Última función


27 años

La carpa estalla en gritos y aplausos al recibirte. Ves su sombra palidecer en las gradas al alzarse la luz de los reflectores. ¿Por qué, Yuuri? ¿Por qué? Pesadillas, traumas, sueños que terminaron por crear monstruos rasgantes en sus recuerdos… Y gritos, sangre, tantos huesos que se rompieron por él. ¿Por qué?

Las llamas se crean en tus manos, Víctor, se propagan por piezas de metal que las mantienen con vida cuando estas se despegan de ti. Primero esferas que lanzas al aire, después bastones cuyas puntas se incendian y haces girar. Las chispas se esparcen de ellas y tus ojos lo intentan buscar de nuevo entre esa lluvia de fuego, deseando que fuese solo un reflejo patético de tu imaginación. Pero él está ahí, es real en los asientos, tanto como el resto de los espectadores que forman una masa amorfa de oscuridad y ojos. ¿Por qué, Yuuri? Él los observa, sobre todo a ti; sientes su mirada punzante y temerosa que aún no termina de creer en tu existencia. Te imaginas su terror al comprobarlo, te imaginas sus dedos temblorosos hundiéndose en el asiento para obligarse a no escapar. Y palidece cada vez más, conforme los actos continúan, conforme tú abandonas la pista para dar paso a tus demás compañeros y sus shows, los mismos que también van a hacerle despertar esos recuerdos que hubiera preferido mantener al margen de su inconsciencia.

¿Por qué has venido?

Si él siempre debió tenerles miedo y mantenerse lejos, aun cuando el volante sobre el circo llegara a sus manos por primera vez, después de doce años. Sin embargo, fue inevitable que una chispa de curiosidad se encendiera en su pecho al mirarlos a todos allí y reconocerlos, sobre todo a ti, Víctor. ¿Por qué? No debió soñarlos en primer lugar, no debió aparecer a sus diez años en la carpa, no debió verte jugando con fuego, no debió soñarte de esa forma…

Contienes el impulso de ir tras él y enfrentarlo. Mantienes la esperanza de que tal vez huya cuando el espectáculo termine, que los recuerdos sean demasiado abrumadores para que ya no pueda enfrentarlos más… Deseas que tenga miedo de encontrarte de frente, comprobar en su mirada eso que tal vez se ha tornado tan confuso e hiriente en su cabeza; aunque lo extrañes, aunque desearías correr hacia él y explicarle tantas cosas para que deje de temer.

Esperas a que la función termine, que debas salir de nuevo a la pista para las alabanzas al público y los aplausos finales. Él ya no se encuentra en su asiento en las gradas, pero más que alivio, sientes un desgajo de arrepentimiento que te sube a la garganta. Doce años desde que lo viste por última vez y ahora su presencia, ya de adulto, se mantendrá como un sueño que tal vez nunca tuviste y que tal vez desaparecerá: ese cabello largo y recogido, ese fleco cubriendo la mitad de su rostro, esa tez blanca, esos ojos… Pero es lo mejor, siempre ha sido lo mejor: lo decidiste así aquel día, cuando le regalaste una vida que él podría aprovechar mejor.

El público se dispersa, las últimas personas terminan de tomar sus fotos y los despiden con gestos de las manos o besos en la mejilla. Entonces solo creen quedar ustedes, crees que ha sido la última oportunidad.

—Víctor… —Pero su figura emerge de las sombras como lo hizo en aquella ocasión… Aunque ahora te llama.

No debiste haber venido.

Revives el encuentro, revives esa primera vez en que él, de niño, hizo lo mismo, y cómo te sentiste cuando viste sus ojos brillar sobre la oscuridad: sorprendido de su presencia, confuso del cómo y por qué había llegado hasta ahí. Quisiste volver a acercarte y tomar su mano, decirle que ese no era su lugar.

—Yuuri, vete…

Sus ojos se encuentran, ya no hay distancias o mentiras sobre las cuales puedas refugiarte: ahora son dos colores distintos confrontándose a la vez, dos realidades, dos espacios. Él ahoga un chillido, no soporta las lágrimas. Te ve con un terror conjugado a su confusión, te ve a punto de derrumbarse, te ve creyendo que sueña de nuevo… No concibe que esa figura de verdad está enfrente suyo. Tal vez lo ha recordado. Sí, eres tú a quién ves.

—Debes irte ya. Antes que Yakov…  

—¿Vitya?  

2 comentarios sobre “Última función

  1. ¡Hola!
    Yo amo mucho esta historia ¡porque no entiendo nada! XD Sé que sueno masoquista, pero es la verdad. Me encanta la ambientación, los personajes, el tema del circo, ¡todo! Quería darle una leída rápida para rememorar lo que viví la primera vez que leí. Estaré dejando mis comentarios mientras lo hago ❤

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Muchas gracias por apoyar y dar tanto amor a esta historia tanto! En serio ToT ❤
      Es por ti y por Shary por quienes principalmente actualizo este fic… Y espero hacerlo pronto…
      ¡En serio! Muchas gracias! ❤❤❤

      Le gusta a 1 persona

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