1. Máximo


Máximo Nikiforov vio la luz el 25 de Diciembre cerca a Boston, a las 4 de la mañana. Era dócil y muy suave al tacto pero muy cuidadoso con su pudor. Tan pronto alguien se acercaba mucho se encogía un poquito. Máximo fue siempre muy tiernito.

La primera vez que una enfermera lo vio exclamó que jamás había visto uno tan larguito y bonito.

Sí, es que así es Máximo. Precioso y adorablemente grandioso.

Los primeros días pasó sus días abrigado y muy calientito. Máximo se pasó la mayor parte del tiempo durmiendo y, sin duda, fue la mejor etapa de su niñez. Sólo conocía la oscuridad de los Bebecrece de su amito y las colchitas de lana tejidas por la abuelita.

Luego llegó su primer contacto con el que sería su primer amor: el pañito con el que la mamá de su dueño lo limpiaba. Le puso de nombre Sally.

Sally siempre fue suave y delicada con él. Lo abrazaba cada vez que su Viktor (así le decían los dos) se iba al baño en brazos de su mami a bañarse.
Sally y Máximo hacían una linda pareja hasta que pasó a mejor vida. No, no murió. Pasó a mejor vida de forma literal. Sally fue estirilizada y regalada a los primos de Viktor, una familia muy rica que vivía en una casa enorme.

La madre de Vitya se llamaba Victoria y era la madre más encantadora del mundo mundial. Siempre andaba desnuda por la casa y pasaba mucho tiempo con su hijo, hablándole, cantándole y, al bañarlo, trataba muy delicadamente a Máximo.

Max, para los amigos, siempre se sintió protegido en casa. Todo era seguro, agradable y relajado. Pasó sus primeros años pensando que no existía el sufrimiento pero lamentablemente se equivocó.

Su primer dolor lo sintió cuando Viktor tenía año y medio. Los pequeños dedos de su amito lograron reconocerlo por primera vez y, una mañana de improviso, los deditos curiosos de Viktor lo jalaron como gomita. Algo en Máximo se quebró. Una esquinita de piel seca que se cuarteó.
Max no supo qué hacer, dolía y esa sensación de dolor no se quería ir. Era frustrante y ardía. Algo en él lo movió a moquear. Porque sí, Máximo moquea, no como un río, no como lluvia, cae en cuenta gotas y es su forma de expresarse cuando está triste o resfriado.

Desde ahí el mundo de colores que lo alumbraba cambió. Y no, no sólo era porque Vitya cambiaba color de ropa interior. Algo dentro de Max le dijo que la vida no era fácil, es más, quizás era muy dura. Y eso último sí era cierto…a veces…dependiendo de quién estaría a su lado…

Máximo Nikiforov ha pasado múltiples aventuras, varias anécdotas que vamos a presentar, algunas para moquear con él, otras para reír pero qué bueno que estamos aquí para leer sus historias antes de ir a dormir.

Publicado por natsolano

Soy una escritora de fanfics desde hace tres años. Amo escribir y quisiera dedicarle más tiempo, amo cantar y amo a Yuri on Ice!! Lo que más me gusta escribir es romance, aunque por algún motivo termino mezclándolo con drama. Además olvidé decir que amo la comedia. Mi pareja favorita de toda la vida son Yuuri & Victor, siempre diré que mi corazón late por el victuuri, pero me considero multishipper ❤

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