso de un lado en otro huyendo de la gente, en tanto que Víctor en lugar de hartarse parecía pez en el agua con tanta atención; cuando al final logró quedarse como simple espectador, le miro de lejos mientras bebía de su copa de champagne entablando una animada conversación con su amigo Christopher Giaccometti.

—No podíamos ser más distintos, él disfruta de todo esto, de toda la atención, es cálido y gentil con quienes le admiran, él es el mejor, en tanto que yo, no sería nada sin él. 

Al final de la velada, una lujosa camioneta se encargaría de llevar tanto a Yuuri como a Víctor al hotel donde se hospedaban, para entonces Yuuri tuvo prácticamente que cargar al ruso al interior del auto, este se encontraba sumamente ebrio y con tanto sueño como para hacer algo por sí solo, así que apenas subió se quedó profundamente dormido. Yuuri suspiro viéndole mientras dormía.

Le miro embelesado como el tonto enamorado que era, grabando para sus recuerdos cada parte de aquel magnifico ser.

El sedoso cabello platinado, las largas y abundantes pestañas, aquellos cansados parpados que ocultaban esos hermosos zafiros que tenía por ojos, no pudo evitar que una lagrima rodara por sus ojos. Había sido en verdad un estúpido al creer que tan divino ser podría considerar su relación como algo más allá de lo profesional. Debió conformarse con lo que ya le había dado, había obtenido su tiempo, lo había convertido en campeón mundial, ¿qué más podría desear?, al final se lo debía todo. Cubrió su rostro con ambas manos, al recordar una vez más las palabras dichas a la prensa, se sintió de nuevo como un completo estúpido y considero en retirarse; pensaba en todo ello cuando sin previo aviso el chofer dio un brusco giro que saco de sus pensamientos al azabache alertándolo del peligro. Los ojos de Yuuri se desorbitaron al ver como un camión de carga se abalanzaba contra ellos, y a pesar de las maniobras del conductor por el tamaño de ambos vehículos sería difícil que salieran ilesos. Por reflejo volteo a mirar a Víctor, este no traía su cinturón puesto por lo que sin dudarlo se soltó del suyo y con apenas unos segundos de anticipación al fatal impacto se aferró a su cuerpo con todas sus fuerzas buscando protegerle.

La camioneta dio tres giros antes de impactar contra un poste y derribarlo, en tanto que el camión de carga solamente se volcó con el impacto, cristales, partes del vehículo y una llanta salieron disparados, después llegó el silencio.

—¿Que? — el impacto hizo que Víctor despertara de golpe, miro a su alrededor, el coche estaba en una extraña posición y de cabeza, destrozado, el conductor se encontraba inconsciente y una herida en su cabeza sangraba, mientras que él únicamente sentía un inmenso dolor en su cuello, se sintió afianzado a algo que había amortiguado el golpe, haciendo que saliera ileso del accidente, miro a su alrededor y había sido Yuuri quien aún continuaba aferrado a él, su joven pupilo era quien le había salvado.

—¡Yuuri!—grito al notarlo, su agarre se debilitaba con el pasar de los minutos, con delicadeza lo aparto de si y le miro, tenía un profundo corte en la sien que sangraba bastante, sus anteojos se encontraban estrellados y un hilo de sangre salía por la comisura de sus labios.

—Yuuri por favor resiste.

— Víctor… ¿estás bien? —Su voz fue un suave susurro, pero aún así lleno de angustia.

—Sí, no me sucedió nada. Estoy bien, gracias a ti.

—Qué alivio—susurró y cayo inconsciente.

—Yuuri, no por favor, no me hagas esto—Con un brazo lo atrajo hacia sí, mientras que su mano izquierda se afano en buscar en el bolsillo del pantalón su celular, tenía la esperanza de que si a él no le había ocurrido nada tampoco al teléfono, y así fue, en cuanto lo tuvo en su mano se las arregló para marcar al número de emergencia y solicitar una ambulancia.

—Por favor Yuuri resiste, te lo suplico ya viene la ayuda—Los minutos que tardó en llegar la ambulancia le parecieron horas, cuando comenzó la labor de rescate cada escena paso en cámara lenta a sus ojos, primero sacaron al conductor del vehículo, después quisieron seguir con Víctor, pero este se negó priorizando la integridad de Yuuri, una vez que todos estuvieron fuera los paramédicos hicieron su labor con cada uno de los heridos, trasladando de inmediato al chófer de la camioneta al hospital más cercano, a Víctor le inmovilizaron el cuello con un collarín mientras que tomaban los signos vitales de Yuuri buscando estabilizarlo.

—Por favor, que todo sea solo un mal sueño…—Comenzó a implorar hasta que un grito lo saco de su ensimismamiento.

—¡Rápido, el chico sufre de un paro cardiorrespiratorio!

—¡¿Qué?!, ¡Yuuri! —Víctor se llevó ambas manos a los labios, ahogando un grito de angustia.

Publicado por nincoxx

De entre todas las cosas en la vida mi mayor placer es escribir, para mi es tan esencial como el aire que respiro. Por medio de mis historias puedo ser libre, explorar mil y una posibilidades, salir de la monotonía, vivir varias vidas y convertirme en distintas personas. En lo personal me considero una persona completamente romantica, sin embargo mis historias pueden estar llenas de tragedia o finales no muy felices, pero sin embargo nunca faltará una buena dosis de amor.💓

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